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Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Los Pedroches se alían para informar al consumidor

Los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Protegidas (DDOOPP)Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Los Pedroches, tras una reunión de trabajo mantenida, desean poner de manifiesto que estas cuatro Denominaciones de Origen Protegidas están registradas de acuerdo con la legislación comunitaria y que la calidad diferenciada y el origen de sus productos amparados están verificados conforme a sus respectivos Pliegos de Condiciones, siendo pioneros en la aplicación de la trazabilidad e identificación de sus jamones y paletas mediante precintos específicos numerados inviolables en diferentes colores.

En concreto, los sistemas de certificación establecidos para los productos amparados por estas cuatro DDOOPP, son una diferenciación y un valor en sí mismos por tratarse de Controles Oficiales llevados a cabo por las autoridades competentes: en Dehesa de Extremadura lo realiza la Junta de Extremadura, en Guijuelo y en Jabugo el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y en Los Pedroches la Junta de Andalucía. De esta forma, la garantía de su calidad diferenciada está oficialmente respaldada de cara al consumidor.

Sólo una pequeña parte de los cerdos producidos anualmente en España y calificados en la categoría de “Bellota” durante cada una de las montaneras se someten y superan los controles establecidos por los Pliegos de Condiciones de las Denominaciones de Origen Protegidas. Así en la pasada montanera, un reducido 14,77% de los cerdos ibéricos de “Bellota” sacrificados en nuestro país lograron que sus piezas –jamones y paletas- estén identificadas en su etiquetado con los signos distintivos y de control aprobados por la Unión Europea para estas DDOOPP.

Recordar que un producto certificado por una DOP no sólo garantiza el origen del producto, sino también su proceso de elaboración y por lo tanto la seguridad de adquirir un producto que ha superado toda una serie de controles antes de estar a disposición del consumidor.

A continuación, han expresado que siempre han entendido que en los mercados nacional e internacional tienen cabida todas las calidades que los ganaderos e industriales quieran comercializar, pero que cada designación de calidad debe llamarse por su nombre de forma transparente evitando así cualquier inducción a error al consumidor. Y, en último lugar, han afirmado que la protección del término “ibérico” tanto a nivel nacional como internacional es una prioridad, pero si el sector optase por una figura de calidad diferenciada para su defensa, ésta tendría que ser congruenterespecto a la alimentación, a la raza y al territorio ya contemplado por la legislación vigente en la Unión Europea.

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Puede encontrar la noticia en:

http://cuadernoagrario.com/?p=7923

El consejero de Agricultura andaluz respalda a las DOPs Jabugo y Los Pedroches frente a una IGP del Ibérico

Rodrigo Sánchez Haro, consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, va a solicitar a la ministra Isabel García Tejerina una reunión para tratar los desafíos a los que deben hacer frente los productores de las DOPs Los Pedroches y Jabugo, que discrepan con el proyecto de elaboración de una Indicación Geográfica Protegida del Cerdo Ibérico de ámbito nacional, así como la aplicación de la Norma de Calidad española a estos productos, que ya están regidos por una norma europea más exigente y dada la singularidad y diferenciación de los animales amparados por las Denominaciones de Origen Protegidas.

Sánchez Haro se ha reunido con los presidentes de los Consejos Reguladores de ambas Denominaciones de Origen Protegidas, a quienes ha reafirmado el apoyo del Gobierno andaluz y ha reconocido “su esfuerzo diario por ofrecer unas producciones de excelencia”.

Rodrigo Sánchez ha mostrado su coincidencia con los representantes de las menciones de calidad en cuanto a las dudas que surgen sobre un planteamiento que, de llevarse a efecto, podría beneficiar al sector intensivo en detrimento de los productos tradicionales de las dehesas andaluzas. Además, el consejero ha comentado que la propuesta sobre esta hipotética IGP es “imprecisa”.

