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Montanera se presenta con mucha bellota y carga ganadera similar a la última

La montanera se presenta este año con mucha bellota en las encinas y una carga ganadera que rondará los 700.000 cerdos, similar a la del año anterior cuando se engordaron 721.000 en las dehesas de la península.

La secretaria técnica de la Asociación Española de Criadores del Cerdo Ibérico (Aeceriber), Elena Diéguez, ha informado a Efeagro de que la carga de bellotas en las encinas es elevada -“mucho más que el año pasado”- pero el campo está “a expensas” de que llegue “la lluvia y se asiente el otoño”.

Diéguez ve necesario que haya precipitaciones “en 10-15 días” y bajen las temperaturas para que crezca la hierba, otro alimento imprescindible en la dieta del cerdo en montanera.

La secretaria técnica de Aeceriber espera que la montanera se inicie de forma generalizada en la segunda quincena de octubre.

El director técnico de la DOP “Dehesa de Extremadura”, Álvaro Rivas, ha indicado que esta campaña se presenta “un poco adelantada” pero “bastante aceptable” en cuanto a la carga de bellota en la encina, si bien la carga en el alcornoque no es tan buena.

Espera que la lluvia caiga en los próximos días y que remita el calor para que la bellota no se caiga al suelo y crezca la hierba.

Los cerdos que se engordarán bajo el marco de esta DOP serán unos 25.000, frente a los 22.000 del ejercicio anterior, según ha detallado.

Desde la Denominación de Origen Protegida (DOP) “Los Pedroches”, su secretario general, Juan Luis Ortiz, ha confirmado las previsiones de Diéguez al indicar que la cantidad de bellota “es muy superior” a la que había en la dehesa cordobesa el año pasado.

Si no llegasen las lluvias en la cantidad necesaria, Ortiz ha señalado que la bellota maduraría pero los cerdos no comerían hierba y eso se traduciría en jamones con menos antioxidantes.

Prevé que este año entren en montanera unos 17.000-18.000 animales en el norte de Córdoba, unos 6.000 más que la campaña previa.

Desde la DOP “Guijuelo” han señalado que en la zona de producción de Castilla y León la cosecha de bellotas se presenta “espectacular”, pero son necesarias lluvias y frío para que se confirmen esas previsiones de una campaña “histórica”.

Desde la DOP “Jabugo” han preferido no hacer aún una estimación y previsión de la campaña de los territorios amparados bajo sus denominaciones de origen.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://www.finanzas.com/noticias/empresas/20170929/montanera-presenta-mucha-bellota-3696018.html

Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Los Pedroches se alían para informar al consumidor

Los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Protegidas (DDOOPP)Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Los Pedroches, tras una reunión de trabajo mantenida, desean poner de manifiesto que estas cuatro Denominaciones de Origen Protegidas están registradas de acuerdo con la legislación comunitaria y que la calidad diferenciada y el origen de sus productos amparados están verificados conforme a sus respectivos Pliegos de Condiciones, siendo pioneros en la aplicación de la trazabilidad e identificación de sus jamones y paletas mediante precintos específicos numerados inviolables en diferentes colores.

En concreto, los sistemas de certificación establecidos para los productos amparados por estas cuatro DDOOPP, son una diferenciación y un valor en sí mismos por tratarse de Controles Oficiales llevados a cabo por las autoridades competentes: en Dehesa de Extremadura lo realiza la Junta de Extremadura, en Guijuelo y en Jabugo el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y en Los Pedroches la Junta de Andalucía. De esta forma, la garantía de su calidad diferenciada está oficialmente respaldada de cara al consumidor.

Sólo una pequeña parte de los cerdos producidos anualmente en España y calificados en la categoría de “Bellota” durante cada una de las montaneras se someten y superan los controles establecidos por los Pliegos de Condiciones de las Denominaciones de Origen Protegidas. Así en la pasada montanera, un reducido 14,77% de los cerdos ibéricos de “Bellota” sacrificados en nuestro país lograron que sus piezas –jamones y paletas- estén identificadas en su etiquetado con los signos distintivos y de control aprobados por la Unión Europea para estas DDOOPP.

Recordar que un producto certificado por una DOP no sólo garantiza el origen del producto, sino también su proceso de elaboración y por lo tanto la seguridad de adquirir un producto que ha superado toda una serie de controles antes de estar a disposición del consumidor.

A continuación, han expresado que siempre han entendido que en los mercados nacional e internacional tienen cabida todas las calidades que los ganaderos e industriales quieran comercializar, pero que cada designación de calidad debe llamarse por su nombre de forma transparente evitando así cualquier inducción a error al consumidor. Y, en último lugar, han afirmado que la protección del término “ibérico” tanto a nivel nacional como internacional es una prioridad, pero si el sector optase por una figura de calidad diferenciada para su defensa, ésta tendría que ser congruenterespecto a la alimentación, a la raza y al territorio ya contemplado por la legislación vigente en la Unión Europea.

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Puede encontrar la noticia en:

http://cuadernoagrario.com/?p=7923

Expertos proponen un clúster ibérico en torno a la DO Jabugo

Un estudio realizado por tres profesores de la Universidad de Huelva que analiza el sector empresarial ligado al cerdo ibérico en el municipio de Jabugo (Huelva) las dos últimas décadas, y publicado en el último número de la Revista de Estudios Andaluces de la Universidad de Sevilla, apuesta por crear un cluster de este sector en este municipio en torno a la nueva DO Jabugo nacida este año.

Es una de las principales conclusiones del trabajo realizado por Francisco Javier García, Daniel Domínguez y Antonio Pizarro, junto a la de que  la producción de piezas ibéricas “se ha ido polarizando, desapareciendo las pequeñas industrias en favor de las medianas y grandes, pero son estas últimas las que más crecen, con la implantación de grandes consorcios foráneos”.

El estudio repasa en este sentido las múltiples operaciones acaecidas desde 2015: la llegada de las catalanas Vall Companys (Lérida), que compró Industrias Reunidas de Jabugo; Jamones Cerezo (Tarrasa, Barcelona) se hizo con Industrias Artesanas de Jabugo; y Bucells Alimentació (Barcelona) adquiere en 2016 Jamones La Joya.

Junto a estas tres, son relevantes las operaciones de la sevillana Benito Jamones y Embutidos, que compró las instalaciones de Juan Macías Jabugo; y la segoviana Jamones Miguel y María, que se instaló en Jabugo en 2016. También citan los autores el proyecto de nueva fábrica de El Pozo, donde el grupo murciano especializado en cerdo blanco invierte 70 millones de euros.

El documento, terminado en abril pasado, recoge la gran operación de consolidación que ha supuesto la compra de los secaderos y existencias de jamones 100% ibéricos de Consorcio de Jabugo por parte del líder del sector en España, Sánchez Romero Carvajal (Osborne). No recoge, por razón de fecha, la entrada del gigante aragonés del cerdo blanco Grupo Jorge, que compró una marca y las existencias de Consorcio que no absorbió Osborne.

Oportunidad

El número total de empresas pasó de 16 en 1997 a 27 a final de 2016, de las que dos tercios tienen sede social fuera de Jabugo. “La DO Jabugo lleva al sector al reto de la modernización productiva, observando la tradición. La capacidad de acceso a la distribución desde la segmentación del producto, con un producto gourmet Premium: el “Jabugo”, jamón de bellota ibérico 100% frente a un producto estándar (75 ó 50% ibérico, cebo de campo o cebo) puede posicionar a pequeñas industrias herederas del know-how.

