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ACPA cria agrupamento de produtores

Facilitar a comercialização de animais e garantir melhores condições na aquisição de adubos, rações e outros factores de produção são dois dos objectivos do PACOOP/ Agrupamento de Produtores de Porco Alentejano e Outras Espécies Pecuárias, CRL. A cooperativa tem sede em Ourique e foi criada no passado mês de Maio pela Associação de Criadores de Porco Alentejano (ACPA).
“É uma entidade com fins comerciais, para as produções de porco alentejano ou outras que os nossos associados tenham. E também para a compra de matérias-primas e factores de produção, ou seja, adubos, rações, etc… E estamos disponíveis para trabalhar no sentido de melhorar a rentabilidade das explorações agrícola de pecuária extensiva”, explica ao “CA” o presidente da ACPA, Nuno Faustino.
De acordo com este responsável, a nova PACOOP já tem 43 cooperantes e irá facilitar os “intercâmbios com cooperativas espanholas” (principal mercado do porco alentejano), além de poupar os produtores a muita burocracia.
“Antigamente qualquer associado tinha de facturar directamente à indústria, fossem quatro ou 400 porcos [que vendesse]. Isso era uma enormidade de papéis e uma carga burocrática imensa. Agora centralizamos tudo nesta entidade, que factura às indústrias, que se responsabiliza pelo pagamento e por cobrar”, adianta o presidente da ACPA.
Além desta maior “maleabilidade comercial”, continua Nuno Faustino, a nova cooperativa permite igualmente outro tipo de negociação com as instituições de crédito. “Temos um peso totalmente diferente e conseguimos, inclusive, seguros de crédito com preços muitos mais competitivos que os que os agricultores conseguiriam individualmente. Ou seja, há um conjunto de benefícios que seguramente irão beneficiar o sector e os produtores”, diz.
Outra vantagem da criação deste agrupamento é o seu reconhecimento por parte do Ministério da Agricultura, processo que deverá ficar concluído em breve. “Daí vêm também mais-valias. Por exemplo, hoje em dia quando os agricultores apresentam [candidatura de] um projecto de investimento um dos grandes motivos de pontuação é se é membro ou não de uma associação de produtores reconhecidos”, argumenta o presidente da ACPA.

 

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http://correioalentejo.com/?diaria=17029

La actividad del porcino ibérico extremeño creció un 20 % en primer semestre

La actividad del sector del porcino ibérico extremeño aumentó en torno a un 20 por ciento en los seis primeros meses del año en relación con el semestre anterior, lo que demuestra que está en una fase de crecimiento.

La secretaria técnica de la Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico (Aeceriber), Elena Diéguez, ha señalado a Efe que el sector goza en la actualidad de “buena salud”, en Extremadura y otras regiones, gracias al crecimiento tanto en la fase productora como en la elaboradora.

La facturación del sector en Extremadura creció incluso algo más del 20 por ciento durante los seis primeros meses del año, ya que se venía de una situación de “precios muy bajos”, lo que hace que el aumento haya sido mayor en montante económico que en volumen de cabezas, ha precisado Diéguez.

Este crecimiento, no obstante, ha llevado a algunas voces a advertir de la posibilidad de una nueva “burbuja”, tras la acontecida en 2007 y 2008, que se generó por la irrupción de empresarios de otras áreas.

En su opinión, la situación actual no guarda ninguna similitud con la anterior, entre otros motivos porque no se constata la llegada de nuevas explotaciones ganaderas, sino un crecimiento de las existentes.

Ha señalado que la crisis económicas y de consumo, mensajes contrarios a las carnes rojas o el crecimiento desmedido del precio de las materias primas afectan al sector, aunque a día de hoy “nada indica una situación de este tipo”, ha señalado.

La crisis trajo como primera consecuencia la búsqueda de nuevos mercados internacionales para un sector que tenía en el mercado nacional “su norma”, lo que ahora ha permitido, según Diéguez, que “se esté invirtiendo la balanza”.

“Esta situación es buena, porque se abren mercados muy interesantes para productos como el jamón ibérico”, ha manifestado.

A pesar de esta situación positiva, ha destacado que “preocupa” las altas temperaturas al alza y la escasez de lluvia, y cómo pueden afectar a la montanera, aunque en la actualidad se espera una producción de bellota óptima.

Diéguez ha manifestado que ahora es difícil hacer conjeturas, pero espera que llueva en 15 ó 20 días y así esquivar cualquier repercusión negativa.

 

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http://www.finanzas.com/noticias/empresas/20171001/actividad-porcino-iberico-extremeno-3696884.html

Montanera se presenta con mucha bellota y carga ganadera similar a la última

La montanera se presenta este año con mucha bellota en las encinas y una carga ganadera que rondará los 700.000 cerdos, similar a la del año anterior cuando se engordaron 721.000 en las dehesas de la península.

La secretaria técnica de la Asociación Española de Criadores del Cerdo Ibérico (Aeceriber), Elena Diéguez, ha informado a Efeagro de que la carga de bellotas en las encinas es elevada -“mucho más que el año pasado”- pero el campo está “a expensas” de que llegue “la lluvia y se asiente el otoño”.

Diéguez ve necesario que haya precipitaciones “en 10-15 días” y bajen las temperaturas para que crezca la hierba, otro alimento imprescindible en la dieta del cerdo en montanera.

La secretaria técnica de Aeceriber espera que la montanera se inicie de forma generalizada en la segunda quincena de octubre.

El director técnico de la DOP “Dehesa de Extremadura”, Álvaro Rivas, ha indicado que esta campaña se presenta “un poco adelantada” pero “bastante aceptable” en cuanto a la carga de bellota en la encina, si bien la carga en el alcornoque no es tan buena.

Espera que la lluvia caiga en los próximos días y que remita el calor para que la bellota no se caiga al suelo y crezca la hierba.

Los cerdos que se engordarán bajo el marco de esta DOP serán unos 25.000, frente a los 22.000 del ejercicio anterior, según ha detallado.

Desde la Denominación de Origen Protegida (DOP) “Los Pedroches”, su secretario general, Juan Luis Ortiz, ha confirmado las previsiones de Diéguez al indicar que la cantidad de bellota “es muy superior” a la que había en la dehesa cordobesa el año pasado.

Si no llegasen las lluvias en la cantidad necesaria, Ortiz ha señalado que la bellota maduraría pero los cerdos no comerían hierba y eso se traduciría en jamones con menos antioxidantes.

Prevé que este año entren en montanera unos 17.000-18.000 animales en el norte de Córdoba, unos 6.000 más que la campaña previa.

Desde la DOP “Guijuelo” han señalado que en la zona de producción de Castilla y León la cosecha de bellotas se presenta “espectacular”, pero son necesarias lluvias y frío para que se confirmen esas previsiones de una campaña “histórica”.

Desde la DOP “Jabugo” han preferido no hacer aún una estimación y previsión de la campaña de los territorios amparados bajo sus denominaciones de origen.

 

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http://www.finanzas.com/noticias/empresas/20170929/montanera-presenta-mucha-bellota-3696018.html

El cerdo vietnamita de la dehesa

La irresponsabilidad de algunos amantes de especies exóticas ha llevado a que ya se hayan detectado cerdos vietnamitas en libertad en las dehesas de Cornalvo y Valdecaballeros o en los embalses de Alange y Montijo, y que meses atrás tuviera que capturarse un mapache en las Vegas del Alagón.

En declaraciones a Efe, la jefa de sección de Vida Silvestre de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio, María Jesús Palacios, ha explicado que en algunos casos de avistamientos de cerdos vietnamitas, como el ocurrido en Cornalvo la pasada primavera, luego los animales no han sido encontrados por los agentes del Medio Natural encargados de capturarlos.

