EL GANADO OVINO EN LA DEHESA

El ganado ovino es el “regenerador” de la dehesa.

“La forma de pastar de este ganado mantiene unas características idóneas para la conservación de los pastos y arbolado de la dehesa puesto que no tienen una acción tan “agresiva” con el entorno como poseen los caballos o las vacas, siempre y cuando la carga ganadera también se mantenga en unos niveles óptimos”.1

Respecto a las razas en Andalucía y Extremadura la raza merina es las más utilizada, siendo su carga ganadera más frecuente de 0,7-1 oveja/ha, o mayores.

raza merina

fuente:www.magrama.es

Aunque es un ganado más ligado a zonas cerealistas, es también frecuente en algunas zonas de dehesa, siendo el objetivo de la producción la obtención de corderos, si bien la producción de lana se la puede considerar un subproducto.

El ordeño no es frecuente salvo en casos específicos como, por ejemplo, para la obtención del queso de la serena hecho con leche de merina.

Lo tradicional es conseguir un parto por oveja y año, si bien algunos ganaderos buscan conseguir tres partos en dos años, con programación de partos, montas dirigidas y tratamientos hormonales. Son rebaños de ovejas con 6-8 años de vida útil con 1,4 corderos/año, donde la proporción de machos de unos por cada 15-30 ovejas.

Los corderos obtenidos pueden dejarse con la madre en la dehesa o hacerse el destete precoz para conseguir mayor cantidad de corderos y lotes más homogéneos.

El peso del cordero y la alimentación de este marca el tipo de producto obtenido. Así es frecuente el cordero de 80-100 días de 23 kg de peso alimentado con leche y pasto. También según la época se obtienen corderos lechales de no más de 14 kg con una edad de 25-40 días sólo alimentados con leche.

1 Sanchez Martinez et al, 2012. Manual de gestión sostenible de bosques abiertos mediterráneos.

Por Dehesas Ibericas

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