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Monthly Archives: diciembre 2016

Extremadura. Entre la tradición y el futuro

Todos los años en estas fechas el jamón ibérico alcanza su máximo grado de popularidad y consumo, siendo el producto estrella en la mayoría de los hogares españoles. Y aunque de manera general recordamos con nostalgia los jamones de antaño, nada tenían que ver con los de hoy a nivel de calidad y seguridad alimentaria.

Los que nos dedicamos al ibérico, estamos inmersos en un sector de hondas raíces sociales, económicas y culturales, echadas a base de dedicación a lo largo de los siglos en nuestra tierra.

Tradicionalmente las dehesas han acogido en su seno al cerdo ibérico como protagonista de la explotación de ese ecosistema agrosilvopastoral único en el mundo que existe con predominancia en nuestra región. Y ciertamente, poco ha cambiado lo referente a la rusticidad de la raza, el manejo de la piara o la alimentación del animal a lo largo del tiempo. Son animales de pura raza, criados en libertad de manera cuasi selvática y alimentados a base de bellotas principalmente, además del resto de los recursos naturales de la dehesa. Por lo tanto, en su conjunto comporta una actividad clave para Extremadura, que ha conseguido fijar la población a las zonas rurales donde impera.

Pero todo eso siendo capital no es suficiente. Los extremeños siempre hemos adolecido de cierta falta de emprendimiento para pasar de la producción primaria a la transformación industrial (o lo que es lo mismo, del sector primario al secundario). Siempre nos ha costado sacarle mayor valor añadido a los ricos recursos naturales de nuestra tierra.

Sin embargo, esa tendencia comenzó a cambiar en nuestro sector hace algunas décadas. Hoy contamos en Extremadura con reputados industriales jamoneros que han consolidado la actividad de sus fábricas, han aprendido a vender y han elevado el prestigio del jamón ibérico de bellota a las más altas cotas. Su trabajo unido al de la Denominación de Origen ‘Dehesa de Extremadura’, que es la D.O. más estricta y prestigiosa de las cuatro existentes y que es consecuencia del propio desarrollo del sector, han hecho realidad el arte de lo posible.

La andadura comenzó con la tradición ganadera como baluarte y en la actualidad afronta el futuro llena de innovación, en un sector que ha evolucionado desde la matanza tradicional y familiar a integrar sus productos en el novedoso movimiento internacional Slow Food.

La industria compite en calidad técnica con un excelso producto, fruto de más de un lustro de ciclo productivo en el caso de los jamones 100% ibéricos de bellota (casi 2 años de crianza del animal unido a 3-4 años de fabricación), cuyas características intrínsecas lo hacen único. Pero también cuenta y cada vez más la calidad percibida. Hemos superado la época en la que estas exclusivas piezas se vendían con vetustas vitolas y cuerdas de trabajo. En mercadotecnia a los productos les pasa como a las personas en la vida, no basta con ser bueno sino que además hay que parecerlo. Y para aportarle ese carácter Premium al producto, no basta con que lo sea perse, sino que debe transmitirlo mediante la imagen que proyecta en el consumidor. Por ello, la industria busca incesantemente diferenciarse mediante el diseño de vanguardistas líneas de packaging que ayuden a la estrategia de marca.

Con el paso de los años la fabricación ha evolucionado hasta conseguir como resultado un producto de élite, enfocado a un mercado cada vez más exigente, con consumidores formados, informados y sofisticados.

Extremadura, junto a la industria jamonera y a su Denominación de Origen han hecho del jamón ibérico de bellota una auténtica joya gastronómica que hoy día está presente en los mejores restaurantes, no sólo de España sino del mundo, compitiendo con alimentos gourmet de alta gama tan preciados como la trufa del Piamonte, el caviar iraní o el champange francés.

Todo ello ha requerido de un esfuerzo ímprobo por parte de la industria, pero esencialmente ha sido posible por la visión de los empresarios que la sustentan.

 

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http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/tradicion-futuro_985882.html

La Junta de Andalucía persigue la rentabilidad del sector del ibérico en la región

La consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Carmen Ortiz, ha presidido en Sevilla la reunión de la Mesa del Ibérico de Andalucía, donde ha puesto en valor el trabajo conjunto de la Administración y el sector para consolidar su rentabilidad.