Esto hace presuponer a la Junta que sus propietarios pueden soltarlos para que se alimenten en el campo y luego vuelven a recogerlos, lo que está totalmente prohibido, ya que estos animales, incluso en fincas privadas, deben estar recogidos en un pequeño cercado.

Palacios ha advertido de la «irresponsabilidad» de dejar en libertad a esta especie asiática, ya que puede propagar enfermedades o aparearse con un cerdo doméstico o con un jabalí, como ha ocurrido en otras partes de España con los llamados «cerdolí».

La experta extremeña ha indicado que, aunque el cerdo vietnamita está considerado un animal doméstico, podría producir el mismo efecto que una especie invasora, por lo que la administración está obligada, al detectar su presencia en libertad, a activar un protocolo de eliminación, lo que sucedió con los individuos encontrados en Valdecaballeros, que no disponían de microchip.

Responsabilidad

Los propietarios de este tipo de animales tienen en todo caso una responsabilidad administrativa tanto si los han liberado intencionadamente como si accidentalmente se les han escapado, lo que en algunos casos puede llevar aparejadas incluso responsabilidades penales.

La Junta de Extremadura capturó también hace unos meses un mapache en la zona de Coria (Cáceres), que se supone que fue liberado por un particular, pero al carecer también de microchip, no se pudo sancionar a su dueño.

Actualmente la Consejería lleva a cabo acciones de control de visón americano en el norte de Cáceres, con el proyecto Life+Invasep. Asimismo, dentro de esta iniciativa europea, se trabaja en la eliminación de la tortuga de Florida en Badajoz, Mérida, Plasencia o Trujillo y del ganso del Nilo en los embalses de Alange, Orellana o Arrocampo.

María Jesús Palacios ha explicado, por otra parte, que la Junta tiene concedidas autorización de tenencia de especies invasoras, como es el caso de mapaches, coatíes, loros o cotorras a determinados propietarios, que disponen de una notificación de advertencia de que no pueden soltarlas en el medio natural y de que en el caso de no poder mantenerlas, deben de ponerse en contacto con la Administración para que se haga cargo de ellas.

Para ello, existe un registro de personas en la región que disponen de algún tipo de animal considerado como especie invasora, entre los que también se encontrarían determinados tipos de ardillas y erizos. Además, hay una persona registrada como propietaria de varias serpientes, que se encuentran en un núcleo zoológico.

El proyecto Life+Invasep incide en la concienciación ciudadana sobre los peligros que conlleva soltar en la naturaleza especies invasoras tanto a nivel de salud pública, como medioambiental, además de incidir en las pérdidas millonarias que pueden ocasionar en el sector agrícola y ganadero.

 

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http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/sociedad/cerdo-vietnamita-dehesa_1041854.html

Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Los Pedroches se alían para informar al consumidor

Los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Protegidas (DDOOPP)Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Los Pedroches, tras una reunión de trabajo mantenida, desean poner de manifiesto que estas cuatro Denominaciones de Origen Protegidas están registradas de acuerdo con la legislación comunitaria y que la calidad diferenciada y el origen de sus productos amparados están verificados conforme a sus respectivos Pliegos de Condiciones, siendo pioneros en la aplicación de la trazabilidad e identificación de sus jamones y paletas mediante precintos específicos numerados inviolables en diferentes colores.

En concreto, los sistemas de certificación establecidos para los productos amparados por estas cuatro DDOOPP, son una diferenciación y un valor en sí mismos por tratarse de Controles Oficiales llevados a cabo por las autoridades competentes: en Dehesa de Extremadura lo realiza la Junta de Extremadura, en Guijuelo y en Jabugo el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y en Los Pedroches la Junta de Andalucía. De esta forma, la garantía de su calidad diferenciada está oficialmente respaldada de cara al consumidor.

Sólo una pequeña parte de los cerdos producidos anualmente en España y calificados en la categoría de “Bellota” durante cada una de las montaneras se someten y superan los controles establecidos por los Pliegos de Condiciones de las Denominaciones de Origen Protegidas. Así en la pasada montanera, un reducido 14,77% de los cerdos ibéricos de “Bellota” sacrificados en nuestro país lograron que sus piezas –jamones y paletas- estén identificadas en su etiquetado con los signos distintivos y de control aprobados por la Unión Europea para estas DDOOPP.

Recordar que un producto certificado por una DOP no sólo garantiza el origen del producto, sino también su proceso de elaboración y por lo tanto la seguridad de adquirir un producto que ha superado toda una serie de controles antes de estar a disposición del consumidor.

A continuación, han expresado que siempre han entendido que en los mercados nacional e internacional tienen cabida todas las calidades que los ganaderos e industriales quieran comercializar, pero que cada designación de calidad debe llamarse por su nombre de forma transparente evitando así cualquier inducción a error al consumidor. Y, en último lugar, han afirmado que la protección del término “ibérico” tanto a nivel nacional como internacional es una prioridad, pero si el sector optase por una figura de calidad diferenciada para su defensa, ésta tendría que ser congruenterespecto a la alimentación, a la raza y al territorio ya contemplado por la legislación vigente en la Unión Europea.

Captura

 

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http://cuadernoagrario.com/?p=7923

Expertos proponen un clúster ibérico en torno a la DO Jabugo

Un estudio realizado por tres profesores de la Universidad de Huelva que analiza el sector empresarial ligado al cerdo ibérico en el municipio de Jabugo (Huelva) las dos últimas décadas, y publicado en el último número de la Revista de Estudios Andaluces de la Universidad de Sevilla, apuesta por crear un cluster de este sector en este municipio en torno a la nueva DO Jabugo nacida este año.

Es una de las principales conclusiones del trabajo realizado por Francisco Javier García, Daniel Domínguez y Antonio Pizarro, junto a la de que  la producción de piezas ibéricas “se ha ido polarizando, desapareciendo las pequeñas industrias en favor de las medianas y grandes, pero son estas últimas las que más crecen, con la implantación de grandes consorcios foráneos”.

El estudio repasa en este sentido las múltiples operaciones acaecidas desde 2015: la llegada de las catalanas Vall Companys (Lérida), que compró Industrias Reunidas de Jabugo; Jamones Cerezo (Tarrasa, Barcelona) se hizo con Industrias Artesanas de Jabugo; y Bucells Alimentació (Barcelona) adquiere en 2016 Jamones La Joya.

Junto a estas tres, son relevantes las operaciones de la sevillana Benito Jamones y Embutidos, que compró las instalaciones de Juan Macías Jabugo; y la segoviana Jamones Miguel y María, que se instaló en Jabugo en 2016. También citan los autores el proyecto de nueva fábrica de El Pozo, donde el grupo murciano especializado en cerdo blanco invierte 70 millones de euros.

El documento, terminado en abril pasado, recoge la gran operación de consolidación que ha supuesto la compra de los secaderos y existencias de jamones 100% ibéricos de Consorcio de Jabugo por parte del líder del sector en España, Sánchez Romero Carvajal (Osborne). No recoge, por razón de fecha, la entrada del gigante aragonés del cerdo blanco Grupo Jorge, que compró una marca y las existencias de Consorcio que no absorbió Osborne.

Oportunidad

El número total de empresas pasó de 16 en 1997 a 27 a final de 2016, de las que dos tercios tienen sede social fuera de Jabugo. “La DO Jabugo lleva al sector al reto de la modernización productiva, observando la tradición. La capacidad de acceso a la distribución desde la segmentación del producto, con un producto gourmet Premium: el “Jabugo”, jamón de bellota ibérico 100% frente a un producto estándar (75 ó 50% ibérico, cebo de campo o cebo) puede posicionar a pequeñas industrias herederas del know-how.