El problema para las industrias del municipio es que la mayor parte de las mismas ha sucumbido. La DO debe ser el motor de formación de un verdadero clúster del cerdo ibérico, capaz de aprovechar todas las sinergias del sector”, concluyen.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://andaluciainformacion.es/andalucia/692929/expertos-proponen-un-cluster-iberico-en-torno-a-la-do-jabugo/

La Dehesa de Extremadura sacrificó 16.338 cerdos ibéricos 100% de bellota

La Denominación de Origen (DOP) Dehesa de Extremadura sacrificó en la montanera 2016/17 16.338 cerdos ibéricos 100 % bellota y 6.255 ibéricos 75 %.

Las DOP Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Los Pedroches han amparado en la última montanera el 14,77 % de los 721.037 cerdos ibérico de bellota -tanto 100 % de bellota, como 75 y 50 %- sacrificados durante la misma.

Según han informado los Consejos Reguladores de las cuatro denominaciones, han sido 106.529 animales: Guijuelo sacrificó 12.239 cerdos ibéricos 100 % de bellota y 42.310 ibéricos 75 %;Dehesa de Extremadura 16.338 y 6.255, respectivamente; Jabugo 16.311 y 1.483 y Los Pedroches 11.563 y 30.

Estos datos, han apuntado, ponen de manifiesto que sólo una pequeña parte de los cerdos producidos anualmente en España y calificados en la categoría de Bellota en las montaneras se someten y superan los controles establecidos por los pliegos de condiciones de las denominaciones de origen protegidas.

Estas piezas están identificadas en su etiquetado con los signos distintivos y de control aprobados por la Unión Europea para estas DOP.

Desde las DOP se ha recordado que un producto certificado por una DOP no sólo garantiza el origen del producto, sino también su proceso de elaboración y por lo tanto la seguridad de adquirir un producto que ha superado toda una serie de controles antes de estar a disposición del consumidor.

Han indicado que siempre han entendido que en los mercados nacional e internacional tienen cabida todas las calidades que los ganaderos e industriales quieran comercializar, pero que cada designación de calidad debe llamarse por su nombre de forma transparente evitando así cualquier inducción a error al consumidor.

Además han afirmado que la protección del término ibérico tanto a nivel nacional como internacional es una prioridad, pero si el sector optase por una figura de calidad diferenciada para su defensa, ésta tendría que ser congruente respecto a la alimentación, a la raza y al territorio ya contemplado por la legislación vigente en la Unión Europea.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://www.elperiodicoextremadura.com/amp/noticias/extremadura/dehesa-extremadura-sacrifico-16-338-cerdos-ibericos-100-bellota_1030868.html

Los sinsabores del jamón ibérico

De lo alto de la alcazaba de Jerez de los Caballeros, al sur de la provincia de Badajoz, se ve hasta donde alcanza la vista un mar de encinas, quejigos y alcornoques. El paisaje de la dehesa del oeste de España, un cinturón de más de tres millones de hectáreas que van, de forma casi continua, desde los arribes del Duero hasta las estribaciones del sistema bético, está tan integrado en la cultura y en la vida de la región que parece estar ahí desde el principio de los tiempos. Sin embargo, es un paisaje forjado por la mano del hombre para sacarle el máximo partido posible a la naturaleza. Y, en las últimas décadas, para sacarle el máximo partido posible a un animal en particular: Sus scrofa domesticus, el cerdo doméstico.

De la combinación entre dehesa y animal ha surgido uno de los productos más cotizados de España: el cerdo ibérico de bellota. Durante décadas coto cerrado de pequeños productores trabajando de forma tradicional (hay, en todo el país, 14.000 explotaciones que abastecen a casi 700 industrias), el ansia del consumidor español por productos más gourmet (una demanda que poco a poco se recupera del sopor de la crisis) y la apertura de los mercados internacionales atrajo el interés de los grandes grupos cárnicos, que querían su parte de un pastel de 1.000 millones de euros.

Estas industrias lograron del Gobierno una legislación muy flexible con la definición de cerdo ibérico, que hizo dispararse la oferta del producto y despertó la indignación de los ganaderos más tradicionales, que temen la desvalorización de la marca, máxime cuando reconocen que a través de los resquicios de la ley se están colando productos que no cumplen completamente con las normas. No obstante, la mayoría del sector niega que el fraude sea generalizado, como señalan algunos expertos teóricamente independientes.

Los ganaderos recuerdan que esta es una situación que ya han vivido. “En su día, los empresarios del cerdo blanco lograron quedarse con la palabra ‘serrano’ para sus productos”, explica un productor. “Ahora también se están apropiando del ibérico”. Grandes conglomerados, como las catalanas Argal y Vall Companys, la aragonesa Grupo Jorge, la murciana Fuertes – El Pozo y Campofrío (ahora propiedad de la mexicana Sigma) entraron por asalto en ese jugoso mercado, máxime cuando el ibérico se mostró más resistente que el cerdo blanco a los peores embates de la crisis. Los productores tradicionales acusan a la Administración de facilitar esta toma de posición bajo presión de comunidades autónomas como Catalunya, Murcia, y ambas Castillas.

La historia comienza hace dos décadas, cuando la expansión de la demanda del ibérico hizo degradarse la tradicional relación de confianza entre ganaderos e industrias, y la falta de una normativa definida de la cría y engorde quedó patente. En 2001 el Gobierno, con Miguel Arias Cañete al frente del Ministerio de Agricultura, dio el pistoletazo de salida a la regulación integral del sector, con la definición de los tipos de producto (pensando especialmente en el mercado exportador), mecanismos de control y normas de calidad estrictas, que van desde la genética de los animales a la comercialización.

El cambio más importante fue la ruptura oficial de la relación con la dehesa: a partir de entonces, pasó a ser ibérico cualquier animal con un progenitor de esa raza. De la exclusividad se pasó a la producción masiva: de menos de un millón de animales antes de 2001 a un censo de 4,5 millones de cabezas entre 2004 y 2005, de las que un 80% eran animales de granja criados con pienso. Esa drástica expansión y la crisis provocaron una avalancha de oferta, y de ahí a la desvalorización, con las grandes cadenas de distribución promocionando cerdo ibérico a bajo coste, tanto fresco como curado o embutido, para atraer al cliente. Ante las pérdidas, la producción también se contuvo hasta rozar los dos millones de cerdos, aunque esta cifra se ha vuelto a recalentar con la recuperación económica.

Ayuda a navegantes

Para ayudar a los consumidores a navegar por el océano del ibérico, el Gobierno publicó en 2013 un real decreto en el que clasificaba los productos porcinos utilizando dos factores: de qué raza es el animal y, sobre todo, cómo ha sido criado. El más básico, el cebo, está señalizado con una etiqueta blanca y se utiliza para el ibérico alimentado con piensos y sacrificado con más de 10 meses de edad y 115 kilos de peso. La etiqueta verde se usa para los animales de “cebo de campo”, de más de un año de edad y que pasan 60 días en la dehesa alimentándose tanto de bellota y pasto como de pienso. El calificativo “de bellota” y su etiqueta roja solo se pueden utilizar para los animales que pasan el último otoño de sus vidas (del 1 de octubre al 15 de diciembre) alimentándose exclusivamente de pasto y bellota en los terrenos legalmente definidos como dehesa. Por último, la etiqueta negra se usa para los cerdos criados “de bellota” que, además, son 100% de raza ibérica.