Como ejemplo de esta colaboración, Ortiz se ha referido a la elaboración del decreto por el que se aprueba el Plan Director de la Dehesa, que iniciará su trámite de audiencia «en los próximos días», si bien el borrador del plan ha estado a disposición de los interesados en las páginas web de las consejerías de Agricultura y Medio Ambiente desde junio. De esta forma, se ha hecho el proceso «más participativo» al permitir que todos los afectados hayan podido analizar el texto.

Carmen Ortiz ha afirmado que «el futuro del porcino ibérico va unido a la dehesa, ya que ambos forman parte del patrimonio natural y ganadero de Andalucía, manteniendo una fuerte vinculación».

En cuanto a la Norma de Calidad del Ibérico, que se aplica desde el 2014, la Consejería trasladó al Gobierno central las alegaciones «consensuadas» con los ganaderos para lograr una reglamentación «que diera cabida a todo el sector porcino ibérico pero que llamara a cada cosa por su nombre».

El resultado, según las palabras de la consejera, ha sido una norma «que diferencia más notoriamente al cerdo ibérico de montanera» y ofrece al consumidor una información más clara sobre los productos.

«Para la permanencia y el progreso del sector es imprescindible el control de la correcta diferenciación de los productos mediante el etiquetado», ha resaltado Carmen Ortiz.

Durante la reunión, representantes de la Consejería de Agricultura y el sector del cerdo ibérico han analizado la situación actual que atraviesa el sector, en los distintos eslabones de la cadena de producción, elaboración y comercialización de los productos. La mesa ha examinado los datos de producciones, la situación de los mercados y las perspectivas del sector a corto, medio y largo plazo.

Las explotaciones de cría, recría y cebo de porcino ibérico y sus cruces se localizan principalmente en Extremadura y Andalucía, que concentran, respectivamente, el 43% y el 29% del censo nacional, que asciende a tres millones de animales.

En Andalucía hay más de 874.000 ejemplares de esta raza, que se asientan fundamentalmente en el sistema tradicional de explotación extensivo de la dehesa (662.682), que suma más de un millón de hectáreas.

En la provincia de Córdoba se asientan 2.121 explotaciones extensivas con 224.273 animales, liderando por provincias, ya que Huelva contabiliza 2.097 explotaciones.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://www.diariocordoba.com/noticias/temadia/junta-persigue-rentabilidad-sector-iberico-region_1107942.html

El sector ibérico augura subida en los precios

Las lluvias han traído la alegría a las dehesas andaluzas después de la época de sequía que estropeó el verdeo en el olivar. La campaña de montanera está siendo buena y se augura una magnífica comercialización con precios al alza para el ibérico, un sector que está consolidando la recuperación después de los duros años de la crisis que ya pasaron.

El informe de sacrificios por mataderos de esta campaña a nivel nacional desde septiembre de 2015 a agosto de 2016, asciende a 3.206.319 de animales, según los datos facilitados por Asaja Córdoba. Y las previsiones son que a finales de 2016 los sacrificios se aproximarán a los 3,5 millones de cerdos, de los cuales se estima que unos 600.000-700.000 serán de bellota, correspondientes a la montanera pasada, 600.000-700.000 de cebo de campo y el resto de cebo.

El consejero delegado de Cooperativas-agroalimentarias de Andalucía, Agustín González, estima que para esta campaña se sacrificarán entre 50.000 y 70.000 animales de bellota, entre ibéricos puros y cruzados. “La campaña de Navidad para el producto ibérico parece estar animada, al igual que los precios de los animales en el campo, quizás debido al incremento del consumo y del poco producto curado de calidad”, añade.

El responsable de Ganadería de Asaja Sevilla, José Manuel Roca, afirma que es un año con una perspectiva de precios muy halagüeña, pese a que aún se han producido pocas operaciones.