El problema para las industrias del municipio es que la mayor parte de las mismas ha sucumbido. La DO debe ser el motor de formación de un verdadero clúster del cerdo ibérico, capaz de aprovechar todas las sinergias del sector”, concluyen.

 

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http://andaluciainformacion.es/andalucia/692929/expertos-proponen-un-cluster-iberico-en-torno-a-la-do-jabugo/

La Dehesa de Extremadura sacrificó 16.338 cerdos ibéricos 100% de bellota

La Denominación de Origen (DOP) Dehesa de Extremadura sacrificó en la montanera 2016/17 16.338 cerdos ibéricos 100 % bellota y 6.255 ibéricos 75 %.

Las DOP Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Los Pedroches han amparado en la última montanera el 14,77 % de los 721.037 cerdos ibérico de bellota -tanto 100 % de bellota, como 75 y 50 %- sacrificados durante la misma.

Según han informado los Consejos Reguladores de las cuatro denominaciones, han sido 106.529 animales: Guijuelo sacrificó 12.239 cerdos ibéricos 100 % de bellota y 42.310 ibéricos 75 %;Dehesa de Extremadura 16.338 y 6.255, respectivamente; Jabugo 16.311 y 1.483 y Los Pedroches 11.563 y 30.

Estos datos, han apuntado, ponen de manifiesto que sólo una pequeña parte de los cerdos producidos anualmente en España y calificados en la categoría de Bellota en las montaneras se someten y superan los controles establecidos por los pliegos de condiciones de las denominaciones de origen protegidas.

Estas piezas están identificadas en su etiquetado con los signos distintivos y de control aprobados por la Unión Europea para estas DOP.

Desde las DOP se ha recordado que un producto certificado por una DOP no sólo garantiza el origen del producto, sino también su proceso de elaboración y por lo tanto la seguridad de adquirir un producto que ha superado toda una serie de controles antes de estar a disposición del consumidor.

Han indicado que siempre han entendido que en los mercados nacional e internacional tienen cabida todas las calidades que los ganaderos e industriales quieran comercializar, pero que cada designación de calidad debe llamarse por su nombre de forma transparente evitando así cualquier inducción a error al consumidor.

Además han afirmado que la protección del término ibérico tanto a nivel nacional como internacional es una prioridad, pero si el sector optase por una figura de calidad diferenciada para su defensa, ésta tendría que ser congruente respecto a la alimentación, a la raza y al territorio ya contemplado por la legislación vigente en la Unión Europea.

 

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El consejero de Agricultura andaluz respalda a las DOPs Jabugo y Los Pedroches frente a una IGP del Ibérico

Rodrigo Sánchez Haro, consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, va a solicitar a la ministra Isabel García Tejerina una reunión para tratar los desafíos a los que deben hacer frente los productores de las DOPs Los Pedroches y Jabugo, que discrepan con el proyecto de elaboración de una Indicación Geográfica Protegida del Cerdo Ibérico de ámbito nacional, así como la aplicación de la Norma de Calidad española a estos productos, que ya están regidos por una norma europea más exigente y dada la singularidad y diferenciación de los animales amparados por las Denominaciones de Origen Protegidas.

Sánchez Haro se ha reunido con los presidentes de los Consejos Reguladores de ambas Denominaciones de Origen Protegidas, a quienes ha reafirmado el apoyo del Gobierno andaluz y ha reconocido “su esfuerzo diario por ofrecer unas producciones de excelencia”.

Rodrigo Sánchez ha mostrado su coincidencia con los representantes de las menciones de calidad en cuanto a las dudas que surgen sobre un planteamiento que, de llevarse a efecto, podría beneficiar al sector intensivo en detrimento de los productos tradicionales de las dehesas andaluzas. Además, el consejero ha comentado que la propuesta sobre esta hipotética IGP es “imprecisa”.

“Iremos de la mano del sector para defender los intereses de unos productores que han apostado de forma clara por la calidad como vía para diferenciarse en unos mercados cada día más exigentes”, ha recalcado el consejero, que ha apuntado también que solicitará al Gobierno central que los Consejos Reguladores de las DOP andaluzas tengan una presencia activa en la Mesa del Ibérico. “Respaldaremos a las Denominaciones de Origen como hemos venido haciendo hasta ahora y reivindicaremos la importancia de que se tengan en cuenta las peculiaridades de sus producciones y sus métodos de elaboración”, ha aseverado.

‘Jabugo’ y ‘Los Pedroches’

La DOP ‘Jabugo’ abarca una zona de elaboración de 31 municipios de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche de Huelva. En la montanera 2015-2016 contabilizó hasta 22.559 cerdos identificados en las dehesas inscritas, un 40% más que en la campaña anterior. El número de piezas precintadas en mataderos correspondientes a cerdos alimentados exclusivamente con bellotas y pastos naturales ascendió a 49.845 y la cifra de jamones certificados con la máxima designación de calidad, Summum, quedó cifrada en 24.406, lo que equivale al 82,43% de los jamones amparados, con un valor económico de 12,18 millones de euros.

Por su parte, la Denominación de Origen Protegida ‘Los Pedroches’ abarca un área de 31 términos municipales del norte de la provincia de Córdoba. Sus datos de producción alcanzaron en 2015 las 31.726 unidades de perniles y 31.772 paletas marcadas en matadero. La cantidad de jamones certificados comercializados fue de 21.270 y la de paletas, de 17.669.

 

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http://carnica.cdecomunicacion.es/noticias/22929/el-consejero-de-agricultura-andaluz-respalda-a-las-dops-jabugo-y-los-pedroches-frente-a-una-igp-del-iberico

Acoso y derribo al cerdo ibérico

Lo ibérico y, en menor medida el aceite de oliva, constituyen las dos producciones más significativas del sector agroalimentario español y, en el caso del porcino, además como un producto exclusivo patrimonio nacional.
En los últimos tiempos, al igual como sucediera en el pasado en otros sectores como el aceite, el ibérico ha estado sometido a un permanente fuego cruzado de denuncias y acusaciones generalizadas de irregularidades. Unas identificadas, como las del portavoz de Ciudadanos, Toni Cantó, que ha hecho del fraude en el sector su bandera agraria. Otras de origen desconocido desde expertos teóricamente independientes defensores de la pureza del producto siempre con los consumidores como argumento. Y, la realidad es que, en medio de tanto ruido, de airear esas mismas críticas en varios medios y algunos de los principales mercados exteriores, el consumidor no ha ganado en claridad y, por el contrario, se habría hecho daño a una mayoría de esos 14.000 ganaderos y 700 industriales que operan sin ninguna sombra de dudas. Pero, todo tiene su historia.

El sector del cerdo ibérico ha sido un producto ligado histórica y tradicionalmente a la dehesa, más de tres millones de hectáreas en Andalucía, Castilla y León, Castilla La Mancha y Extremadura, denominación reservada solo para animales criados en el campo a base de bellota, hierba y cereal, zona de la que los ganaderos históricos entienden que nunca debió salir. Pero, todo cambió en 2001. Miguel Arias Cañete, como ministro de Agricultura, argumentando la necesidad de clarificar la actividad en el sector, estableció una primera regulación que supuso de pérdida de identidad de lo ibérico de toda la vida abriendo la posibilidad de producir “ibérico de cebo” en una explotación intensiva en diez meses en cualquier parte de España y del mundo, simplemente con que el animal tenga un 50% de raza, lo que ha dejado al sector desprotegido a falta de una IGP.

Ello supuso la entrada en el sector de grandes grupos ganaderos como Vall Company, Samper, industriales como Fuertes-ElPozo o Campofrio- Navidul, ubicados en Castilla y León, Castilla La Mancha, Cataluña o Murcia que sustituyeron el cerdo y los jamones del blanco por el ibérico.