Esa es la teoría. Pero, en la práctica, el sector denuncia que se están vendiendo jamones “de bellota” a 180 euros, cuando los costes de producción, cumplidas todas las exigencias, no bajan de los 400 euros por pieza. Así que de dos una: o no son lo que dice su etiqueta, o los distribuidores están vendiendo a pérdida —una práctica que, según los productores, no está lo suficientemente perseguida por las comunidades autónomas o las autoridades de Competencia.

Dos tercios de la producción española etiquetada como ibérica en 2015 son de animales solo parcialmente de raza (cruzados con otras variedades más productivas) alimentados intensivamente a base de piensos. Los cerdos “100% ibérico de bellota” solo representan un 6% del total de la producción. El centro neurálgico del 100% bellota está en Andalucía y Extremadura, de donde salen nueve de cada diez etiquetas negras.

Por si fuera poco, la propia raza de los animales está puesta en cuestión. En el libro genealógico de la Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico (Aeceriber), existen 435.000 animales registrados. Esto se debe a la incorporación de casi 341.000 cerdos tras un real decreto de 2014 que daba dos años para inscribir a todos los animales genéticamente puros para que pudieran ser considerados ibéricos. Pero en lugar de utilizar pruebas de ADN, más costosas (como mínimo, 20 euros por animal) y que llevan más tiempo, se autorizó la inscripción después de una inspección visual por veterinarios expertos.

Cuestión de registros

Aeceriber no incorporó esos nuevos animales al registro principal, sino al anexo. “Solo inscribimos en el registro principal a los animales de los que conocemos las dos generaciones anteriores”, señala Elena Dieguez, presidenta de la asociación. “Hacer tests moleculares sistemáticamente sería prohibitivo, pero si vemos algo raro no inscribimos al animal, y hacemos pruebas aleatorias”. Pero para Dieguez, el problema es que se llama oficialmente ibérico a animales cruzados y se venden como tal. “Hubiéramos preferido que se dijera con todas las letras: 50% ibérico, 75% ibérico y 100% ibérico”, afirma.

El Gobierno defiende la regularización, insistiendo en que no ha sido una “barra libre” de ibérico para todos, sino el resultado de un proceso riguroso realizado por expertos y que ha acabado cribando a miles de animales. “No se puede decir que sea ilegal”, afirma el director general de Industrias Alimentarias, Fernando Burgaz.

Por su parte, los ganaderos también respaldan el proceso de reconocimiento visual, y alertan que la obsesión con la pureza racial no es tan importante. “No se puede aseverar que el cerdo, por ser 100% ibérico, tenga el mejor jamón. Es un animal muy graso”, afirma un empresario ligado a la dehesa. “Hay que dar el valor que merece a la alimentación del animal. De hecho, muchos de nuestros mejores animales son cruces de ibéricos con otras razas como la Duroc”.

La flexibilidad en el etiquetado ha beneficiado al sector, pero también ha abierto la puerta al que es, hoy por hoy, su mayor miedo: que los productores extranjeros puedan vender en España cerdo que, oficialmente, sea 100% ibérico. Y no es una propuesta irreal: en las grandes llanuras de encino (Quercus virginiana) de Texas, dos productores españoles, Sergio Marsal y Manuel Murga, ya han empezado a comercializar carne de cerdo ibérico criada en Estados Unidos. “Llevamos menos de un año funcionando y la aceptación es increíble”, señala Juan Sanz, responsable de ventas online de Acornseekers. “Por ahora solo vendemos carne fresca, pero pronto construiremos un secadero de jamones. Las encinas producen tres veces lo que las españolas, y, gracias al clima, los cerdos tienen más meses de pasto para comer; aquí pasan cuatro meses en la montanera (frente al mínimo de 75 días que pasan en España). La carne es rojiza y tiene un sabor especial”.

En Agricultura son conscientes de estos temores, y la ministra Isabel García Tejerina es partidaria de una Indicación Geográfica Protegida (IGP) para el producto racialmente puro de dehesa (como Japón protege a las variedades regionales del buey japonés o wagyu). Sin embargo, el ministerio exige que el sector sea unánime a la hora de presentar la solicitud de IGP ante las autoridades comunitarias, y los intentos en esa dirección se han encontrado con la oposición de las denominaciones de origen (Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Valle de los Pedroches), que temen una desvalorización de sus propias etiquetas. Es por eso que muchos ganaderos han reaccionado con sorpresa a las declaraciones de García Tejerina afirmando que, gracias al Gobierno, se había logrado recuperar y proteger al sector. Para ellos, el Ejecutivo permite esta inseguridad sobre un producto tan importante para la marca España.

Dudas razonables

Otra consecuencia de la flexibilidad es que, pese a los esfuerzos del Gobierno para aclarar el etiquetado, al final el cliente puede tener dudas razonables acerca de lo que está comprando. Y lo que es peor, de esas dudas se han generalizado acusaciones de comportamientos poco éticos que afectan a la industria en general. “Es una situación de acusaciones contra todo un sector que no tiene ningún sentido”, considera Burgaz. “Entendemos que se están llevando las cosas por el buen camino. Si hay irregularidades, se deben denunciar donde corresponda; nosotros somos los primeros interesados en acabar con ellas. No se puede alimentar la imagen de un sector fraudulento”.

El partido político Ciudadanos ha hecho de la denuncia del fraude en el ibérico su bandera en política agraria, y ha solicitado la comparecencia de García Tejerina en el Congreso para dar explicaciones. “Con esta denuncia no buscamos protagonismo”, apunta el diputado Toni Cantó. “Hemos solicitado la comparecencia de la ministra en la Comisión de Agricultura para que explique qué medidas piensa adoptar para mejorar el etiquetado de los productos ibéricos, pensando en el interés de los consumidores”.

Pero en el sector del cerdo ibérico en España las críticas y las denuncias se hacen en privado: con un sector agrupado monolíticamente en la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (ASICI), nadie quiere ser el que hable mal de sus colegas y asociados. Al contrario que otras interprofesionales —que se limitan a tareas de información, promoción y estudios de mercado— ASICI es también la responsable de verificar que las normas se cumplen en el proceso de cría, engorde y sacrificio. Para ello, ganaderos e industriales pagan (a partes iguales) 50 céntimos por animal a la asociación. “Seguro que pueden existir lagunas en el sistema de inspección en lo que se refiere a la cría, alimentación y el control de los animales”, señala el presidente de la asociación, Francisco Javier Morato. “Pero la realidad es que se ha mejorado mucho y creo que las cosas se están haciendo bien, aunque haya cierta falta de medios”.

ASICI cuenta con una docena de técnicos que giran una media de 100 visitas por semana a explotaciones e industrias del sector. En privado, los ganaderos afirman que, aunque las inspecciones de la intersectorial están mejorando, el sistema de vigilancia estaría mucho mejor si estuviera en manos de las comunidades autónomas (siempre y cuando estuviesen dotadas de medios suficientes) o, aún mejor, del Ministerio de Agricultura.