“Iremos de la mano del sector para defender los intereses de unos productores que han apostado de forma clara por la calidad como vía para diferenciarse en unos mercados cada día más exigentes”, ha recalcado el consejero, que ha apuntado también que solicitará al Gobierno central que los Consejos Reguladores de las DOP andaluzas tengan una presencia activa en la Mesa del Ibérico. “Respaldaremos a las Denominaciones de Origen como hemos venido haciendo hasta ahora y reivindicaremos la importancia de que se tengan en cuenta las peculiaridades de sus producciones y sus métodos de elaboración”, ha aseverado.

‘Jabugo’ y ‘Los Pedroches’

La DOP ‘Jabugo’ abarca una zona de elaboración de 31 municipios de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche de Huelva. En la montanera 2015-2016 contabilizó hasta 22.559 cerdos identificados en las dehesas inscritas, un 40% más que en la campaña anterior. El número de piezas precintadas en mataderos correspondientes a cerdos alimentados exclusivamente con bellotas y pastos naturales ascendió a 49.845 y la cifra de jamones certificados con la máxima designación de calidad, Summum, quedó cifrada en 24.406, lo que equivale al 82,43% de los jamones amparados, con un valor económico de 12,18 millones de euros.

Por su parte, la Denominación de Origen Protegida ‘Los Pedroches’ abarca un área de 31 términos municipales del norte de la provincia de Córdoba. Sus datos de producción alcanzaron en 2015 las 31.726 unidades de perniles y 31.772 paletas marcadas en matadero. La cantidad de jamones certificados comercializados fue de 21.270 y la de paletas, de 17.669.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://carnica.cdecomunicacion.es/noticias/22929/el-consejero-de-agricultura-andaluz-respalda-a-las-dops-jabugo-y-los-pedroches-frente-a-una-igp-del-iberico

El Tribunal Supremo traslada a la justicia de la UE las preguntas de ANPROGAPOR sobre la Norma del Ibérico

El Diario Oficial de la UE ha publicado la decisión prejudicial del Tribunal Supremo de España (TS) en la que éste traslada al Tribunal Judicial de la UE las tres preguntas planteadas por ANPROGAPOR acerca de si el Real Decreto sobre la Norma del Ibérico cumple la normativa comunitaria.

La Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino planteó al TS sus dudas en relación a dos puntos de la norma:

Los metros cuadrados mínimos en cebo.
La edad de los animales de sacrificio del ibérico de cebo.
Ahora, tras la decisión del TS, será el tribunal europeo quien decida acerca de las tres cuestiones planteada, que pueden descargarse tal y como se han publicado en el Diario Oficial de la UE desde este desde este enlace a nuestra área de descargas.

Miguel Ángel Higuera, director de ANPROGAPOR, señala al respecto que “nosotros no estamos en contra de la norma, pero sí nos plantea dudas en esos apartados. Por eso queremos saber si se adecúan a la normativa europea, porque de no ser así, perjudicaría a los ganaderos españoles”.

Higuera se muestra satisfecho con el traslado de la cuestión al Tribunal comunitario ya que implica que, sin ser una sentencia oficial, el TS también comparte sus dudas.

“Nosotros lo que queremos es perfilar esos dos apartados desde el punto de vista técnico para que los productores españoles no se vean en inferioridad de condiciones frente al resto de productores europeos. Si tenemos razón, esos requisitos que pone la Norma a nuestros ganaderos les ocasiona una merma competitiva, lo que sería una alteración del libre comercio, al perjudicarles generándoles unos costes de producción que no tienen otros ganaderos europeos que pudieran criar cerdo ibérico en otros países distintos a España donde la normativa no tiene vigencia o producir productos similares. Por eso consideramos que hay que estudiar detenidamente la cuestión y valoramos positivamente que llegue al Tribunal de Justicia de la UE”

Puede encontrar la noticia en:

https://carnica.cdecomunicacion.es/noticias/22644/el-tribunal-supremo-traslada-a-la-justicia-de-la-ue-las-preguntas-de-anprogapor-sobre-la-norma-del-iberico