Los datos que se manejan parten de la Feria de Zafra, donde se cierran los primeros tratos y allí el ambiente fue bastante bueno, dice Roca, quien concreta que se está pagando en torno a 2 ó 3 euros más la arroba que el año pasado, con lo que si en 2015 los precios rondaron los 29 ó 30 euros la arroba, para este año van a estar entre los 33 y los 34 euros la arroba. “Se trata de un precio más acorde con un producto de excelente calidad, hablamos de una delicatessen“, señala.

“Por fin podemos decir que la crisis del ibérico ha remitido; llevamos tres años de recuperación del mercado, tanto en animales, como en piezas comercializadas”, asevera.

El responsable estatal de Porcino Ibérico de COAG, Enrique Acción, también se atreve a augurar un aumento de los precios del ibérico, que cree que estarán en torno a los 32 euros por arroba “si todo sigue igual, porque todavía hay pocos precios, ya que no se ha abierto la Mesa de Precios, pero van a ser un poco más altos que el año pasado”.

Todos los expertos consultados coinciden en que el agua ha llegado en el momento preciso para encinas y alcornoques. El presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) de Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, señaló que la lluvia de las últimas semanas está permitiendo “una maduración lenta del fruto y del crecimiento de la hierba, que es complemento para la alimentación de los cerdos ibéricos en esta temporada, aportándoles calidad, lo que da tranquilidad a las fincas, porque la montanera será mucho mejor de lo esperado debido a que estas lluvias han mejorado mucho la cosecha de bellota y la hierba en la dehesa”.

En su opinión, se están dando buenas condiciones para un jamón ibérico de bellota con “la máxima calidad y excelencia para competir con los mejores productos que hay en el mercado”.

El consejero delegado de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía coincide en que “en líneas generales, la previsión de montanera para 2016-2017 es media alta para Andalucía y Extremadura”. “A pesar de ser un poco tardía, coincide con una buena otoñada que favorecerá la cosecha de bellota de alcornoque”, agrega.

El responsable estatal de Porcino Ibérico de COAG, Enrique Acción, explica que la montanera no es homogénea, ni siquiera en la misma finca, y comenta que al venir tardía hay mucha bellota que madura poco a poco “y el cochino la va aprovechando mejor, lo que es muy bueno; unido a que el agua hace que haya mucha hierba, y también es positivo porque favorece que el animal digiera mejor”.

La montanera es la última fase de la cría del cerdo ibérico en la que se deja pastar al cerdo en la dehesa para su engorde. La fase de montanera va desde octubre a febrero, coincidiendo con el periodo de maduración de la bellota, pero la duración de esta etapa varía con frecuencia en función de la climatología, que además es determinante para que los cerdos la cubran de una forma óptima.

Enrique Acción comenta que aunque hay más bellota, con la aplicación de la SAC (Superficie Arbolada Cubierta), el número de cochinos va a ser el mismo que el año pasado “quizás habrá un poco más, pero no nos dejan tener más”.

La Superficie Arbolada Cubierta está siendo muy polémica y aunque Asaja Córdoba valora positivamente la implantación de la Norma de Calidad del Ibérico, cree que es necesario mejorarla, pues estima que “se deben corregir algunas disfunciones que perjudican gravemente a la carga ganadera en montanera”, y ve necesario “que se incluyan otros parámetros para valorar la producción de bellota, además del que existe actualmente”.

Ignacio Fernández de Mesa señala que en el Valle de Los Pedroches se sitúan algunas de las mejores dehesas de España, con una elevada densidad de encinas, pero, a pesar de ello, “muchas explotaciones se quedan por debajo del 30% de SAC y por lo tanto se quedan por debajo de un cerdo por hectárea”. “Esta situación -dice- les perjudica frente a otras zonas cuyos suelos son más pobres, con mayor pendiente y los suelos con superficie arbolada cubierta es muy superior al 35%”. Agrega que este método de cálculo de la SAC “favorece a fincas con una producción de bellota baja o incluso con suelos de elevada pendiente e invadidos de matorral, frente a dehesas con suelos de poca pendiente con árboles frondosos y donde la producción y el aprovechamiento de la bellota es mucho mayor”.