Mientras, el control de la producción, la cría y el engorde está en manos de media docena de entidades certificadoras privadas, aprobadas por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) y por las comunidades autónomas. Estas firmas realizan el control de cuánta bellota hay disponible en la dehesa y si es suficiente para todos los animales: la norma obliga a los productores a alimentar a cada cerdo con alrededor de nueve kilos diarios del fruto.

Problemas en la dehesa

¿Puede la dehesa sostener tanto ibérico? La Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor), que reúne a los grandes ganaderos de cerdo blanco y que incluye una parte importante de la industria del ibérico de cebo, tiene sus dudas sobre el rigor de las inspecciones y señala a la campaña de este año, en la que han aumentado los sacrificios a pesar de que la sequía y la expansión de la plaga de seca (Phytophthora cinnamomi) ha reducido la productividad de la dehesa. Para Morato, de ASICI, los controles son suficientes. Y, como prueba, remite a la descalificación de muchas partidas todas las campañas por no cumplir las exigencias mínimas.

Y los ganaderos de dehesa, como es lógico, rechazan esas acusaciones y afirman que la superficie es más que suficiente como para dar de comer a toda la cabaña. Los sacrificios de más, apuntan, son consecuencia de una cierta mejora de los precios.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://economia.elpais.com/economia/2017/06/30/actualidad/1498830677_653418.html#?ref=rss&format=simple&link=link

La prensa alemana se hace eco del “fraude” del jamón ibérico

El periódico alemán Süddeutsche Zeitung, uno de los principales medios de comunicación del país germano, acaba de publicar un extenso artículo dedicado al “escándalo del jamón ibérico”, del que La Tribuna del País Vasco también informó recientemente.

 En el artículo, firmado por el corresponsal de este periódico en España, Von Thomas Urban, se puede leer que “en multitud de ocasiones, el jamón más caro vendido, bajo la etiqueta comercial de ‘ibérico’, no es más que un cruce con cerdos de la raza Duroc, que son mucho más baratos y mucho más vulgares”.

 

El reportero alemán, que viaja a la localidad extremeña de Zafra, explica cómo los cerdos ibéricos son mucho más pequeños y más delgados que los Duroc, que son “redondos y potentes, y poseen un pelaje de color marrón rojizo”. “Ambos, el ibérico y el ‘Duroc’, tienen garras negras, ‘en español, pata negra’, y gran parte de de las cerdas ibéricas on inseminadas artificialmente con semen Duroc, aunque posteriormente los jamones se venderán bajo la marca exclusiva de ‘Ibérico’”.

 

El Süddeutsche Zeitung explica que cruzar cerdos ibéricos con Duroc “es como echar azúcar en un buen vino” y explica cómo los defensores de la tradición del cerdo ibérico acusan al Ministerio de Agricultura de Madrid de “estar bajo la influencia de los principales industriales cárnicos, diseñados para maximizar el etiquetado engañoso y el fraude en los productos del cerdo”.

 

El artículo recoge también la escasa fiabilidad que tiene el libro genealógico realizado por la asociación AECERIBER y afirma que, en la actualidad, se estima que menos del 10% de los jamones ibéricos que se presentan como tales son de “pura raza”. “Más del 90% de los jamones no son excelentes”, concluye el periodista.

 

 

Puede encontrar la noticia en:

http://latribunadelpaisvasco.com/not/6581/la-prensa-alemana-se-hace-eco-del-ldquo-fraude-rdquo-del-jamon-iberico/

Sube un 8 % precio de porcino ibérico en 2016 y surge temor a nueva “burbuja”

El precio del porcino ibérico extremeño subió durante el pasado año en torno a un ocho por ciento en relación a 2015, debido a la buena situación que atraviesa este sector, lo que ha motivado un mayor interés por parte de los productores, pero también el temor de una nueva “burbuja”.

El presidente de la organización agraria Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, ha destacado lo incrementos de la demanda y el buen comportamiento del consumo, con lo que se mantiene al alza la línea experimentada en 2015.

Ha explicado que durante la última Navidad no hubo oferta suficiente de jamones ibéricos de bellota para abastecer el mercado, debido al interés del consumidor y al hecho de que no había una producción suficiente para atender tal demanda.

García Blanco ha recordado que el jamón ibérico de bellota precisa de tres años de curación y en aquella fecha no hubo una gran producción.

El cerdo ibérico de bellota se encuentra en la actualidad en torno a los 36 euros por arroba (11,5 kilos) y el de cebo en los 24 euros, mientras que en el caso de Denominación de Origen (DO) ha llegado a alcanzar los 40 euros, lo que demuestra la “boyante” situación del sector.

“Los precios están muy bien actualmente y ojalá se puedan mantener en las cotizaciones actuales”, ha manifestado Ángel García Blanco.

Por su parte, la producción del ibérico de cebo creció durante 2016 en la comunidad autónoma casi un 42 por ciento en relación a años anteriores.

De todas formas, Ángel García Blanco espera que “no se repita” la “burbuja” del cerdo ibérico vivida antes de la crisis, cuando accedieron al sector empresas sin experiencia, lo que tuvo “grandes consecuencias” como el cierre de explotaciones con la llegada de la recesión económica.

En este sentido, ha precisado que con la crisis desaparecieron un gran número de explotaciones, principalmente de empresarios que procedían de sectores como el inmobiliario, entre otros.

La organización agraria ha detectado ya “cierta tendencia” a que se produzca una situación de desembarco similar en el sector en los próximos tiempos, aunque en menor dimensión, lo que genera cierto “temor” pues hay que tener “cuidado” con el incremento del censo del ganado.

Este incremento de la producción acelerado haría bajar el precio, llevaría a saturar de producto el mercado y pondría al sector otra vez en dificultades cuando la situación económica y el consumo no fueran tan boyantes, ha concluido.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://www.finanzas.com/noticias/empresas/20170129/sube-precio-porcino-iberico-3558776.html

El jamón ibérico se recupera de una burbuja peor que la inmobiliaria

Si hubo en España una burbuja comparable con la inmobiliaria, esa es la del jamón ibérico. El producto español, hoy símbolo de excelencia, llevaba casi dos décadas de crecimiento imparable desde la aprobación de la denominación de origen de Guijuelo, en 1982.

Una campaña de marketing había promovido la calidad artesanal del producto y en pocos años el consumidor interpretó que el jamón ibérico era sinónimo de un producto de mayor calidad que el serrano.

En plena borrachera inmobiliaria, un nutrido grupo de constructores comenzaron a invertir en este sector, que no dejaba de crecer y que entonces aportaba una rentabilidad del 5% en comparación con la de los productos financieros que apenas alcanzaban el 1%.

“Llegaron a comprar jamones para curarlos pero muchos también crearon empresas para criar cerdos y producir jamón ibérico. Fue un movimiento especulativo que hizo que 2008 se produjeran 10 millones de jamones ibéricos y 10 millones de paletas ibéricas, una cifra completamente desproporcionada para el mercado español. Eso provocó lo que se conoce como la crisis del cuñado”, explica Juan Antanasio Carrasco, director general de la marca de ibéricos Carrasco y vicepresidente de la patronal Iberaice.

Pinchazo ibérico  

De repente, los pequeños ganaderos que habían aprendido a criar a los cerdos ibéricos libres bajo los encinares extremeños se toparon con una burbuja inesperada. La industria de la construcción ha tardado años en digerir su excesos, pero en la alimentación, el producto perecedero exigía una rápida colocación.