Los sinsabores del jamón ibérico

De lo alto de la alcazaba de Jerez de los Caballeros, al sur de la provincia de Badajoz, se ve hasta donde alcanza la vista un mar de encinas, quejigos y alcornoques. El paisaje de la dehesa del oeste de España, un cinturón de más de tres millones de hectáreas que van, de forma casi continua, desde los arribes del Duero hasta las estribaciones del sistema bético, está tan integrado en la cultura y en la vida de la región que parece estar ahí desde el principio de los tiempos. Sin embargo, es un paisaje forjado por la mano del hombre para sacarle el máximo partido posible a la naturaleza. Y, en las últimas décadas, para sacarle el máximo partido posible a un animal en particular: Sus scrofa domesticus, el cerdo doméstico.

De la combinación entre dehesa y animal ha surgido uno de los productos más cotizados de España: el cerdo ibérico de bellota. Durante décadas coto cerrado de pequeños productores trabajando de forma tradicional (hay, en todo el país, 14.000 explotaciones que abastecen a casi 700 industrias), el ansia del consumidor español por productos más gourmet (una demanda que poco a poco se recupera del sopor de la crisis) y la apertura de los mercados internacionales atrajo el interés de los grandes grupos cárnicos, que querían su parte de un pastel de 1.000 millones de euros.

Estas industrias lograron del Gobierno una legislación muy flexible con la definición de cerdo ibérico, que hizo dispararse la oferta del producto y despertó la indignación de los ganaderos más tradicionales, que temen la desvalorización de la marca, máxime cuando reconocen que a través de los resquicios de la ley se están colando productos que no cumplen completamente con las normas. No obstante, la mayoría del sector niega que el fraude sea generalizado, como señalan algunos expertos teóricamente independientes.

Los ganaderos recuerdan que esta es una situación que ya han vivido. “En su día, los empresarios del cerdo blanco lograron quedarse con la palabra ‘serrano’ para sus productos”, explica un productor. “Ahora también se están apropiando del ibérico”. Grandes conglomerados, como las catalanas Argal y Vall Companys, la aragonesa Grupo Jorge, la murciana Fuertes – El Pozo y Campofrío (ahora propiedad de la mexicana Sigma) entraron por asalto en ese jugoso mercado, máxime cuando el ibérico se mostró más resistente que el cerdo blanco a los peores embates de la crisis. Los productores tradicionales acusan a la Administración de facilitar esta toma de posición bajo presión de comunidades autónomas como Catalunya, Murcia, y ambas Castillas.

La historia comienza hace dos décadas, cuando la expansión de la demanda del ibérico hizo degradarse la tradicional relación de confianza entre ganaderos e industrias, y la falta de una normativa definida de la cría y engorde quedó patente. En 2001 el Gobierno, con Miguel Arias Cañete al frente del Ministerio de Agricultura, dio el pistoletazo de salida a la regulación integral del sector, con la definición de los tipos de producto (pensando especialmente en el mercado exportador), mecanismos de control y normas de calidad estrictas, que van desde la genética de los animales a la comercialización.

El cambio más importante fue la ruptura oficial de la relación con la dehesa: a partir de entonces, pasó a ser ibérico cualquier animal con un progenitor de esa raza. De la exclusividad se pasó a la producción masiva: de menos de un millón de animales antes de 2001 a un censo de 4,5 millones de cabezas entre 2004 y 2005, de las que un 80% eran animales de granja criados con pienso. Esa drástica expansión y la crisis provocaron una avalancha de oferta, y de ahí a la desvalorización, con las grandes cadenas de distribución promocionando cerdo ibérico a bajo coste, tanto fresco como curado o embutido, para atraer al cliente. Ante las pérdidas, la producción también se contuvo hasta rozar los dos millones de cerdos, aunque esta cifra se ha vuelto a recalentar con la recuperación económica.