El presidente de Asaja Córdoba añade que el método utilizado para la determinación de la fracción de cabida cubierta es un sistema genérico que “no ha podido técnicamente tener en cuenta la calidad y sobre todo el potencial productivo de las quercíneas”.

Por ello, advierte que “es muy importante diferenciar si el arbolado de la parcela es predominantemente de encinas, alcornoque o quejigo, ya que la producción de bellota no es la misma”.

También explica que es fundamental tener en cuenta si se trata de una dehesa cuidada, en la que las encinas se podan para que la producción de bellota sea mayor e incluso, dependiendo del año, se tratan con fitosanitarios para combatir plagas que podrían disminuir la producción”.

“El método de determinación no es del todo exacto”, coincide el responsable de Ganadería de Asaja Sevilla, José Manuel Roca, quien advierte de que se están cometiendo errores.

Además llama la atención sobre el hecho de que la Junta de Andalucía aún no haya terminado de resolver las alegaciones presentadas a la SAC “por lo que hay ganaderos que aún no saben que superficie van a tener, porque en Andalucía aún no se ha terminado de aplicar”.

Puede encontrar la noticia en:

http://www.diariodesevilla.es/agr_andalucia/sector-iberico-preciosUltimo-etiquetado-paleta_0_1090091097.html

Los guardianes de la raza lo admiten: la pureza del jamón ibérico no está garantizada

La Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico (Aeceriber), responsable de “garantizar la certificación de la pureza racial” de los ejemplares reproductores, ha colgado en su web un comunicado en el que asegura categóricamente que el hecho de que las hembras se encuentren inscritas en la sección aneja del denominado Libro Genealógico de la raza porcina ibérica —donde teóricamente tienen que estar las ‘patas negras’— “no garantiza en ningún caso una pureza racial al 100%“. “Las hembras incorporadas al registro auxiliar se consideran exclusivamente como animales de raza, en ningún caso hembras 100% ibéricas o hembras de raza pura, aquellas cuyos padres y abuelos estén inscritos o registrados en el mismo libro genealógico”, explica la nota, que asegura que el registro consta de dos secciones.

Según la asociación de criadores, el libro se divide en una sección aneja y en otra principal. La primera, añaden, “permite la incorporación de hembras con alguna genealogía desconocida o que no fueron registradas en su momento pero que cumplen el prototipo racial, mientras que la sección principal requiere el conocimiento de la genealogía de dos generaciones de ascendientes como mínimo”. Esta última, señalan, “es el núcleo esencial de un libro genealógico”. Según declaró la presidenta de Aeceriber, Lucía Maesso Corral, en una entrevista en noviembre de 2014 en la revista ‘Consumidorex’, el registro auxiliar entró en funcionamiento en febrero de 2008.

En concreto, según datos del Ministerio de Agricultura, de las 400.259 hembras inscritas en el registro censal gestionado por Aeceriber a 31 de diciembre de 2015, último dato publicado, 306.852 están incorporadas a la citada sección auxiliar. Dicho de otra manera, que el 77% no son reconocidas como ibéricas puras y, sin embargo, se certifican como si lo fueran y se cruzan con ejemplares de otras razas para alumbrar lechones que se comercializan como jamón 50% o 75% ibérico. La vigente normativa, sin embargo, indica claramente que el término ibérico debe limitarse exclusivamente a “productos procedentes de animales con al menos el 50% de su porcentaje genético correspondiente a la raza ibérica”. La legislación comunitaria, por otro lado, obliga a mencionar los ascendientes de todos los reproductores inscritos en los libros genealógicos.

El reconocimiento por parte de la asociación de criadores de que no existe garantía de que la mayoría de las madres reproductoras sean 100% ibéricas se une al hecho, revelado por El Confidencial el pasado mayo, de que el protocolo de actuaciónpara la calificación racial, revisado por Agricultura a finales de 2015 y realizado también por Aeceriber, fija la simple revisión visual como el método que por defecto deben utilizar los técnicos —todos designados por Aeceriber— para determinar que un animal es realmente puro.