El exceso de oferta hizo que el precio del ibérico cayera en picado. Muchas piezas tuvieron que ser rematadas y vendidas a 80 euros, la mitad del precio de mercado y al mismo nivel que el jamón serrano.

En una industria dominada por pequeñas empresas y con una producción atomizada, la llegada de empresarios de la construcción supuso una distorsión catastrófica.  “Las ventas cayeron el 60% y tuvieron que cerrar muchos ganaderos. Esa purga ocasionó que todos los que llegaron al sector a especular cayeran. Lo malo es que también perjudicó al resto”, explica el vicepresidente de la patronal.

Recuperación hasta las 6 millones de piezas  

La purga de la industria tocó fondo en 2011 y desde entonces ha comenzado el proceso de recuperación. Los ganaderos y criadores del ibérico en el norte de España registran al menos cinco años de buenos resultados.

“Ha habido un aumento de actividad en los mataderos y también en la venta en los supermercados. Los precios se han recuperado y los ganaderos cobran a los mataderos hasta 3 euros el kilo. Conozco caso de criadores que han dejado de criar cerdo blanco (para la producción de jamón serrano) para comenzar a criar ibérico porque creen que está siendo más rentable”, explica el portavoz de la Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico, Aeceriber, Manuel José González.

Con el regreso a la normalidad, el precio del ibérico ha vuelto a subir. Tras cuatro años de recuperación de la producción y dos años de fuerte crecimiento de ventas, el sector cerró en 2016 con un crecimiento de ventas del 10% con un total de 6,2 millones de piezas. El ibérico vuelve a engordar.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://www.economiadigital.es/es/notices/2017/01/jamon-iberico-burbuja-88491.php

Extremadura. Entre la tradición y el futuro

Todos los años en estas fechas el jamón ibérico alcanza su máximo grado de popularidad y consumo, siendo el producto estrella en la mayoría de los hogares españoles. Y aunque de manera general recordamos con nostalgia los jamones de antaño, nada tenían que ver con los de hoy a nivel de calidad y seguridad alimentaria.

Los que nos dedicamos al ibérico, estamos inmersos en un sector de hondas raíces sociales, económicas y culturales, echadas a base de dedicación a lo largo de los siglos en nuestra tierra.

Tradicionalmente las dehesas han acogido en su seno al cerdo ibérico como protagonista de la explotación de ese ecosistema agrosilvopastoral único en el mundo que existe con predominancia en nuestra región. Y ciertamente, poco ha cambiado lo referente a la rusticidad de la raza, el manejo de la piara o la alimentación del animal a lo largo del tiempo. Son animales de pura raza, criados en libertad de manera cuasi selvática y alimentados a base de bellotas principalmente, además del resto de los recursos naturales de la dehesa. Por lo tanto, en su conjunto comporta una actividad clave para Extremadura, que ha conseguido fijar la población a las zonas rurales donde impera.

Pero todo eso siendo capital no es suficiente. Los extremeños siempre hemos adolecido de cierta falta de emprendimiento para pasar de la producción primaria a la transformación industrial (o lo que es lo mismo, del sector primario al secundario). Siempre nos ha costado sacarle mayor valor añadido a los ricos recursos naturales de nuestra tierra.

Sin embargo, esa tendencia comenzó a cambiar en nuestro sector hace algunas décadas. Hoy contamos en Extremadura con reputados industriales jamoneros que han consolidado la actividad de sus fábricas, han aprendido a vender y han elevado el prestigio del jamón ibérico de bellota a las más altas cotas. Su trabajo unido al de la Denominación de Origen ‘Dehesa de Extremadura’, que es la D.O. más estricta y prestigiosa de las cuatro existentes y que es consecuencia del propio desarrollo del sector, han hecho realidad el arte de lo posible.

La andadura comenzó con la tradición ganadera como baluarte y en la actualidad afronta el futuro llena de innovación, en un sector que ha evolucionado desde la matanza tradicional y familiar a integrar sus productos en el novedoso movimiento internacional Slow Food.

La industria compite en calidad técnica con un excelso producto, fruto de más de un lustro de ciclo productivo en el caso de los jamones 100% ibéricos de bellota (casi 2 años de crianza del animal unido a 3-4 años de fabricación), cuyas características intrínsecas lo hacen único. Pero también cuenta y cada vez más la calidad percibida. Hemos superado la época en la que estas exclusivas piezas se vendían con vetustas vitolas y cuerdas de trabajo. En mercadotecnia a los productos les pasa como a las personas en la vida, no basta con ser bueno sino que además hay que parecerlo. Y para aportarle ese carácter Premium al producto, no basta con que lo sea perse, sino que debe transmitirlo mediante la imagen que proyecta en el consumidor. Por ello, la industria busca incesantemente diferenciarse mediante el diseño de vanguardistas líneas de packaging que ayuden a la estrategia de marca.

Con el paso de los años la fabricación ha evolucionado hasta conseguir como resultado un producto de élite, enfocado a un mercado cada vez más exigente, con consumidores formados, informados y sofisticados.

Extremadura, junto a la industria jamonera y a su Denominación de Origen han hecho del jamón ibérico de bellota una auténtica joya gastronómica que hoy día está presente en los mejores restaurantes, no sólo de España sino del mundo, compitiendo con alimentos gourmet de alta gama tan preciados como la trufa del Piamonte, el caviar iraní o el champange francés.

Todo ello ha requerido de un esfuerzo ímprobo por parte de la industria, pero esencialmente ha sido posible por la visión de los empresarios que la sustentan.

 

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http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/tradicion-futuro_985882.html

Jabugo. El ibérico espera exportar el 35% de la producción con el cambio de la DOP Jabugo

El sector del jamón ibérico espera exportar entre el 30 y el 35% de su producción, al abrigo del cambio de la Denominación de Origen Protegida (DOP) de Jamón de Huelva a Jamón de Jabugo. En la actualidad las exportaciones suponen alrededor de un 10% de las ventas.

Así lo indicó ayer el alcalde del municipio jabugueño, José Luis Ramos, que destacó las inversiones realizadas en el pueblo en el último año, achacables también en gran medida al proceso de cambio de nombre.

El sector cárnico de la zona está a la espera de que el cambio se publique en breve en el Diario Oficial de la UE, una vez aprobada por la Comisión Europea, tras un proceso que ha durado ocho años y que responde a una reivindicación de los productores desde hace varias décadas.

Dado que la normativa establece un periodo de tres meses para poner en práctica la denominación después de la publicación oficial, el Consejo Regulador baraja como fecha para la presentación oficial de la nueva marca, como primeros de enero.

Según el alcalde de Jabugo, esta decisión va a portar “mucho valor para el municipio” y de hecho este ya ha sido “el año de más inversiones en el municipio de Jabugo, con una inversión que supera los 100 millones de euros y de los cuales 71 corresponden a la nueva fábrica que el Grupo Fuertes, propietario de El Pozo, prepara en la localidad.

“Los inversores apuestan por la seguridad que presenta el sector. Si de algo ha servido la crisis del sector ha sido para clarificar al consumidor perfectamente lo que significa el productor ibérico 100% y lo que es el resto”, apuntó.