EXCESO DE OFERTA
El efecto fue inmediato. Frente a un volumen de sacrificios históricos de menos de un millón de unidades entre ibéricos de bellota y los de campo, todos ligados a la dehesa, el sector pasó en los años 2004 y 2005 a 4,5 millones de cabezas de las más del 80% correspondían a animales de cebo criados en granjas a base de pienso. El exceso de oferta tiró los precios de todo el sector para iniciar un periodo de recortes de censos y estabilidad que en 2015 supuso el sacrificio de 437.069 animales de bellota o dehesa, 533.442 animales de cebo de campo y nada menos que 1.774.121 animales de cebo de granja hasta un total de 2.774.632 cabezas, cifra que en 2016 ascendió 3,3 millones.

Hoy, tras los cambios introducidos en la normativa de lo ibérico en los últimos años, las categorías del producto por manejo y alimentación se concretan en animales de bellota criados en la dehesa, con precinto negro si es 100% pura raza o rojo si es cruzado; de cebo de campo con precinto verde y de cebo criados en granja con precinto blanco. En razón a su raza la etiqueta señalará si son 100% ibéricos o cruzados con un mínimo de un 50% de ese tronco de raza.

Sobre el papel, el ibérico es el sector más regulado con controles desde su nacimiento, su paso por la dehesa, a su entrada en matadero, etiquetado y comercialización. Pero con todas esas disposiciones sobre la mesa, la eficiencia de los controles se mide también en medios de inspección e independencia.

Desde la perspectiva de la raza, medios ganaderos ligados a la dehesa coinciden en señalar la no existencia de una raza pura ibérica, sino de un tronco racial con diferentes variedades o estirpes como la Retinta, Torbiscal, Lampiño,Entrepelado, Manchado de Jabugo,etc. que se han ido cruzando con otras razas, básicamente la Duroc. ”No hay una raza 100% ibérica ”, asegura un industrial ligado a la dehesa”.

CONTROL DE LA PUREZA
En el ibérico, el control de la pureza de raza de los animales en base al Libro Genealógico corresponde a la Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico, Aeceriber. En la actualidad, según los datos de la asociación existen un total de 429.870 hembras de raza ibérica y 5.876 machos tras la incorporación al anexo de ese libro en los últimos dos años, según contempla la normativa de 2014, tras un análisis visual realizado por expertos veterinarios de la asociación, de otros 340.840 animales. En Agricultura señalan que el reconocimiento visual es legal. Pero, objetivamente, se puede entender que mucho más riguroso sería un análisis genético.

Para el control del sector hay dos tipos de estructuras. Una, las empresas certificadoras bajo el seguimiento de las comunidades autónomas y reconocidas por la Entidad Nacional de Entidades Certificadoras y otra, la actividad de la Interprofesional Asici que abarca desde las dehesas a los mataderos y el control de precintos. El problema o las dudas ante las actuaciones de estas dos vías, especialmente en las certificadoras, es que las mismas las pagan los propios ganaderos e industriales. ¿Quien paga manda?. En mataderos las piezas descalificadas suponen solo una media del 5% sobre las canales y no hay datos de partidas o animales eliminados en dehesa como bellota por falta de fruto o de hierba

Finalmente, lo ibérico se enfrenta al hecho de que la gran distribución lo haya elegido como un producto reclamo barato pasando de ser un algo exclusivo a un producto de oferta donde se trata de aparentar que todo es ibérico sin cuidar especialmente la diferenciación de cada categoría ante el consumidor con controles totalmente insuficientes. Frente a un coste de producción media de un jamón de bellota de unos 400 euros, se comercializan esos jamones hasta a 180 euros sin que, por la falta de actuación de las comunidades autónomas se sepa si ese precio responde a una venta a pérdidas o a un fraude del producto.

En el sector de lo ibérico, frente a esas críticas y denuncias generalizadas que pueden hundir a toda una actividad, menos a los de cebo que a los de dehesa, por lo que hay en juego con cada cría de un animal, la realidad es que hay aspectos mejorables desde la dehesa a los lineales de la gran distribución.

Dejando al lado el debate si se debería o no llamar ibérico a un animal cruzado, lo importante es que el consumidor sepa a qué tipo de producto se enfrenta a la hora de comprar. Es responsabilidad del sector tratar de mejorar los controles que llevan a cabo las certificadoras o de los técnicos de Asici. No es bueno tapar lo que se sabe que existe, dejarlo en charla de café y “off de record”. Pero también es importante la irresponsabilidad de quienes hacen denuncias generalizadas y también de los medios de comunicación cuando recogen mensajes no contrastados lanzados desde intereses no claros. Es responsabilidad de las Administraciones, desde la central a las comunidades autónomas, vigilar a la gran distribución. Todo, para que todo un sector, desde la dehesa a la granja siga vivo. Lanzar el ventilador contra toda una actividad, solo puede acabar cerrando desde la dehesa a las granjas de cebo si con tanta denuncia generalizada y protagonistas en los medios se logra que el consumidor asocie las palabras ibérico, España y fraude.

 

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http://www.laregion.es/opinion/vidal-mate/acoso-derribo-cerdo-iberico/20170710095452722650.html

El Tribunal Supremo traslada a la justicia de la UE las preguntas de ANPROGAPOR sobre la Norma del Ibérico

El Diario Oficial de la UE ha publicado la decisión prejudicial del Tribunal Supremo de España (TS) en la que éste traslada al Tribunal Judicial de la UE las tres preguntas planteadas por ANPROGAPOR acerca de si el Real Decreto sobre la Norma del Ibérico cumple la normativa comunitaria.

La Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino planteó al TS sus dudas en relación a dos puntos de la norma:

Los metros cuadrados mínimos en cebo.
La edad de los animales de sacrificio del ibérico de cebo.
Ahora, tras la decisión del TS, será el tribunal europeo quien decida acerca de las tres cuestiones planteada, que pueden descargarse tal y como se han publicado en el Diario Oficial de la UE desde este desde este enlace a nuestra área de descargas.

Miguel Ángel Higuera, director de ANPROGAPOR, señala al respecto que “nosotros no estamos en contra de la norma, pero sí nos plantea dudas en esos apartados. Por eso queremos saber si se adecúan a la normativa europea, porque de no ser así, perjudicaría a los ganaderos españoles”.

Higuera se muestra satisfecho con el traslado de la cuestión al Tribunal comunitario ya que implica que, sin ser una sentencia oficial, el TS también comparte sus dudas.

“Nosotros lo que queremos es perfilar esos dos apartados desde el punto de vista técnico para que los productores españoles no se vean en inferioridad de condiciones frente al resto de productores europeos. Si tenemos razón, esos requisitos que pone la Norma a nuestros ganaderos les ocasiona una merma competitiva, lo que sería una alteración del libre comercio, al perjudicarles generándoles unos costes de producción que no tienen otros ganaderos europeos que pudieran criar cerdo ibérico en otros países distintos a España donde la normativa no tiene vigencia o producir productos similares. Por eso consideramos que hay que estudiar detenidamente la cuestión y valoramos positivamente que llegue al Tribunal de Justicia de la UE”

Puede encontrar la noticia en:

https://carnica.cdecomunicacion.es/noticias/22644/el-tribunal-supremo-traslada-a-la-justicia-de-la-ue-las-preguntas-de-anprogapor-sobre-la-norma-del-iberico

Los sinsabores del jamón ibérico

De lo alto de la alcazaba de Jerez de los Caballeros, al sur de la provincia de Badajoz, se ve hasta donde alcanza la vista un mar de encinas, quejigos y alcornoques. El paisaje de la dehesa del oeste de España, un cinturón de más de tres millones de hectáreas que van, de forma casi continua, desde los arribes del Duero hasta las estribaciones del sistema bético, está tan integrado en la cultura y en la vida de la región que parece estar ahí desde el principio de los tiempos. Sin embargo, es un paisaje forjado por la mano del hombre para sacarle el máximo partido posible a la naturaleza. Y, en las últimas décadas, para sacarle el máximo partido posible a un animal en particular: Sus scrofa domesticus, el cerdo doméstico.