El análisis genético, única forma de determinar científicamente que un cerdo proviene realmente de ascendientes ‘pata negra’, es utilizado solo excepcionalmente. Únicamente cuando el ganadero discrepe de la conclusión emitida por el técnico que manda Aeceriber para calificar a ojo al ejemplar, “podrán tomarse muestras de sangre (…) para su envío a un laboratorio oficial con objeto de realizar un análisis de pureza racial del ADN mediante técnicas de genética molecular”, estipula el mencionado protocolo aplicado por Aeceriber y aprobado por el Ministerio. En el resto de casos, la inmensa mayoría, basta con que el experto observe los rasgos físicos del animal y los compare con los que marca el prototipo, que estipula una especie de modelo estándar de cerdo ibérico.

Asegura además que en ningún caso estos ejemplares resultantes son sometidos a prueba de ADN alguna con el fin de comprobar su pureza. “No se hace nunca el estudio de genética molecular”, subraya Diéguez, quien insiste en que “la norma no lo contempla (…), con lo cual no tenemos potestad para hacerlo para los animales que dan jamones”. La portavoz de Aeceriber asegura que únicamente se hacen estas pruebas para los ejemplares de la sección aneja que van a ser destinados a la reproducción. En esos casos, los técnicos de la asociación se desplazan hasta la paridera, asisten al parto, observan la morfología y hacen pruebas de genética molecular a un porcentaje de los animales, el que decida la directora del Libro Genealógico en función de las sospechas que detecte a ojo.

Un criterio que difiere del que trasladaba la propia Aeceriber en 2012, cuando admitió en un comunicado que, “debido a los cruzamientos indiscriminados entre la raza ibérica y la duroc, los caracteres morfológicos de los ejemplares alumbrados en algunos casos se ocultan y podrían no apreciarse a simple vista”. Por este motivo, señaló la asociación, “la aplicación de las técnicas de genética molecular sobre los animales pertenecientes al Libro genealógico es una obligación de cara a la veracidad del mismo”. No en vano el artículo 3 de la vigente norma de calidad del ibérico exige que las hembras que se crucen con machos duroc —para criar animales que luego se conviertan en jamones— sean de raza 100% ibérica y figuren en el Libro Genealógico, requerimiento que no se cumpliría con los ejemplares de la mencionada sección aneja por su declarada falta de pureza.

La cosa, sin embargo, aún se puede rizar más. La modificación del Reglamento del Libro Genealógico aprobada por el Ministerio de Agricultura el pasado 10 de marzo autoriza a inscribir en la sección principal a los animales que nazcan del cruce entre una hembra nacida de una madre sin genealogía conocida y un macho ibérico puro. La licencia permite, por lo tanto, que los nietos de esta abuela —que ahora Aeceriber no garantiza como ibérica pura— pasen “a formar parte de la sección principal del Libro Genealógico”, donde “serán considerados de raza pura”.

La polémica suscitada por toda esta amalgama de normativa que en definitiva permite dudar de que los jamones que se venden en las tiendas como 50% ibéricos realmente lo sean ha llegado también a las Cortes de la mano del diputado de Ciudadanos Toni Cantó, quien ha denunciado a través de una veintena de preguntas parlamentarias lo que denomina un posible fraude en la venta de productos ibéricos. “Estamos hablando de un producto marca España y ahora mismo no existen garantías de que lo que se vende como ibérico lo sea en realidad“, aseguró Cantó en unas recientes declaraciones al diario ‘El Economista’ a raíz de este asunto.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://www.elconfidencial.com/sociedad/2016-12-11/aeceriber-guardianes-raza-iberica-no-garantizan-la-pureza-cerdo-100-jamon_1301307/

Instan a Europa a que incluya los pastos de la dehesa en ayudas de la PAC

El coordinador general de Izquierda Unida en Extremadura, Joaquín Macías, ha criticado que la Política Agraria Comunitaria (PAC) “sigue premiando a quien posee tierras por encima de quien produce” y ha reclamado que la Comisión Europea (CE) “incluya los pastos de la dehesa extremeña en las subvenciones”.

En este sentido, IU ha abogado por modificar la normativa europea y nacional sobre la dehesa en la PAC, “centrada en la necesidad de cambiar la definición de pastos permanentes”.