El regidor señaló que la de Jabugo va a ser la única Denominación de Origen Protegida española que tendrá un único baremo de calidad y que esta será “la máxima” lo cual es “muy importante” para el sector y recordó que en la actualidad, tres de las cuatro principales industrias cárnicas españolas se sitúan en el municipio jabugueño.

Ramos aseguró que ésta “es una apuesta por la calidad” y que ha sido posible gracias a la unión de todo el sector y todo un territorio, estos es los 29 municipios que componen la zona de elaboración de los productos del cerdo ibérico. En su opinión también ha sido clave la unión de todas las administraciones que “hemos ido a una con un mismo proyecto”.

 Según el regidor, la puesta del sector, amparado ahora por el magnífico paraguas de la Denominación de Origen Jabugo, es el mercado internacional, pero “no a cualquier mercado sino a los mejores”.
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El ibérico confía en la Navidad

Las industrias del ibérico han dejado atrás la crisis que hundió el mercado entre los años 2010 al 2014, y vuelven a otear un horizonte comercial normalizado y con expectativas al alza. En el primer trimestre del año se han etiquetado más de 2,2 millones de jamones y paletas ibéricas de bellota, un 24% más que en el mismo período de 2014; y casi 2,3 millonesde piezas de cebo y cebo de campo, un 11,4% más. En total, están precintados y listos para su comercialización más de 4,5 millones de patas de porcino ibérico.

Andalucía aporta casi el 20% de todo el lote, con 750.135 patas de ibérico de bellota y 136.672 de ibérico de cebo y de cebo de campo, según los datos más recientes, correspondientes al periodo de enero a marzo, facilitados por Iberaice, la patronal de la industria. Donde descuella la comunidad autónoma es en la oferta de bellota 100% ibérica, con casi 600.000 piezas etiquetadas, lo que supone el 70% del mercado nacionalde precintos negros, que son los que identifican esta gama más selecta.

«Las perspectivas son optimistas de cara a la próxima campaña de Navidad», ha adelantado Iberaice. Según fuentes consultadas, los precios están subiendo: un jamón de bellota con nueve kilos puede costar unos500 euros. El de cebo de campo (criado con bellota y cereal) es bastante más barato, unos 250 euros.

La recuperación se nota en las ventas de las empresas, que también repuntan. Así, una de las mejores noticias del último ejercicio de Covap, lasegunda mayor cooperativa andaluza tras Dcoop, es que ha continuado la tendencia alcista en su área de ibéricos, que está mejorando claramente la rentabilidad gracias al aumento del precio y de la distribución en todos los canales y en todas las gamas. La firma cordobesa superó por primera vez en su historia la barrera de los 400 millones de euros de negocio (en concreto, alcanzó los 404 millones en 2015 tras crecer un 6%). Al avance contribuyó la división de productos cárnicos (tanto de cordero, como de cerdo y vacuno), cuyos ingresos rondan los 80 millones de euros.

Los Pedroches pondrá en el mercado, según las previsiones del sector, unas 40.000 piezas producto de el trabajo de 500 explotaciones ganaderas del norte de la provincia de Córdoba. Son más de 300.000 hectáreas de dehesa destinadas a producir un producto único en la mayor extensión de encinar continuo de Europa.

 

 

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http://sevilla.abc.es/andalucia/cordoba/sevi-iberico-confia-navidad-201609252245_noticia.html

 

IBERAICE plantea la puesta en marcha de una “IGP” para el porcino ibérico

La Junta Directiva de IBERAICE, el grupo de trabajo de empresas de ibérico de la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE), se ha reunido hoy, 13 de septiembre, en Salamanca para examinar la evolución del sector ibérico, en un año valorado como positivo en su evolución general y con unas perspectivas optimistas de cara a la próxima campaña de Navidad.

Para IBERAICE, que representa a más del 95% de la industria de carnes y elaborados del cerdo ibérico y trabaja en la defensa de la imagen y los intereses de este sector emblemático, esta valoración positiva se apoya también en una progresiva adecuación a los requisitos legales derivados de la Norma de Calidad, con un cumplimiento creciente gracias a la involucración y convencimiento del sector y a la participación de la Interprofesional (ASICI), que está contribuyendo de forma significativa a asegurar la trazabilidad y la supervisión del animal y de los productos transformados desde la producción hasta el punto de venta.

Por otra parte, la Junta Directiva de IBERAICE ha aprobado la presentación una serie de puntos de importancia para el sector para que se aborden e impulsen en el seno de la Interprofesional ASICI:

  • La definición de una Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.), “cuyo objetivo es conseguir una adecuada completa protección del nombre “ibérico”, dentro y fuera de nuestras fronteras”, según ha recordado el Presidente de IBERAICE, Francisco Javier Morato.
  • La incorporación de las Denominaciones de Origen del sector a la estructura de la Interprofesional, para conocer y valorar sus inquietudes y necesidades.
  • Impulsar la creación de un Grupo Operativo para el fomento de la innovación en el sector del cerdo ibérico.
  • Aprobar la puesta en marcha de precintos con microchip para avanzar en el desarrollo tecnológico y el refuerzo de la trazabilidad.
  • Crear dos grupos de trabajo en ganadería e industria para identificar los puntos de mejora y adaptaciones necesarias en la Norma de Calidad del ibérico para ajustarla a la evolución de sector.
  • Apoyar la continuidad de las acciones de promoción de la imagen y el consumo de los productos del cerdo ibérico.
  • Seguir profundizando en el reto pendiente de la internacionalización, para lo que se debe continuar avanzando en la presencia en nuevos mercados.

Por último, la Junta Directiva de IBERAICE ha mostrado su satisfacción por la inclusión del Jamón Ibérico en su calidad de Bellota en la próxima edición de los Premios “Alimentos de España” convocados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAGRAMA).

 

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http://www.agronewscastillayleon.com/iberaice-plantea-la-puesta-en-marcha-de-una-igp-para-el-porcino-iberico

Los Pedroches, la mayor dehesa del mundo y cuna del “rey” Ibérico

Cualquier amante del jamón ibérico conoce la Denominación de Origen del Valle de Los Pedroches de Córdoba. Lo que no todo el mundo sabe es que, hasta convertirse en ibérico, uno de estos cerdos come el equivalente a tres hectáreas de encinas en la mayor dehesa del mundo.

La dehesa de Los Pedroches, que obtuvo de los árabes el nombre de “Valle de las bellotas”, es un extenso manto de encinas y alcornoques que cubre unas 300.000 hectáreas, lo que la convierte en la más vasta de la península y, por tanto, del mundo.

Así lo advierten los libros de historia, y así lo tienen asimilado con orgullo los habitantes del Valle de Los Pedroches, que consideran este ecosistema como “una seña de identidad” propia en el ámbito forestal, pero sobretodo como “un estilo de vida”, según explica a Efe el periodista Francisco Javier Domínguez.

Domínguez dice que la dehesa es uno de los ejemplos más claros que hay de desarrollo sostenible, y no sólo desde el punto de vista actual, puesto que en la comarca se lleva explotando la dehesa desde la ocupación árabe y la edad media, y haciendo de ella su sustento.

Según indica, la dehesa es un sistema que aglutina una componente productiva, una componente ambiental, y una componente cultural y patrimonial, sin las cuales no se entiende esta gran masa arbórea.