De la combinación entre dehesa y animal ha surgido uno de los productos más cotizados de España: el cerdo ibérico de bellota. Durante décadas coto cerrado de pequeños productores trabajando de forma tradicional (hay, en todo el país, 14.000 explotaciones que abastecen a casi 700 industrias), el ansia del consumidor español por productos más gourmet (una demanda que poco a poco se recupera del sopor de la crisis) y la apertura de los mercados internacionales atrajo el interés de los grandes grupos cárnicos, que querían su parte de un pastel de 1.000 millones de euros.

Estas industrias lograron del Gobierno una legislación muy flexible con la definición de cerdo ibérico, que hizo dispararse la oferta del producto y despertó la indignación de los ganaderos más tradicionales, que temen la desvalorización de la marca, máxime cuando reconocen que a través de los resquicios de la ley se están colando productos que no cumplen completamente con las normas. No obstante, la mayoría del sector niega que el fraude sea generalizado, como señalan algunos expertos teóricamente independientes.

Los ganaderos recuerdan que esta es una situación que ya han vivido. “En su día, los empresarios del cerdo blanco lograron quedarse con la palabra ‘serrano’ para sus productos”, explica un productor. “Ahora también se están apropiando del ibérico”. Grandes conglomerados, como las catalanas Argal y Vall Companys, la aragonesa Grupo Jorge, la murciana Fuertes – El Pozo y Campofrío (ahora propiedad de la mexicana Sigma) entraron por asalto en ese jugoso mercado, máxime cuando el ibérico se mostró más resistente que el cerdo blanco a los peores embates de la crisis. Los productores tradicionales acusan a la Administración de facilitar esta toma de posición bajo presión de comunidades autónomas como Catalunya, Murcia, y ambas Castillas.

La historia comienza hace dos décadas, cuando la expansión de la demanda del ibérico hizo degradarse la tradicional relación de confianza entre ganaderos e industrias, y la falta de una normativa definida de la cría y engorde quedó patente. En 2001 el Gobierno, con Miguel Arias Cañete al frente del Ministerio de Agricultura, dio el pistoletazo de salida a la regulación integral del sector, con la definición de los tipos de producto (pensando especialmente en el mercado exportador), mecanismos de control y normas de calidad estrictas, que van desde la genética de los animales a la comercialización.

El cambio más importante fue la ruptura oficial de la relación con la dehesa: a partir de entonces, pasó a ser ibérico cualquier animal con un progenitor de esa raza. De la exclusividad se pasó a la producción masiva: de menos de un millón de animales antes de 2001 a un censo de 4,5 millones de cabezas entre 2004 y 2005, de las que un 80% eran animales de granja criados con pienso. Esa drástica expansión y la crisis provocaron una avalancha de oferta, y de ahí a la desvalorización, con las grandes cadenas de distribución promocionando cerdo ibérico a bajo coste, tanto fresco como curado o embutido, para atraer al cliente. Ante las pérdidas, la producción también se contuvo hasta rozar los dos millones de cerdos, aunque esta cifra se ha vuelto a recalentar con la recuperación económica.

Ayuda a navegantes

Para ayudar a los consumidores a navegar por el océano del ibérico, el Gobierno publicó en 2013 un real decreto en el que clasificaba los productos porcinos utilizando dos factores: de qué raza es el animal y, sobre todo, cómo ha sido criado. El más básico, el cebo, está señalizado con una etiqueta blanca y se utiliza para el ibérico alimentado con piensos y sacrificado con más de 10 meses de edad y 115 kilos de peso. La etiqueta verde se usa para los animales de “cebo de campo”, de más de un año de edad y que pasan 60 días en la dehesa alimentándose tanto de bellota y pasto como de pienso. El calificativo “de bellota” y su etiqueta roja solo se pueden utilizar para los animales que pasan el último otoño de sus vidas (del 1 de octubre al 15 de diciembre) alimentándose exclusivamente de pasto y bellota en los terrenos legalmente definidos como dehesa. Por último, la etiqueta negra se usa para los cerdos criados “de bellota” que, además, son 100% de raza ibérica.

Esa es la teoría. Pero, en la práctica, el sector denuncia que se están vendiendo jamones “de bellota” a 180 euros, cuando los costes de producción, cumplidas todas las exigencias, no bajan de los 400 euros por pieza. Así que de dos una: o no son lo que dice su etiqueta, o los distribuidores están vendiendo a pérdida —una práctica que, según los productores, no está lo suficientemente perseguida por las comunidades autónomas o las autoridades de Competencia.

Dos tercios de la producción española etiquetada como ibérica en 2015 son de animales solo parcialmente de raza (cruzados con otras variedades más productivas) alimentados intensivamente a base de piensos. Los cerdos “100% ibérico de bellota” solo representan un 6% del total de la producción. El centro neurálgico del 100% bellota está en Andalucía y Extremadura, de donde salen nueve de cada diez etiquetas negras.

Por si fuera poco, la propia raza de los animales está puesta en cuestión. En el libro genealógico de la Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico (Aeceriber), existen 435.000 animales registrados. Esto se debe a la incorporación de casi 341.000 cerdos tras un real decreto de 2014 que daba dos años para inscribir a todos los animales genéticamente puros para que pudieran ser considerados ibéricos. Pero en lugar de utilizar pruebas de ADN, más costosas (como mínimo, 20 euros por animal) y que llevan más tiempo, se autorizó la inscripción después de una inspección visual por veterinarios expertos.

Cuestión de registros

Aeceriber no incorporó esos nuevos animales al registro principal, sino al anexo. “Solo inscribimos en el registro principal a los animales de los que conocemos las dos generaciones anteriores”, señala Elena Dieguez, presidenta de la asociación. “Hacer tests moleculares sistemáticamente sería prohibitivo, pero si vemos algo raro no inscribimos al animal, y hacemos pruebas aleatorias”. Pero para Dieguez, el problema es que se llama oficialmente ibérico a animales cruzados y se venden como tal. “Hubiéramos preferido que se dijera con todas las letras: 50% ibérico, 75% ibérico y 100% ibérico”, afirma.

El Gobierno defiende la regularización, insistiendo en que no ha sido una “barra libre” de ibérico para todos, sino el resultado de un proceso riguroso realizado por expertos y que ha acabado cribando a miles de animales. “No se puede decir que sea ilegal”, afirma el director general de Industrias Alimentarias, Fernando Burgaz.

Por su parte, los ganaderos también respaldan el proceso de reconocimiento visual, y alertan que la obsesión con la pureza racial no es tan importante. “No se puede aseverar que el cerdo, por ser 100% ibérico, tenga el mejor jamón. Es un animal muy graso”, afirma un empresario ligado a la dehesa. “Hay que dar el valor que merece a la alimentación del animal. De hecho, muchos de nuestros mejores animales son cruces de ibéricos con otras razas como la Duroc”.