Macías ha realizado estas declaraciones en Cáceres acompañado de la eurodiputada de IU Paloma López, que ha participado en el “Proyecto Nudos. Diálogo Estructurado”, organizado por ASDE-Scouts de Extremadura.

En declaraciones a Efe, el coordinador regional de IU ha insistido en que “según el criterio principal”, se da el caso de “que se dirigen las subvenciones a quienes poseen más terrenos, pero no a quien los trabaja”.

“Las subvenciones deben regirse en función de la producción”, ha reivindicado Macías, al tiempo que ha subrayado que “los derechos adquiridos y las posesiones de grandes terrenos no debe ser lo que facilite las subvenciones”.

De hecho, ha recalcado, “uno de los grandes problemas es que la renta agraria está cayendo constantemente”.

No obstante, sí ha valorado “cambios interesantes” con la nueva PAC, por ejemplo en “el tema del ‘greening’ y que la agricultura cumpla con su papel ecológico”.

“Pero en Extremadura tenemos un problema aún mayor que es el tema de los pastos”, ha reiterado el coordinador regional de IU, para el que la Unión Europea (UE) “todavía no se ha enterado de que nuestra dehesa no es solo arboleda, sino también pastos”.

Según IU, el Ministerio de Agricultura está exigiendo la devolución de 79 millones de euros, lo que, para Macías, “no tiene sentido y es un tema recurrente que ya se ha planteado en otras legislaturas”.

“La dehesa es fundamental en Extremadura y esto lo tienen que entender en la UE”, ha destacado, para argumentar después que el hecho de “que haya arboleda no quiere decir que no haya terreno de pastos, sino todo lo contrario”.

En esta línea, ha aseverado que “todo lo que está debajo de la copa del árbol no computa como terreno y están retirando de recibir subvenciones miles y miles de hectáreas”.

En su opinión, la clave de la PAC es que tiene que “volver a ayudar a los agricultores que están trabajando la tierra y manteniendo la población rural en Extremadura”.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://www.finanzas.com/noticias/empresas/20161210/insta-europa-incluya-pastos-3534893.html

Dudan del “desmedido y disparatado crecimiento” del cebo de campo ibérico

A Ciudadanos le siguen sin cuadrar las cuentas en el tema del porcino ibérico. Si ha comenzado la legislatura cuestionando la autenticidad de la pureza de los animalesinscritos en el Libro Genealógico del cerdo ibérico, hecho que provocó un monumental enfado de la Asociación Española de Criadores de Cerdo ibérico, Aeceriber, ahora de nuevo su diputado Toni Cantó ha presentado una pregunta parlamentaria al Gobierno para que explique los motivos que han propiciado el vertiginoso incremento de los sacrificios de animales de la variante comercial denominada como cebo de campo ibérico durante los dos últimos años.

Cantó puntualiza que “desde su habilitación normativa en el año 2007, esta modalidad productiva registraba una media de sacrificios anuales de unos 34.000 animales, pero que tras la reforma consumada por Arias Cañete en enero de 2014, se han contabilizado 843.891 sacrificios, de modo que desglosados fueron 310.449 ejemplares durante el año 2014 y 533.442 a lo largo del 2015”.

TONI CANTÓ QUIERE SABER “¿QUÉ ES UNA EXPLOTACIÓN DE CEBO EN INSTALACIÓN INTENSIVA AL AIRE LIBRE?”

El diputado de la formación naranja atribuye este “sorprendente y desorbitado crecimiento” al manejo de una excepcional e innovadora fórmula productiva, –aprobada y acomodada por Arias Cañete en la última remodelación legislativa del sector, [R.D. 4/2014]–, que “permite cebar esta clase de ejemplares con pienso pero en novedosas instalaciones intensivas al aire libre con una carga ganadera de 100 animales/ha”.

Esta insólita medida, anima a Cantó a preguntar al Ejecutivo, “¿qué es una explotación de cebo en instalación intensiva al aire libre?”, habida cuenta que esta clase de recintos industriales no figuran incluidos en el marco normativo que define las explotaciones, animales y clase de ganado asegurable, según explica el diputado naranja.           .