“Mucha gente ha elaborado una cultura propia de la dehesa, con elementos etnográficos propios como las paredes de piedra, los cortijos, las cuadras y las zahúrdas”, señala Domínguez.

Eso a nivel humano, porque a nivel animal, la dehesa es un espacio en el que habitan especies tan emblemáticas como el águila real, el águila imperial, el lince ibérico o la última población de lobo ibérico del sur de España, y, como no, el “rey de la Dehesa”, el cerdo ibérico, ese que requiere tres campos de fútbol de encina para llegar a los mejores paladares.

Tanto es así, que el Valle de Los Pedroches cría a la mayor parte de producción de los cerdos ibéricos que hay en España, lo que lo convierte en el mayor productor del mundo.

Y en esta labor, destaca la Cooperativa Ganadera del Valle de los Pedroches (Covap), cuyo veterinario, Pedro José Moreno, afirma que la dehesa da sustento a muchas familias, que además aportan un aprovechamiento muy sostenible a este entorno.

“El que mejor cuida la dehesa es su propietario, porque tiene claro que es un patrimonio que debe legar a sus hijos, a sus nietos y sus bisnietos, y que nosotros estamos aquí de paso”, especifica Moreno, que aclara que en Los Pedroches “todo el mundo está relacionado con la dehesa de forma directa e indirecta” y que todos lo llevan con orgullo.

Por ello, la dehesa requiere un cuidado que hay que transmitir de generación en generación, del mismo modo que las encinas viejas dejan paso a las nuevas.

Para la salvaguarda de estos espacios, Córdoba cuenta con una empresa pionera, Tratamientos y Servicios para la Dehesa (TSD), cuyo propietario, el exmatador de toros José Luis Moreno, asegura que el principal problema que afronta la dehesa es la llamada “seca”, que hace que se mueran miles de encinas y alcornoques.

Para ello, desde su empresa han confiado en la investigación desarrollada por la Universidad de Córdoba y la han llevado al terreno, lo que les permite tener un control y una gestión integral de todos los patógenos que afectan a los árboles, y que combaten con novedosos productos fitosanitarios.

“Nos caracterizamos por conservar el patrimonio cultural y el monumental, y creo que con un patrimonio medioambiental y social tan importante como la dehesa hay que estar ahí”, concluye Moreno.

 

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http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobaprovincia/pedroches-mayor-dehesa-mundo-cuna-rey-iberico_887619.html

El último respaldo judicial a la norma de calidad del ibérico blinda al sector

Confianza de cara al futuro gracias a la minimización de la incertidumbre normativa y a la posibilidad de seguir persiguiendo a la competencia desleal es la lectura que el sector del ibérico de la provincia hace del último episodio judicial al que se ha enfrentado la Norma de Calidad del Ibérico. La última decisión de un tribunal avalando la norma actual, el Supremo de Castillo y León, se recibe en Huelva como un blindaje de las reivindicaciones históricas del sector en cuanto a la diferenciación de su excelencia con respecto al resto de ibéricos que se producen en España. Y es que a finales del mes pasado, el Tribunal Supremo de Castilla y León falló en contra de un recurso interpuesto ante los artículos 4 y 5 del texto normativo al considerar que las indicaciones del tipo racial y del porcentaje de raza ibérica son necesarias para proporcionar al consumidor una información esencial del jamón, paleta o caña de lomo.

El sector onubense aplaude esta decisión por ser lo justo en lo que se refiere al consumidor y lo más beneficioso para la provincia, ya que la mayor parte de la producción del ibérico en Huelva es pata negra, es decir, ibérico puro y de bellota.

Desde la Asociación de Industrias de la Carne de Huelva, Antonio Carrasco, su portavoz, confirma la buena noticia para los productores y comercializadores onubenses. “En principio, no se prevén más recursos en contra de la normativa actual” por lo que la última decisión judicial puede interpretarse como un blindaje más de la norma ante el que cualquier recurso posible en el futuro tendría pocas posibilidades de éxito. Es en este sentido en el que el sector onubense del ibérico toma fuerza y confianza de cara a los próximos años, amparado por una normativa estable y contundente que les beneficia y que escapa ya a los vaivenes judiciales a los que ha estado sometida en los últimos años, desde que en 2007 se publicara el Real Decreto 14469/2007 por el que se aprueba la norma de calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo ibéricos.

Carrasco confirma las buenas expectativas tras la decisión del supremo castellanoleonés. “Es cierto que la norma ha dado confianza al sector y esta es la base para el crecimiento del negocio porque te da seguridad. Esta decisión judicial nos da aún más confianza”. Asegura que una de las claves más importantes de la nueva regulación es que “nos ha permitido eliminar o, al menos, perseguir y denunciar a la competencia desleal” aunque, comenta, que desde la entrada en vigor de la nueva norma en 2011 no han sido necesarias muchas denuncias ya que “el sector a nivel nacional está respetando la norma”.

La nueva regulación ha sido fundamental en la evolución del volumen de negocio pero Antonio Carrasco focaliza las claves de la retrospectiva más reciente en la incipiente recuperación económica y en el equilibrio de las existencias. “La norma nos ha ayudado mucho pero en 2008 sufrimos un golpe muy fuerte con la crisis. Teniendo en cuenta las previsiones a las que condujeron los años de bonanza, los ganadores sacrificaron a muchos animales y sufrimos durante muchos años un excedente de existencias” que se enfrentaba a una demanda menguante. El portavoz de la asociación de la industria de la carne se apoya en datos contundentes. “Al final de 2007 y durante los años 2008, 2009 y 2010 se sacrificaron muchos cerdos, entre ibérico de cebo y de bellota, nos acercamos a los cinco millones de sacrificios. Entre los años 2013 y 2014 hemos estado rozando los tres millones. Ha habido una reducción importante y eso nos ha permitido recuperarnos. Pero sin duda, la norma ha sido fundamental para el renacer del ibérico de Huelva en España”.
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No es ibérico todo lo que pone ibérico (http://www.recetum.com)

Fraude y estafa en el mundo del cerdo iberico

Una pregunta que nos hemos hecho anteriormente en este magazine era la de qué dónde estaban los cerdos ibéricos para que se vendan tantos productos con esta denominación comercial. Antes y ahora, las cuentas no nos salen. Poco cerdo ibérico puro para tanto producto etiquetado como ibérico. Pero quizás podemos dar una explicación a esto.

El presidente de la Denominación de Origen Jamón de Huelva, Guillermo García Palacios, quiere que de una vez por todas se llame ibérico a lo que realmente es y no a lo que quiere el Gobierno actual que sea.

El MAGRAMA en 2001

En ese año, El MAGRAMA indicaba cuáles debían ser las características que debían tener los productos denominados como Ibéricos (Norma del Ibérico). Buscando separar la competencia desleal y posibles fraudes, abrió el abanico de posibilidades para denominar ibérico a un cerdo.

En vez de favorecer al genuino ibérico 100%, se permitió empezar a llamar ibéricos a los animales reproducidos mediantes cruces genéticos. O sea, desde nuestro punto de vista, se legalizó el fraude.

Esta normativa permitió etiquetar como ibérico el jamón procedente de un cerdo cruzado al 50% con ejemplares de la raza estadounidense Duroc. Los entendidos indican que esto permite la ‘trampa’ gracias a sus pezuñas negras y su semejanza morfológica.