Ayuda a navegantes

Para ayudar a los consumidores a navegar por el océano del ibérico, el Gobierno publicó en 2013 un real decreto en el que clasificaba los productos porcinos utilizando dos factores: de qué raza es el animal y, sobre todo, cómo ha sido criado. El más básico, el cebo, está señalizado con una etiqueta blanca y se utiliza para el ibérico alimentado con piensos y sacrificado con más de 10 meses de edad y 115 kilos de peso. La etiqueta verde se usa para los animales de “cebo de campo”, de más de un año de edad y que pasan 60 días en la dehesa alimentándose tanto de bellota y pasto como de pienso. El calificativo “de bellota” y su etiqueta roja solo se pueden utilizar para los animales que pasan el último otoño de sus vidas (del 1 de octubre al 15 de diciembre) alimentándose exclusivamente de pasto y bellota en los terrenos legalmente definidos como dehesa. Por último, la etiqueta negra se usa para los cerdos criados “de bellota” que, además, son 100% de raza ibérica.

Esa es la teoría. Pero, en la práctica, el sector denuncia que se están vendiendo jamones “de bellota” a 180 euros, cuando los costes de producción, cumplidas todas las exigencias, no bajan de los 400 euros por pieza. Así que de dos una: o no son lo que dice su etiqueta, o los distribuidores están vendiendo a pérdida —una práctica que, según los productores, no está lo suficientemente perseguida por las comunidades autónomas o las autoridades de Competencia.

Dos tercios de la producción española etiquetada como ibérica en 2015 son de animales solo parcialmente de raza (cruzados con otras variedades más productivas) alimentados intensivamente a base de piensos. Los cerdos “100% ibérico de bellota” solo representan un 6% del total de la producción. El centro neurálgico del 100% bellota está en Andalucía y Extremadura, de donde salen nueve de cada diez etiquetas negras.

Por si fuera poco, la propia raza de los animales está puesta en cuestión. En el libro genealógico de la Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico (Aeceriber), existen 435.000 animales registrados. Esto se debe a la incorporación de casi 341.000 cerdos tras un real decreto de 2014 que daba dos años para inscribir a todos los animales genéticamente puros para que pudieran ser considerados ibéricos. Pero en lugar de utilizar pruebas de ADN, más costosas (como mínimo, 20 euros por animal) y que llevan más tiempo, se autorizó la inscripción después de una inspección visual por veterinarios expertos.

Cuestión de registros

Aeceriber no incorporó esos nuevos animales al registro principal, sino al anexo. “Solo inscribimos en el registro principal a los animales de los que conocemos las dos generaciones anteriores”, señala Elena Dieguez, presidenta de la asociación. “Hacer tests moleculares sistemáticamente sería prohibitivo, pero si vemos algo raro no inscribimos al animal, y hacemos pruebas aleatorias”. Pero para Dieguez, el problema es que se llama oficialmente ibérico a animales cruzados y se venden como tal. “Hubiéramos preferido que se dijera con todas las letras: 50% ibérico, 75% ibérico y 100% ibérico”, afirma.

El Gobierno defiende la regularización, insistiendo en que no ha sido una “barra libre” de ibérico para todos, sino el resultado de un proceso riguroso realizado por expertos y que ha acabado cribando a miles de animales. “No se puede decir que sea ilegal”, afirma el director general de Industrias Alimentarias, Fernando Burgaz.

Por su parte, los ganaderos también respaldan el proceso de reconocimiento visual, y alertan que la obsesión con la pureza racial no es tan importante. “No se puede aseverar que el cerdo, por ser 100% ibérico, tenga el mejor jamón. Es un animal muy graso”, afirma un empresario ligado a la dehesa. “Hay que dar el valor que merece a la alimentación del animal. De hecho, muchos de nuestros mejores animales son cruces de ibéricos con otras razas como la Duroc”.