La flexibilidad en el etiquetado ha beneficiado al sector, pero también ha abierto la puerta al que es, hoy por hoy, su mayor miedo: que los productores extranjeros puedan vender en España cerdo que, oficialmente, sea 100% ibérico. Y no es una propuesta irreal: en las grandes llanuras de encino (Quercus virginiana) de Texas, dos productores españoles, Sergio Marsal y Manuel Murga, ya han empezado a comercializar carne de cerdo ibérico criada en Estados Unidos. “Llevamos menos de un año funcionando y la aceptación es increíble”, señala Juan Sanz, responsable de ventas online de Acornseekers. “Por ahora solo vendemos carne fresca, pero pronto construiremos un secadero de jamones. Las encinas producen tres veces lo que las españolas, y, gracias al clima, los cerdos tienen más meses de pasto para comer; aquí pasan cuatro meses en la montanera (frente al mínimo de 75 días que pasan en España). La carne es rojiza y tiene un sabor especial”.

En Agricultura son conscientes de estos temores, y la ministra Isabel García Tejerina es partidaria de una Indicación Geográfica Protegida (IGP) para el producto racialmente puro de dehesa (como Japón protege a las variedades regionales del buey japonés o wagyu). Sin embargo, el ministerio exige que el sector sea unánime a la hora de presentar la solicitud de IGP ante las autoridades comunitarias, y los intentos en esa dirección se han encontrado con la oposición de las denominaciones de origen (Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Valle de los Pedroches), que temen una desvalorización de sus propias etiquetas. Es por eso que muchos ganaderos han reaccionado con sorpresa a las declaraciones de García Tejerina afirmando que, gracias al Gobierno, se había logrado recuperar y proteger al sector. Para ellos, el Ejecutivo permite esta inseguridad sobre un producto tan importante para la marca España.

Dudas razonables

Otra consecuencia de la flexibilidad es que, pese a los esfuerzos del Gobierno para aclarar el etiquetado, al final el cliente puede tener dudas razonables acerca de lo que está comprando. Y lo que es peor, de esas dudas se han generalizado acusaciones de comportamientos poco éticos que afectan a la industria en general. “Es una situación de acusaciones contra todo un sector que no tiene ningún sentido”, considera Burgaz. “Entendemos que se están llevando las cosas por el buen camino. Si hay irregularidades, se deben denunciar donde corresponda; nosotros somos los primeros interesados en acabar con ellas. No se puede alimentar la imagen de un sector fraudulento”.

El partido político Ciudadanos ha hecho de la denuncia del fraude en el ibérico su bandera en política agraria, y ha solicitado la comparecencia de García Tejerina en el Congreso para dar explicaciones. “Con esta denuncia no buscamos protagonismo”, apunta el diputado Toni Cantó. “Hemos solicitado la comparecencia de la ministra en la Comisión de Agricultura para que explique qué medidas piensa adoptar para mejorar el etiquetado de los productos ibéricos, pensando en el interés de los consumidores”.

Pero en el sector del cerdo ibérico en España las críticas y las denuncias se hacen en privado: con un sector agrupado monolíticamente en la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (ASICI), nadie quiere ser el que hable mal de sus colegas y asociados. Al contrario que otras interprofesionales —que se limitan a tareas de información, promoción y estudios de mercado— ASICI es también la responsable de verificar que las normas se cumplen en el proceso de cría, engorde y sacrificio. Para ello, ganaderos e industriales pagan (a partes iguales) 50 céntimos por animal a la asociación. “Seguro que pueden existir lagunas en el sistema de inspección en lo que se refiere a la cría, alimentación y el control de los animales”, señala el presidente de la asociación, Francisco Javier Morato. “Pero la realidad es que se ha mejorado mucho y creo que las cosas se están haciendo bien, aunque haya cierta falta de medios”.

ASICI cuenta con una docena de técnicos que giran una media de 100 visitas por semana a explotaciones e industrias del sector. En privado, los ganaderos afirman que, aunque las inspecciones de la intersectorial están mejorando, el sistema de vigilancia estaría mucho mejor si estuviera en manos de las comunidades autónomas (siempre y cuando estuviesen dotadas de medios suficientes) o, aún mejor, del Ministerio de Agricultura.

Mientras, el control de la producción, la cría y el engorde está en manos de media docena de entidades certificadoras privadas, aprobadas por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) y por las comunidades autónomas. Estas firmas realizan el control de cuánta bellota hay disponible en la dehesa y si es suficiente para todos los animales: la norma obliga a los productores a alimentar a cada cerdo con alrededor de nueve kilos diarios del fruto.

Problemas en la dehesa

¿Puede la dehesa sostener tanto ibérico? La Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor), que reúne a los grandes ganaderos de cerdo blanco y que incluye una parte importante de la industria del ibérico de cebo, tiene sus dudas sobre el rigor de las inspecciones y señala a la campaña de este año, en la que han aumentado los sacrificios a pesar de que la sequía y la expansión de la plaga de seca (Phytophthora cinnamomi) ha reducido la productividad de la dehesa. Para Morato, de ASICI, los controles son suficientes. Y, como prueba, remite a la descalificación de muchas partidas todas las campañas por no cumplir las exigencias mínimas.

Y los ganaderos de dehesa, como es lógico, rechazan esas acusaciones y afirman que la superficie es más que suficiente como para dar de comer a toda la cabaña. Los sacrificios de más, apuntan, son consecuencia de una cierta mejora de los precios.

 

Puede encontrar la noticia en:

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El Gobierno avala las inspecciones a ojo para certificar los cerdos ibéricos

El Gobierno avala las inspecciones a ojo del cerdo ibérico para garantizar la pureza genética de la raza. A finales del año pasado el diputado de Ciudadanos Toni Cantó presentó una pregunta parlamentaria denunciando la existencia de un posible fraude al estar vendiéndose como ibéricos productos que en realidad no lo serían, ya que las inspecciones de los animales eran visuales y no incluían análisis genéticos, algo que según aseguran ahora desde el Ejecutivo no es obligatorio, de acuerdo con la normativa comunitaria.

La nueva reglamentación sectorial obliga a los animales de los que se obtienen productos etiquetados como cien por cien ibéricos a figurar matriculados en el libro genealógico de la raza con su correspondiente parentesco. El problema radica en que para todas aquellas piezas que se venden como 50 o 75% ibérico, las hembras que se utilizan para el cruce con machos de la raza norteamericana duroc solo se pide su registro con un certificado racial tras una valoración visual. Toni Cantó mostró por ello su escepticismo sobre la autenticidad de la pureza racial de miles de hembras registradas como “ibéricas puras” en el Libro Genealógico, que gestiona en exclusiva la Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico (Aeceriber), al no figurar relacionados ni los parentescos ni el pedigrí genético de las hembras.

En su respuesta, el Gobierno dice ahora que la normativa comunitaria “no obliga en ningún momento a que estos controles deban realizarse mediantes técnicas de genética molecular”, insistiendo en que “los marcadores genéticos para garantizar la pureza racial y la filiación de los animales es una herramienta que se está implantando paulatinamente a nivel nacional y afecta a un determinado grupo de animales”. El Protocolo de Aeceriber para la calificación de un animal como ibérico establece que cuando una explotación ganadera solicita una certificación, se “designa un técnico calificador que realiza una visita, previamente concertada”, para examinar los ejemplares. “El técnico, tras corroborar visualmente el cumplimiento de los estándares determinados en el prototipo racial, extenderá una acta de calificación del animal revisado”.

Y sólo si hay discrepancias con el ganadero “podrán tomarse muestras de sangre (…) con objeto de realizar un análisis de pureza racial del ADN “. Tras cumplir este trámite, el animal está en condiciones de ser inscrito como cien por cien ibérico. La Directiva europea define como porcino de raza pura “todo animal de la especie cuyos padres y abuelos estén inscritos o registrados en un libro genealógico de la misma raza y que esté él mismo o bien inscrito o registrado”.