A esto se le une que los cerdos criados en naves industriales, en un metro cuadrado y con piensos, también pueden ser etiquetados como ibéricos. Eso sí, nada ponen de esta crianza en cautividad en la etiqueta.

Conclusión: legalizando el fraude, aumento las exportaciones de ibérico y mejoro mis cifras. Lógica idea de cualquier político español.

Desde las denominaciones de origen se dice que esto es una estafa y fraude al consumidor. “Se permite que animales criados en una nave en cualquier lugar de España, que no han visto nunca el sol, se venda como ibérico y además se ofrezca al cliente un producto con la foto de una bonita dehesa con sus cerdos”, indica García Palacios.

Antonio Jesús Torralbo, presidente de la Denominación de Origen Los Pedroches, añade “que esto lo que hace es que haya ibéricos de dos precios: los que realmente proceden de cerdos 100% ibéricos y criados en dehesas y los de granja. El jamón del primero a 300 euros y el del segundo a 75 euros”. ¿Cuál compraríamos si los dos se etiquetan como ibéricos?

Ibéricos y cruzados

Esta Normativa se ha ido cambiando, pero escurriendo el bulto en el problema grave. O sea, llamar ibérico a lo que no lo es. Las DOs creen que la última reforma normativa es la puntilla para el sector.

Estas piden “Queremos una norma de claridad que utilice dos designaciones diferentes: ibérico y cruzado”.  Así, el cerdo ibérico volvería a ser el que cumpla unos requisitos de raza, alimentación y manejo. Es decir, los animales que sean descendientes de progenitores ibéricos sin cruce de otras razas, criados en libertad aprovechando los recursos naturales de la dehesa, en régimen extensivo y alimentados exclusivamente a base de bellotas en periodo de montanera, desde octubre hasta febrero.

Según los datos censales ofrecidos por el propio Ministerio de Agricultura, durante el último ejercicio -2015- se han sacrificado en España casi 2.800.000 animales denominados como ibéricos. Pues bien, de esta cantidad, únicamente 172.316 cochinos correspondían a ibéricos 100% y alimentados con bellotas en la dehesa.

Hoy, este tipo de cerdos supone el 6,4% de la producción del ibérico y el cruzado se va al 90%. Nunca ha sido tan baja la producción del 100% ibérico de bellota en España.

Las denominaciones de origen lo tienen claro. “Si convertimos el ibérico en un producto que come pienso en naves perderemos la exclusividad. Dejará de ser un producto español”.


Cañete y el lobby del jamón de naves industriales

El Sr. Cañete cambió la ley del cerdo ibérico para disparar la rentabilidad de las explotaciones intensivas.

Durante 2013, las asociaciones sectoriales lamentaban su falta de financiación, la caída de la demanda y la rentabilidad, los altos precios de la materia prima. Dos años y poco más después, todo son buenas palabras y optimismo.

Cañete “intensificó y fortaleció aún más los sistemas de producción intensiva o superintensiva”.

De esos polvos vienen ahora estos lodos. Las producciones de peor calidad del ibérico (cebo y cebo de campo, según la valoración que establece la propia norma) se han disparado exponencialmente, convirtiéndose en la opción favorita para la gran mayoría de los industriales.

En 2013 se mataron 34.000 cerdos, muy similar a años anteriores. Ya con Cañete mandando y sus nuevas normas, se mataron en 2014 310.000 y  533.000 en 2015. Todo porque es más barato y más rentable criar cerdos cuyos productos pueden venderse bajo la misma denominación comercial de cebo de campo ibérico.

En el Real Decreto 4/2014, Cañete modificaba la normativa favoreciendo claramente al lobby de los productores. En ella se permitía que el cerdo ibérico de cebo de campo, que hasta entonces sólo podía criarse en explotaciones extensivas, pudiera engordarse también de una segunda manera, en instalaciones intensivas al aire libre, pudiendo tener parte de la superficie cubierta y con 100 animales máximo por hectárea.

O sea, acudió a la llamada del lobby abriéndose a sus peticiones, por decirlo de forma suave.

Dos posibles fraudes más: inclumplimiento de la edad de sacrificio y la congelación

Incumplimiento de las edades de sacrificio

La Mesa de Coordinación de la Norma del Ibérico, organismo dependiente del MAGRAMA, delega en manos de empresas privadas de inspección y la expedición de certificados del factor racial de los reproductores cruzados presentes en las citadas explotaciones, (50% o 75% ibéricos). También son las que certifican la edad que tienen estos animales antes de su sacrificio.

Lo que resulta curioso es que a estas entidades les pagan los propios empresarios. Aquello de que no se muerde la mano que da de comer, se pone aquí en práctica. Todo indica que, en un porcentaje muy elevado, falsean la edad real de este tipo de animales. Los cochinos son sacrificados con 2 o 3 meses menos de la apuntada en los informes.

Congelación de los productos

En el Decreto-Cañete, se determinaban claramente las fases para la elaboración de los jamones y paletas ibéricas. Estas serían: salazón, lavado, post-salado y curación-maduración. Ni se menciona el hecho de que se puedan congelar ni que no. Tampoco indica que haya que poner en el etiquetado esta congelación en caso de que ocurra.

Pues parece ser que si se están congelando previamente los jamones y paletillas ibéricas y se descongelan y se realiza todo proceso en función de las demandas del mercado y cuando los precios para el productor sean más favorables.

Si nos atenemos a la normativa del Sr. Cañete, no parece ético aunque no es ilegal. Pero, ¿y el reglamento de la Comisión Europea de 2011 que obliga a informar al consumidor con el término “descongelado” como mención obligatoria cuando adquiere un producto que ha estado congelado previamente?

El Gobierno actual se escuda en estudios que indican textualmente: “la congelación de la materia prima para la elaboración de jamón curado produce una aceleración de la proteólisis y lipolisis tanto en los jamones de cerdo blanco como en el ibérico, pero las diferencias desaparecen a medida que el proceso de curado avanza”. Si no afectan a producto final, ¿por qué se saltan a la torera y no etiquetan como descongelado al producto?

Lo que es cierto es que la forma de elaborar este producto tan nuestro es tradicional. Y no contempla en absoluto una congelación.

Fraude, fraude y más fraude

Según recogen varios medios de comunicación a nivel nacional*, el real decreto con el que Miguel Arias Cañete impulsó la rentabilidad de las explotaciones ganaderas de ibérico cruzado a principios de 2014 infringe la normativa comunitaria sobre animales híbridos porcinos. En concreto, una norma europea incorporada al derecho español desde el año 1991.

Se infringe la normativa europea sobre procedimientos aplicables a los animales de la especie porcina obtenidos mediante cruzamientos -hibridación- de distintas razas. La vigente norma de calidad del ibérico, -promovida por Cañete y aprobada por el Gobierno- aparenta que cumple los procesos determinados por Bruselas pero permite a las explotaciones de cerdo ibérico españolas manejar y comercializar millones de animales cruzados de ibérico cada año fuera del control impuesto por el ordenamiento jurídico de la Comisión Europea.

El Ministerio reconoce en una carta que incumple la normativa europea y que no lo ha comunicado a Bruselas pero Cañete ha boicoteado voluntariamente la inclusión de todas las reguladas actuaciones a desarrollar en los procesos de cruce y que obligatoriamente contempla Bruselas.




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