La flexibilidad en el etiquetado ha beneficiado al sector, pero también ha abierto la puerta al que es, hoy por hoy, su mayor miedo: que los productores extranjeros puedan vender en España cerdo que, oficialmente, sea 100% ibérico. Y no es una propuesta irreal: en las grandes llanuras de encino (Quercus virginiana) de Texas, dos productores españoles, Sergio Marsal y Manuel Murga, ya han empezado a comercializar carne de cerdo ibérico criada en Estados Unidos. “Llevamos menos de un año funcionando y la aceptación es increíble”, señala Juan Sanz, responsable de ventas online de Acornseekers. “Por ahora solo vendemos carne fresca, pero pronto construiremos un secadero de jamones. Las encinas producen tres veces lo que las españolas, y, gracias al clima, los cerdos tienen más meses de pasto para comer; aquí pasan cuatro meses en la montanera (frente al mínimo de 75 días que pasan en España). La carne es rojiza y tiene un sabor especial”.

En Agricultura son conscientes de estos temores, y la ministra Isabel García Tejerina es partidaria de una Indicación Geográfica Protegida (IGP) para el producto racialmente puro de dehesa (como Japón protege a las variedades regionales del buey japonés o wagyu). Sin embargo, el ministerio exige que el sector sea unánime a la hora de presentar la solicitud de IGP ante las autoridades comunitarias, y los intentos en esa dirección se han encontrado con la oposición de las denominaciones de origen (Guijuelo, Dehesa de Extremadura, Jabugo y Valle de los Pedroches), que temen una desvalorización de sus propias etiquetas. Es por eso que muchos ganaderos han reaccionado con sorpresa a las declaraciones de García Tejerina afirmando que, gracias al Gobierno, se había logrado recuperar y proteger al sector. Para ellos, el Ejecutivo permite esta inseguridad sobre un producto tan importante para la marca España.

Dudas razonables

Otra consecuencia de la flexibilidad es que, pese a los esfuerzos del Gobierno para aclarar el etiquetado, al final el cliente puede tener dudas razonables acerca de lo que está comprando. Y lo que es peor, de esas dudas se han generalizado acusaciones de comportamientos poco éticos que afectan a la industria en general. “Es una situación de acusaciones contra todo un sector que no tiene ningún sentido”, considera Burgaz. “Entendemos que se están llevando las cosas por el buen camino. Si hay irregularidades, se deben denunciar donde corresponda; nosotros somos los primeros interesados en acabar con ellas. No se puede alimentar la imagen de un sector fraudulento”.

El partido político Ciudadanos ha hecho de la denuncia del fraude en el ibérico su bandera en política agraria, y ha solicitado la comparecencia de García Tejerina en el Congreso para dar explicaciones. “Con esta denuncia no buscamos protagonismo”, apunta el diputado Toni Cantó. “Hemos solicitado la comparecencia de la ministra en la Comisión de Agricultura para que explique qué medidas piensa adoptar para mejorar el etiquetado de los productos ibéricos, pensando en el interés de los consumidores”.

Pero en el sector del cerdo ibérico en España las críticas y las denuncias se hacen en privado: con un sector agrupado monolíticamente en la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (ASICI), nadie quiere ser el que hable mal de sus colegas y asociados. Al contrario que otras interprofesionales —que se limitan a tareas de información, promoción y estudios de mercado— ASICI es también la responsable de verificar que las normas se cumplen en el proceso de cría, engorde y sacrificio. Para ello, ganaderos e industriales pagan (a partes iguales) 50 céntimos por animal a la asociación. “Seguro que pueden existir lagunas en el sistema de inspección en lo que se refiere a la cría, alimentación y el control de los animales”, señala el presidente de la asociación, Francisco Javier Morato. “Pero la realidad es que se ha mejorado mucho y creo que las cosas se están haciendo bien, aunque haya cierta falta de medios”.