En el entorno de Ciudadanos se asegura, por otro lado, que con este nuevo contexto racial, la reglamentación del libro genealógico diseñada por Aeceriber y aprobada por el Ministerio en 2016, “expandirá la contaminación genética entre las nuevas generaciones, al declarar como ibéricos puros a todos aquellos animales de segunda generación, descendientes de hembras reproductoras base (abuelas maternas), que no tenían progenitores conocidos y tampoco fueron sometidas a análisis de su ADN”.

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http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/8390354/05/17/El-Gobierno-avala-las-inspecciones-a-ojo-para-certificar-los-cerdos-ibericos.html

El Mapama ‘blanquea’ los cruces en el ibérico

Prácticamente seis meses después de que Ciudadanos pusiera en el disparadero al sector del porcino ibérico por las más que razonables dudas sobre la pureza genética de su cabaña ganadera, vapuleada sistemáticamente por el estrepitoso fracaso de unas deformadas y desviadas reglamentaciones sectoriales, el Gobierno parece haber reaccionado y contestado a las primeras preguntas planteadas por el diputado de la Comisión de Agricultura del Grupo de Ciudadanos en el Congreso, Toni Cantó, negando el Mapama la mayor en todas las acusaciones que está recibiendo.

Fue nada más comenzar esta última legislatura cuando la noticia saltó a los medios, tras registrar el diputado naranja una pregunta parlamentaria denunciando el incumplimiento de las normas zootécnicas que se deben practicar obligatoriamente a esta millonaria agrupación híbrida, liberada de todo control normativo mediante unas adaptaciones administrativas –sin sustento jurídico– que a Cantó le resultan bastante sospechosas.

CANTÓ ACUSA AL MAPAMA DE MODIFICAR EL BORRADOR DE LA NORMA DEL IBÉRICO, UNA VEZ APROBADO POR  BRUSELAS

El diputado de la formación naranja, en su escrito parlamentario acusaba al Mapama de haber remitido a Bruselas un proyecto-borrador que acomodaba y relacionaba fielmente los regulados procesos zootécnicos configurados en materia de hibridaciones porcinas, (traspuestos a nuestro Derecho interno mediante el R.D. 1108/1991) pero que tras lograr el positivo veredicto de las instituciones comunitarias, de un modo unilateral y a espaldas de la propia Unión Europea estos fueron desestimados y reemplazados sustancialmente mediante un repertorio de plurales y subsidiarias medidas administrativas, diseñadas por la Mesa de Coordinación del Ibérico, que cambian puntualmente su sentido en función de los deseos del todopoderoso lobby del cerdo cruzado de pienso intensivo.

En su respuesta, el Ejecutivo comienza negando que una parte esencial del proyecto-borrador se haya retocado a espaldas de Bruselas y rechaza de igual modo la existencia de un programa de hibridación entre la raza ibérica y la duroc: “el Real Decreto 4/2014 no hace expresa mención de la legislación zootécnica para la justificación, la certificación o la verificación racial de los porcinos de cruce de 50% ó 75% ibérico a cargo de alguna asociación ganadera o de cría, porque el cruce entre ibérico y duroc no se encuadra dentro de un programa de hibridación, por lo que no debe cumplir los requisitos que establece la normativa zootécnica”, señala en su respuesta por escrito.

Pero en cambio, en una circular administrativa despachada por la Dirección General de la Industria Alimentaria del Mapama y a la que ha tenido acceso agroinformación.com, reconoce la existencia y autoría de dicho cambio. El citado organismo ministerial indica que la omisión-exclusión (disposiciones zootécnicas para los porcinos híbridos) acontecida con posterioridad a la positiva resolución no era necesario notificarla de nuevo a Bruselas al no existir una finalidad zootécnica en estos cruzamientos.

En otro de los párrafos del escrito dirigido a Cantó, el Mapama refleja a la perfección el limbo legal en el que se encuentran sumidos estos selectivos cruzamientos reproductivos debido a la inmunidad zootécnica de la que gozan, además de la desigual y discriminatoria política que adopta el Ministerio de Tejerina en relación a la regulación de los programas de hibridación en la especie porcina,al indicar que “el Real Decreto 1108/1991 da cobertura legal a los programas de hibridación de las razas porcinas selectas integradas en España, como son la Landrace, Large White, Pietrain y Duroc, (…), pero incluso en los reproductores de 50% que darán lugar a los animales de 75% ibéricos, estos no tienen que cumplir con las disposiciones zootécnicas, puesto que su objetivo es el cruzamiento para la finalización cárnica con destino a matadero, nunca se busca en ellos una valoración genética en el marco de un programa de mejora oficialmente aprobado, los animales no responden a un programa de hibridación”.

Fuentes conocedoras en profundidad de la legislación sobre porcinos híbridos, indican a agroinformación que “con la amañada reglamentación sectorial que dispone el R.D. 4/2014, es indudable que determinados mestizajes reciben una irregular y preferencial protección institucional, ya que la anulación del cumplimiento de las estipulaciones expresamente regladas por Bruselas en la práctica no recae sobre toda la cabaña híbrida, sino que por el contrario queda sospechosamente delimitada a los arraigados y seleccionados cruzamientos reproductivos celebrados entre sementales de la raza duroc y reproductoras de la raza ibérica, sin probada justificación y en detrimento de la pluralidad restante de razas selectas que son sometidas al cumplimiento de la Ley”.

Estos mismos expertos muestran su discrepancia y asombro ante tanta incongruencia, “no es de recibo argumentar y reconocer que el R.D. 1108/1991, procura cobertura zootécnica para los programas de hibridación de todas las razas porcinas selectas que se explotan comercialmente en nuestro país, –concebidas igualmente para la cría y engorde de animales destinados a la producción cárnica de abasto–, pero a la vez se aplique de manera arbitraria un trato excluyente al más relevante de todos los cruzamientos reproductivos, (ibérico x duroc, que constituye el grueso de la producción mercantilizada artificiosamente como IBÉRICO) para el cual la Mesa Ministerial de Coordinación del Ibérico, acondiciona un simple formulismo administrativo, que además de ocasionar un resultado claramente discriminatorio, choca frontalmente con los férreos requisitos facultados por el marco jurídico europeo”.

Lejos de avalar la nueva ordenación sectorial, R.D. 4/2014, las mismas fuentes recuerdan que una reciente sentencia del Tribunal Supremo deja claro lo que el Alto Tribunal dictamina como cerdo de raza ibérica, “(…) la indicación de raza ibérica es un componente obligatorio de la denominación de venta, y la raza ibérica no puede ser más que la correspondiente a un tipo racial determinado, no a su cruce con otros tipos raciales (…)”.

AGRICULTURA RECURRE A LA INTERPROFESIONAL PARA ENMASCARAR EL INCUMPLIMIENTO ZOOTÉCNICO DE BRUSELAS

La solución muñida por el Ministerio de Tejerina, para camuflar y canalizar estratégicamente toda esta serie de cambalaches y atajos legislativos, pasa por adjudicar a la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico, ASICI, el control y el registro de los ejemplares cruzados y la verificación de las instalaciones en las que se alojan.

Así lo asegura el Ejecutivo a Cantó en otro de los pasajes de su contestación, sin tener en cuenta las pautadas ordenanzas a las que esta operativa se encuentra sometida, “se tiene previsto que sea la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico, ASICI, la que registre con las garantías necesarias los animales cruzados y las explotaciones en las que se encuentran, todo ello con un protocolo en el que tanto las asociaciones gestoras de los libros genealógicos, las entidades de inspección y la interprofesional tienen sus funciones claramente definidas”.