Pero según asegura Cantó, en otro de los párrafos de su escrito al Gobierno, “el nuevo y excepcional recurso productivo, delimitado y predicado en el inciso número 2, del artículo 7, de la reformada Norma de Calidad del Ibérico, no concuerda con las directrices barajadas en el ordenamiento jurídico aplicable de manera obligatoria a este tipo de animales que con posterioridad darán origen a los productos con la designación cebo de campo ibérico, puesto que para ello, el ganado debe ser atendido, manejado y cebado de manera permanente en régimen extensivo (campo) durante los últimos sesenta días antes de su sacrificio.  O expresado de otro modo, la piara ibérica debe de estar emplazada constantemente en un área de campo continua, determinada y acreditada, albergando y sustentando una cantidad máxima de 15 cerdos/ha. con aprovechamiento directo de los recursos agroforestales del terreno, más el aporte y sustento de piensos compuestos”.

El Diputado de Ciudadanos, afirma igualmente que la legislación básica de ordenación de la producción en explotaciones de porcino extensivas (campo) contenida en el R. D. 1221/2009, deja bien a las claras, “que cuando se supere la carga ganadera autorizada de 15 animales/ha. en su fase final de cebo, la instalación se considerará dentro del ámbito de acción aplicable a las explotaciones intensivas, –R.D. 324/2000–, aunque los animales se encuentren en un régimen de producción al aire libre”. Razón por la cual el Parlamentario de la formación naranja interpela al Ejecutivo, “¿si considera el Gobierno ajustada a Derecho la nueva ordenación productiva, dado que desde el año 2007, la regulada carga ganadera admisible por hectárea solo es de 15 ejemplares?”.

En vista de que la reformada normativa sectorial, (art. 7, del R.D. 4/2014) consiente y ampara esta inconcebible dualidad productiva, pues permite engordar animales designados igualmente como de cebo de campo en explotaciones parcelarias catalogadas oficialmente como de producción extensiva, con una densidad máxima de 15 cerdos/ha. y también en terrenos normalizados para el engorde en modo intensivo, con una concentración pecuaria de 100 individuos/ha. Toni Cantó subraya, “que nos encontramos ante dos modalidades productivas de muy variada naturaleza y sujetas a enfrentados principios de dependencia normativa”, por lo que consulta “¿si el Gobierno cree que es correcto el encajamiento de la nueva composición productiva, informada y sancionada con meridiana claridad en el pasaje número 2, del artículo 7, del R. D. 4/2014?”.

DESDE “PRACTICAS PRODUCTIVAS DESLEALES” A UN “SOLAPADO FRAUDE AL CONSUMIDOR”

Según se desprende de la pregunta parlamentaria, lejos de favorecer el desarrollo armónico del sector ganadero, la novedosa modalidad promueve y fomenta las prácticas productivas totalmente desleales, por cuanto introduce un elemento totalmente discriminatorio con todos aquellos industriales que posean una explotación catalogada y ordenada como de producción en régimen extensivo, –15 ejemplares/ha.–, ya que en ningún caso se podrán acoger y alistar libremente al ceremonial productivo de los 100 cerdos/ha. que queda reservado en exclusiva para engrandecer, aún más, a todos aquellos titulares de instalaciones clasificadas como de cebo en régimen intensivo.
Este explicito apoyo normativo a las producciones en indefinidas “explotaciones de cebo intensivas al aire libre” con altas concentraciones pecuarias, –100 individuos/ha.–, lleva a Cantó a preguntar al Ejecutivo de Rajoy, “¿si considera el Gobierno que al establecerse estas dispares cargas ganaderas se podrían dar prácticas de competencia desleal para con el grupo de los criadores en régimen extensivo de este concreto tipo de animales al no poder acogerse libremente a la modalidad que ocasionalmente consideren como más favorable y beneficiosa?”.