ASICI cuenta con una docena de técnicos que giran una media de 100 visitas por semana a explotaciones e industrias del sector. En privado, los ganaderos afirman que, aunque las inspecciones de la intersectorial están mejorando, el sistema de vigilancia estaría mucho mejor si estuviera en manos de las comunidades autónomas (siempre y cuando estuviesen dotadas de medios suficientes) o, aún mejor, del Ministerio de Agricultura.

Mientras, el control de la producción, la cría y el engorde está en manos de media docena de entidades certificadoras privadas, aprobadas por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) y por las comunidades autónomas. Estas firmas realizan el control de cuánta bellota hay disponible en la dehesa y si es suficiente para todos los animales: la norma obliga a los productores a alimentar a cada cerdo con alrededor de nueve kilos diarios del fruto.

Problemas en la dehesa

¿Puede la dehesa sostener tanto ibérico? La Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor), que reúne a los grandes ganaderos de cerdo blanco y que incluye una parte importante de la industria del ibérico de cebo, tiene sus dudas sobre el rigor de las inspecciones y señala a la campaña de este año, en la que han aumentado los sacrificios a pesar de que la sequía y la expansión de la plaga de seca (Phytophthora cinnamomi) ha reducido la productividad de la dehesa. Para Morato, de ASICI, los controles son suficientes. Y, como prueba, remite a la descalificación de muchas partidas todas las campañas por no cumplir las exigencias mínimas.

Y los ganaderos de dehesa, como es lógico, rechazan esas acusaciones y afirman que la superficie es más que suficiente como para dar de comer a toda la cabaña. Los sacrificios de más, apuntan, son consecuencia de una cierta mejora de los precios.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://economia.elpais.com/economia/2017/06/30/actualidad/1498830677_653418.html#?ref=rss&format=simple&link=link

El Mapama ‘blanquea’ los cruces en el ibérico

Prácticamente seis meses después de que Ciudadanos pusiera en el disparadero al sector del porcino ibérico por las más que razonables dudas sobre la pureza genética de su cabaña ganadera, vapuleada sistemáticamente por el estrepitoso fracaso de unas deformadas y desviadas reglamentaciones sectoriales, el Gobierno parece haber reaccionado y contestado a las primeras preguntas planteadas por el diputado de la Comisión de Agricultura del Grupo de Ciudadanos en el Congreso, Toni Cantó, negando el Mapama la mayor en todas las acusaciones que está recibiendo.

Fue nada más comenzar esta última legislatura cuando la noticia saltó a los medios, tras registrar el diputado naranja una pregunta parlamentaria denunciando el incumplimiento de las normas zootécnicas que se deben practicar obligatoriamente a esta millonaria agrupación híbrida, liberada de todo control normativo mediante unas adaptaciones administrativas –sin sustento jurídico– que a Cantó le resultan bastante sospechosas.

CANTÓ ACUSA AL MAPAMA DE MODIFICAR EL BORRADOR DE LA NORMA DEL IBÉRICO, UNA VEZ APROBADO POR  BRUSELAS

El diputado de la formación naranja, en su escrito parlamentario acusaba al Mapama de haber remitido a Bruselas un proyecto-borrador que acomodaba y relacionaba fielmente los regulados procesos zootécnicos configurados en materia de hibridaciones porcinas, (traspuestos a nuestro Derecho interno mediante el R.D. 1108/1991) pero que tras lograr el positivo veredicto de las instituciones comunitarias, de un modo unilateral y a espaldas de la propia Unión Europea estos fueron desestimados y reemplazados sustancialmente mediante un repertorio de plurales y subsidiarias medidas administrativas, diseñadas por la Mesa de Coordinación del Ibérico, que cambian puntualmente su sentido en función de los deseos del todopoderoso lobby del cerdo cruzado de pienso intensivo.