Cabe recordar que la profusa normativa comunitaria y nacional, (descartada por Agricultura en todos sus extremos) subordina a este tipo de sintéticas poblaciones al cumplimiento de una serie de graduados y delimitados mecanismos para su preciso desarrollo, entre los que sobresalen, “disponer de una filiación nominal propia para la nueva combinación racial, disponer de identificación tras el nacimiento y figurar todos sus miembros inscritos en un libro de registro, donde deberán aparecer apuntados también sus progenitores”. Este archivo censal, “tendrá que ser gestionado por una asociación ganadera, de cría o en su caso por un servicio oficial de la Administración”.

Una concesión sin precedentes pero a la vez nada casual, por cuanto la práctica totalidad de los miembros que integran la junta directiva de la corporación adjudicataria están dedicados a la cría y engorde de esta millonaria raza sintética de cochinos cruzados con fines comerciales, y para rizar aún más el rizo de la infracción, añádase a ello el hecho de que ASICI no está constituida y acreditada como una organización ganadera o de cría, puesto que únicamente figura reconocida y registrada por el Mapama como una asociación interprofesional agroalimentaria sin ánimo de lucro, que tiene como principal razón de su existencia, la defensa del cerdo de raza ibérica pura.

“De conformidad con la vigente reglamentación, la función supervisora que el Mapama adjudica artificiosamente a la Interprofesional del Ibérico, elevando de hecho sus perfiles competenciales, equivale en la práctica a negar la efectiva virtualidad a todo lo consolidado en los cuerpos normativos aprobados por Bruselas, toda vez que tales disposiciones no contemplan la usanza por los Estados miembros de meras diligencias administrativas, ajenas a los procesos reglamentados para los porcinos híbridos”, remachan las fuentes consultadas por agroinformación.

 

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El Mapama ‘blanquea’ los cruces en el ibérico y niega la mayor ante las acusaciones de Ciudadanos

 

La prensa alemana se hace eco del “fraude” del jamón ibérico

El periódico alemán Süddeutsche Zeitung, uno de los principales medios de comunicación del país germano, acaba de publicar un extenso artículo dedicado al “escándalo del jamón ibérico”, del que La Tribuna del País Vasco también informó recientemente.

 En el artículo, firmado por el corresponsal de este periódico en España, Von Thomas Urban, se puede leer que “en multitud de ocasiones, el jamón más caro vendido, bajo la etiqueta comercial de ‘ibérico’, no es más que un cruce con cerdos de la raza Duroc, que son mucho más baratos y mucho más vulgares”.

 

El reportero alemán, que viaja a la localidad extremeña de Zafra, explica cómo los cerdos ibéricos son mucho más pequeños y más delgados que los Duroc, que son “redondos y potentes, y poseen un pelaje de color marrón rojizo”. “Ambos, el ibérico y el ‘Duroc’, tienen garras negras, ‘en español, pata negra’, y gran parte de de las cerdas ibéricas on inseminadas artificialmente con semen Duroc, aunque posteriormente los jamones se venderán bajo la marca exclusiva de ‘Ibérico’”.

 

El Süddeutsche Zeitung explica que cruzar cerdos ibéricos con Duroc “es como echar azúcar en un buen vino” y explica cómo los defensores de la tradición del cerdo ibérico acusan al Ministerio de Agricultura de Madrid de “estar bajo la influencia de los principales industriales cárnicos, diseñados para maximizar el etiquetado engañoso y el fraude en los productos del cerdo”.

 

El artículo recoge también la escasa fiabilidad que tiene el libro genealógico realizado por la asociación AECERIBER y afirma que, en la actualidad, se estima que menos del 10% de los jamones ibéricos que se presentan como tales son de “pura raza”. “Más del 90% de los jamones no son excelentes”, concluye el periodista.

 

 

Puede encontrar la noticia en:

http://latribunadelpaisvasco.com/not/6581/la-prensa-alemana-se-hace-eco-del-ldquo-fraude-rdquo-del-jamon-iberico/

UPA-UCE demanda un seguro para la montanera del ibérico

El secretario de Ganadería de UPA-UCE Extremadura, Antonio Prieto, ha demandado un seguro para la montanera del ibérico, que ha cerrado la campaña 2016-2017 con un total de 720.000 animales de bellota, de los cuales 320.000 son ibéricos al 100%, 120.000 ibéricos al 75 por ciento y 260.000 al 50 por ciento.

Asimismo, se han superado los 3.190.000 animales sacrificados en toda España, y en Extremadura se han sacrificado en torno a unos 120.000 animales de bellota, unas cifras “muy superiores” a las de 2015 ya que la región ha aumentado los censos en todas las categorías.

En este sentido, Prieto ha señalado que UPA-UCE espera que los precios también se mantengan en niveles “aceptables” para la calidad del producto, ha dicho con motivo de la celebración del Salón del Jamón de Jerez de los Caballeros (Badajoz).

Prieto ha destacado, igualmente, el “incremento” de animales de bellota y cebo de campo, y ha reclamado “mejoras” para los ganaderos en Extremadura, informa la organización agraria en nota de prensa.

Al respecto, ha alertado sobre los problemas que se mantienen en el sector, como la obligación de tener inscritos en los libros genealógicos a los machos DUROC. “Actualmente tenemos una prórroga para esto, pero es un sinsentido que esta raza que no aporta más calidad tenga que estar en los libros”, ha criticado.

De igual modo, Prieto ha reclamado que se corrija este requisito para “evitar la especulación” en un sector que “está saliendo de una crisis muy grave”. “Los ganaderos llevan años seleccionando sus machos y se han adaptado a las exigencias del mercado y de la industria, pero esta medida puede arruinar a muchas explotaciones”, incide.

Asimismo, ha alertado de que las madres ibéricas están teniendo problemas en las cubriciones con estos machos, y además, “éstos no se adaptan bien al ecosistema de la dehesa”. También ha indicado que hay industrias que “rechazan” a los animales que salen de estos cruces, y que las industrias del libro del DUROC “no son capaces de abastecer las necesidades de los ganaderos del ibérico”.

Seguros

El secretario de ganadería de UPA-UCE exige también que se habilite una línea de seguros agrarios para el periodo de montanera. “Es necesaria para proteger las cabañas y asegurar la calidad de las producciones”, algo que considera “fundamental” para garantizar la viabilidad del sector.

“Tenemos seguros ganaderos que nos compensan ante la pérdida de pastos. Este seguro se enfocaría en la misma línea y protegería ante la pérdida de bellotas”, ha incidido, al tiempo que ha añadido que es una reivindicación que comparte el “conjunto” de los ganaderos del ibérico.

En este contexto, UPA-UCE también propone crear una IGP del ibérico “ya que puede peligrar nuestro nombre” ante el “enorme esfuerzo” de los productores en materia de trazabilidad y control.

Por ello, la organización profesional agraria propone esta medida para “blindar” el nombre “ibérico” y conseguir una “mayor protección” para estas producciones. Asimismo, reclama a las Administraciones que velen por el cumplimiento de la norma “para proteger la calidad del producto”.

Por último, critica “el interés de algunos políticos en destruir este sector para salir en los periódicos”, ya que según ha subrayado “hay partidos políticos que menosprecian el esfuerzo de los ganaderos”, por lo que ve “necesario” acabar con “los intereses de algunos que únicamente están preocupados por la notoriedad, y no por el producto”, añade Prieto.

Además, ha destacado el trabajo que desde hace años desarrolla la Interprofesional del Cerdo Ibérico (Asici) en aras de “clarificar, hacer un seguimiento y controlar la calidad” de los productos derivados del ibérico.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://www.hoy.es/agro/201705/03/demanda-seguro-para-montanera-20170503165433.html

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