Pero además, la nueva fórmula productiva va claramente en contra del bolsillo de todos los grupos de compra, ya que estos pagarán siempre al mismo precio un producto que proviene de unos animales que han sido engordados mediante dos divergentes y dispares sistemas productivos, [extensivo e intensivo, que la actual Ley Cañete equipara indebidamente] dado que la reglamentación sectorial en ningún momento exige su diferenciación en las etiquetas, cuestión que aprovecha Cantó para formular otra de sus preguntas, “¿considera el Gobierno que es correcto mercantilizar un producto denominado comercialmente como de cebo de campo ibérico cuando este tipo de elaborados cárnicos se ha obtenido igualmente de la canal de animales engordados en explotaciones empadronadas como de régimen intensivo?

Ahondando en el problema, cabe destacar que ni el Ministerio de Agricultura, ni mucho menos el Gobierno, han tenido presente los fatídicos daños que esta novedosa concesión productiva ocasionará al medio ambiente, puesto que al incrementar ostensiblemente la densidad ganadera por hectárea, –100 cochinos–, las emisiones liberadas a la atmósfera de gases de efecto invernadero aumentarán de un modo exponencial, razón por la cual concluye Cantó consultando, “¿si ha estudiado el Gobierno las posibles consecuencias medioambientales que podrían darse de estos procesos productivos?”.

 

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Ciudadanos duda del “desmedido y disparatado crecimiento” del cebo de campo ibérico

El pienso vence a la bellota

El cerdo ibérico ha estado históricamente ligado a la imagen de la dehesa y la bellota, pero, ese producto dejó de ser legalmente patrimonio exclusivo de esas zonas, fundamentalmente en las provincias del suroeste de la península, de Salamanca a Huelva, desde el año 2001 cuando el ministro de Agricultura, Miguel Arias aprobaba la primera normativa para regular el sector donde se permitía producir ibéricos de cebo en explotaciones intensivas, en cualquier punto de España y del mundo, simplemente a partir de animales con un mínimo de ese tronco racial.

Desde esa fecha, los sacrificios de cerdo ibérico de cebo no han parado de crecer año tras año hasta una cifra que actualmente se eleva a una media de 1,8 millones de unidades, que llegó a superar los tres millones entre 2006 y 2008 provocando el hundimiento de los mercados y un reajuste de censos. Por su parte, el ibérico de bellota ligado a la dehesa caía en la última montanera a solo 450.000 animales.

Esta situación de una elevada oferta de ibérico de cebo a bajo precio inundando los mercados, junto a promociones de ibérico de bellota a 160 euros frente a unos costes medios de 400 euros, ha colocado a lo ibérico como un producto más de reclamo barato. Aparece en los estantes junto a leches y aceites, provocando una situación de alarma en el sector.

Además, el cerdo ibérico ya no es solo una actividad ligada a medianas y pequeñas explotaciones en esas zonas tradicionalmente productoras de bellota. Ahora está dominado por grandes grupos que operan en el segmento de cebo en macrogranjas como catalana Vall Companys e Inga Food de la multinacional Nutreco, y en menor medida otros como El Pozo y cooperativas como Cobadu, Copese, Copiso o Guissona, lo que da otra dimensión a la situación de los mercados.

Para José Gómez, director general de Joselito, una de las firmas emblemáticas en el segmento de la bellota, lo ibérico nunca debió salir de las zonas de la dehesa. Entiende que esa normativa se hizo ante la presión de grandes grupos industriales y de algunas comunidades autónomas. Pero Gómez cree que ya no hay marcha atrás por los muchos intereses que operan en ese sector. En su opinión, actualmente, antes no, sí funcionan los controles de las Administraciones sobre las dehesas a efectos de carga ganadera o de bellota. Sin embargo, reclama un mayor control por parte de las certificadoras privadas que operan en los mataderos para evitar el fraude de piezas que se venden como ibéricas de bellota y que no lo son.

Miguel Ángel Higuera, director general de la organización sectorial Anprogapor, que agrupa a muchos de los productores de cebo, considera que se trata de un producto que cumple una normativa, a unos precios bajos consecuencia de su sistema de cría y alimentación, pero que no compite con el auténtico ibérico de bellota para el que reclama una serie mayor de controles desde la dehesa a los mataderos.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://economia.elpais.com/economia/2016/12/04/actualidad/1480886411_120740.html




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