En su respuesta, el Ejecutivo comienza negando que una parte esencial del proyecto-borrador se haya retocado a espaldas de Bruselas y rechaza de igual modo la existencia de un programa de hibridación entre la raza ibérica y la duroc: “el Real Decreto 4/2014 no hace expresa mención de la legislación zootécnica para la justificación, la certificación o la verificación racial de los porcinos de cruce de 50% ó 75% ibérico a cargo de alguna asociación ganadera o de cría, porque el cruce entre ibérico y duroc no se encuadra dentro de un programa de hibridación, por lo que no debe cumplir los requisitos que establece la normativa zootécnica”, señala en su respuesta por escrito.

Pero en cambio, en una circular administrativa despachada por la Dirección General de la Industria Alimentaria del Mapama y a la que ha tenido acceso agroinformación.com, reconoce la existencia y autoría de dicho cambio. El citado organismo ministerial indica que la omisión-exclusión (disposiciones zootécnicas para los porcinos híbridos) acontecida con posterioridad a la positiva resolución no era necesario notificarla de nuevo a Bruselas al no existir una finalidad zootécnica en estos cruzamientos.

En otro de los párrafos del escrito dirigido a Cantó, el Mapama refleja a la perfección el limbo legal en el que se encuentran sumidos estos selectivos cruzamientos reproductivos debido a la inmunidad zootécnica de la que gozan, además de la desigual y discriminatoria política que adopta el Ministerio de Tejerina en relación a la regulación de los programas de hibridación en la especie porcina,al indicar que “el Real Decreto 1108/1991 da cobertura legal a los programas de hibridación de las razas porcinas selectas integradas en España, como son la Landrace, Large White, Pietrain y Duroc, (…), pero incluso en los reproductores de 50% que darán lugar a los animales de 75% ibéricos, estos no tienen que cumplir con las disposiciones zootécnicas, puesto que su objetivo es el cruzamiento para la finalización cárnica con destino a matadero, nunca se busca en ellos una valoración genética en el marco de un programa de mejora oficialmente aprobado, los animales no responden a un programa de hibridación”.

Fuentes conocedoras en profundidad de la legislación sobre porcinos híbridos, indican a agroinformación que “con la amañada reglamentación sectorial que dispone el R.D. 4/2014, es indudable que determinados mestizajes reciben una irregular y preferencial protección institucional, ya que la anulación del cumplimiento de las estipulaciones expresamente regladas por Bruselas en la práctica no recae sobre toda la cabaña híbrida, sino que por el contrario queda sospechosamente delimitada a los arraigados y seleccionados cruzamientos reproductivos celebrados entre sementales de la raza duroc y reproductoras de la raza ibérica, sin probada justificación y en detrimento de la pluralidad restante de razas selectas que son sometidas al cumplimiento de la Ley”.

Estos mismos expertos muestran su discrepancia y asombro ante tanta incongruencia, “no es de recibo argumentar y reconocer que el R.D. 1108/1991, procura cobertura zootécnica para los programas de hibridación de todas las razas porcinas selectas que se explotan comercialmente en nuestro país, –concebidas igualmente para la cría y engorde de animales destinados a la producción cárnica de abasto–, pero a la vez se aplique de manera arbitraria un trato excluyente al más relevante de todos los cruzamientos reproductivos, (ibérico x duroc, que constituye el grueso de la producción mercantilizada artificiosamente como IBÉRICO) para el cual la Mesa Ministerial de Coordinación del Ibérico, acondiciona un simple formulismo administrativo, que además de ocasionar un resultado claramente discriminatorio, choca frontalmente con los férreos requisitos facultados por el marco jurídico europeo”.

Lejos de avalar la nueva ordenación sectorial, R.D. 4/2014, las mismas fuentes recuerdan que una reciente sentencia del Tribunal Supremo deja claro lo que el Alto Tribunal dictamina como cerdo de raza ibérica, “(…) la indicación de raza ibérica es un componente obligatorio de la denominación de venta, y la raza ibérica no puede ser más que la correspondiente a un tipo racial determinado, no a su cruce con otros tipos raciales (…)”.

