Home » DEHESAS Y MONTADOS IBERICOS » GANADERIA » CERDO IBERICO Y DEHESA

CERDO IBERICO Y DEHESA

El cerdo ibérico puede considerarse el “rey” de la dehesa.

      La cría de cerdo iberico garantiza el presente y el futuro de la rentabilidad de la dehesa.[1]

                La dehesa y la producción de bellotas permiten, a su vez, la cría tradicional del cerdo ibérico. Este animal es el que más rendimiento obtiene del consumo de bellotas del genero Quercus.[2]

Los cerdos para cebo se manejan mediante la técnica de la montanera, en extensivo, pastando en las dehesas, principalmente bellota, pero al ser omnívoro, también pasto, raíces, insectos, pequeños vertebrados e incluso puede aprovechar algún tipo de carroña.

Aunque se habla de forma genérica de cerdo ibérico se distinguen diferentes variedades con características y capacidades productivas diferentes, si bien son dos las más extendidas:

–          Retinto

Raza Porcina IBÉRICO (VARIEDAD RETINTO)fuente: www.magrama.es

–          Entrepelado

Raza Porcina IBÉRICO (VARIEDAD ENTREPELADO)fuente: www.magrama.es

Desgraciadamente son variedades en peligro de extinción:

–          Lampiño

Raza Porcina IBÉRICO (VARIEDAD LAMPIÑO)fuente: www.magrama.es

–          Torbiscal

Raza Porcina IBÉRICO (VARIEDAD TORBISCAL)fuente: www.magrama.es

–          Manchado de jabugo

Raza Porcina IBÉRICO (VARIEDAD MANCHADO DE JABUGO)fuente: www.magrama.es

Las cerdas madres normalmente son de la raza ibérica en pureza, mientras que los sementales pueden encontrarse en pureza ibérica (ibéricos 100%), cruzados (ibéricos 75%) o Duroc (ibéricos 50%).

Los cerdos de montanera consumen las bellotas durante el invierno, desde los meses de noviembre a enero.[3]

Es importante tener presente que la bellota es pobre en proteínas y rica en carbohidratos, los cuales son fácilmente transformables en grasa, y es usada por tanto usualmente para finalizar animales que están terminando su crecimiento.[4]

Como orientación, las producciones medias de bellota están entre 400-700 kg/año/hectárea y la producción por árbol es de 10-15 kg/año.[5] Y un cerdo transforma aproximadamente 7-9 kg de bellotas en un kilo de peso vivo de alta calidad, consumiendo 8-10 kg de bellotas por dia para cada 100 kg de peso vivo, todo en un sistema de explotación extensivo, y generalmente sin suplementos.16

Su variada dieta y voracidad hace que deba ser cuidadosamente gestionada su presencia en la dehesa. La sobrecarga o exceso de carga de este tipo de ganado acaba con todo vegetal y animal del área en la que se encuentren, si la carga ganaderas es alta, lo que suele ser habitual. Es, por tanto, el ganado más “agresivo” con la dehesa si no es manejado de manera óptima. Además de este voraz apetito la problemática aumenta cuando, al tener un excremento muy ácido, que apenas tiene descomponedores naturales, elimina cualquier vestigio de vegetal a nacer en aquellas explotaciones de carácter intensivo.[6]

Se recomienda una carga máxima de 1 cabeza cada 3 hectáreas, para permitir un aprovechamiento compatible con la conservación de los ecosistemas. Para evitar daños provocados por los cochinos, se recomienda utilizar un sistema de anillado de los hocicos de los guarros, empleando de 3 a 5 anillas, garantizando una mayor incidencia sobre la bellota y alimentos de la superficie, en lugar de la remoción de los suelos.

Ciclo productivo

Lo ideal es que los cerdos finalicen su vida productiva en la dehesa, en régimen de montanera. Si bien obviamente existen otras fases productivas como son la reproducción y cría y la recría. En la dehesa podemos encontrar estas fases integradas ya sea con explotaciones intensivas o con explotaciones tipo camping.

La realización de todo el ciclo en extensivo dá malos rendimientos productivos si bien cumple necesidades que tienen algunos consumidores actuales, tanto a nivel medioambiental como de bienestar animal.

Actualmente parece que la tendencia es que los futuros cerdos para montanera se críen de forma intensiva (económicamente viable) adaptadase a las características propias de la cerda ibérica, y la recría se haga de forma que los cerdos estén preparados para los meses de montanera.

Una cerda ibérica tiene de media 15 lechones al año con dos partos/año.

Así, desde el nacimiento de los lechones hasta los 23 kg (2 arrobas) son alimentados con leche materna y concentrados. La recría es el periodo que trascurre hasta que los animales alcanzan los 110 kg (9 arrobas), diferenciándose la etapa de marranos (6 arrobas) y de primales (9 arrobas), siendo en ambas la alimentación a base de concentrados y pastos según el régimen de extensividad.

En la montanera si el animal se alimenta exclusivamente de bellotas y hierba tiene que alcanzar un peso de 150-180 kg (14 arrobas) en un periodo mínimo de unos dos meses. (precinto negro o rojo)

En la dehesa existen alternativas de cebo con pienso como complemento a la bellota y la hierba, conocido actualmente por la norma de calidad como “cebo en campo” (precinto verde).

Dado que las cerdas ibéricas actualmente tienen unos dos partos al año, los lechones de uno de los partos no pueden destinarse para cebar en montanera por lo que son cebados con pienso (marceños).

Norma de calidad y dehesa

Con el Real Decreto 4/2014, de 10 de enero, por el que se aprueba la norma de calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo ibérico se ha intentado entre varios objetivos proteger la producción tradicional de porcino ibérico, y por consiguiente a la dehesa.

En lo que se refiere a los productos finales que se pueden obtener en la dehesa la norma de calidad establece:

 

1)      Cerdos cebados en montanera (precinto negro y rojo)

La entrada de los animales a la montanera deberá realizarse entre el 1 de octubre y el 15 de diciembre, estableciéndose como período para su sacrificio entre el 15 de diciembre y el 31 de marzo, y las condiciones mínimas que habrán de reunir los animales en cuanto a su peso y edad, serán las siguientes:

–          El peso medio del lote a la entrada en montanera estará situado entre 92 y 115 kg.

–          La reposición mínima en montanera será de 46 kg (4 arrobas) durante más de 60 días.

–          La edad mínima al sacrificio será de 14 meses.

–          El peso mínimo individual de la canal será de 115 kg, excepto para los animales 100% ibéricos que será de 108 kg.

 

2)      Cerdos cebados en campo

En lo que hace referencia a las condiciones de cría:

–          Los animales de producción de más de 110 kilos de peso vivo deben disponer de una superficie mínima de suelo libre total por animal de 100 m2., en su fase de cebo.

–          La estancia mínima en dichas explotaciones, previa a su sacrificio, será de 60 días.

–          La edad mínima al sacrificio será de 12 meses.

–          El peso mínimo individual de la canal será de 115 kg, excepto para los animales 100% ibéricos que será de 108 kg.

 

 

 


[1] Lopez, 1998.

[2] Nieto et al., 2002.

[3] Goodrum et al., 1971.

[4] Gea Izquierdo et al., 2009.

[5] Sanchez Martinez et al, 2012.

[6] Sanchez Martinez et al, 2012.

Por Dehesas Ibericas

Translate »