AGRICULTURA RECURRE A LA INTERPROFESIONAL PARA ENMASCARAR EL INCUMPLIMIENTO ZOOTÉCNICO DE BRUSELAS

La solución muñida por el Ministerio de Tejerina, para camuflar y canalizar estratégicamente toda esta serie de cambalaches y atajos legislativos, pasa por adjudicar a la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico, ASICI, el control y el registro de los ejemplares cruzados y la verificación de las instalaciones en las que se alojan.

Así lo asegura el Ejecutivo a Cantó en otro de los pasajes de su contestación, sin tener en cuenta las pautadas ordenanzas a las que esta operativa se encuentra sometida, “se tiene previsto que sea la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico, ASICI, la que registre con las garantías necesarias los animales cruzados y las explotaciones en las que se encuentran, todo ello con un protocolo en el que tanto las asociaciones gestoras de los libros genealógicos, las entidades de inspección y la interprofesional tienen sus funciones claramente definidas”.

Cabe recordar que la profusa normativa comunitaria y nacional, (descartada por Agricultura en todos sus extremos) subordina a este tipo de sintéticas poblaciones al cumplimiento de una serie de graduados y delimitados mecanismos para su preciso desarrollo, entre los que sobresalen, “disponer de una filiación nominal propia para la nueva combinación racial, disponer de identificación tras el nacimiento y figurar todos sus miembros inscritos en un libro de registro, donde deberán aparecer apuntados también sus progenitores”. Este archivo censal, “tendrá que ser gestionado por una asociación ganadera, de cría o en su caso por un servicio oficial de la Administración”.

Una concesión sin precedentes pero a la vez nada casual, por cuanto la práctica totalidad de los miembros que integran la junta directiva de la corporación adjudicataria están dedicados a la cría y engorde de esta millonaria raza sintética de cochinos cruzados con fines comerciales, y para rizar aún más el rizo de la infracción, añádase a ello el hecho de que ASICI no está constituida y acreditada como una organización ganadera o de cría, puesto que únicamente figura reconocida y registrada por el Mapama como una asociación interprofesional agroalimentaria sin ánimo de lucro, que tiene como principal razón de su existencia, la defensa del cerdo de raza ibérica pura.

“De conformidad con la vigente reglamentación, la función supervisora que el Mapama adjudica artificiosamente a la Interprofesional del Ibérico, elevando de hecho sus perfiles competenciales, equivale en la práctica a negar la efectiva virtualidad a todo lo consolidado en los cuerpos normativos aprobados por Bruselas, toda vez que tales disposiciones no contemplan la usanza por los Estados miembros de meras diligencias administrativas, ajenas a los procesos reglamentados para los porcinos híbridos”, remachan las fuentes consultadas por agroinformación.

 

Puede encontrar la noticia en:

El Mapama ‘blanquea’ los cruces en el ibérico y niega la mayor ante las acusaciones de Ciudadanos

 

La prensa alemana se hace eco del “fraude” del jamón ibérico

El periódico alemán Süddeutsche Zeitung, uno de los principales medios de comunicación del país germano, acaba de publicar un extenso artículo dedicado al “escándalo del jamón ibérico”, del que La Tribuna del País Vasco también informó recientemente.

 En el artículo, firmado por el corresponsal de este periódico en España, Von Thomas Urban, se puede leer que “en multitud de ocasiones, el jamón más caro vendido, bajo la etiqueta comercial de ‘ibérico’, no es más que un cruce con cerdos de la raza Duroc, que son mucho más baratos y mucho más vulgares”.

 

El reportero alemán, que viaja a la localidad extremeña de Zafra, explica cómo los cerdos ibéricos son mucho más pequeños y más delgados que los Duroc, que son “redondos y potentes, y poseen un pelaje de color marrón rojizo”. “Ambos, el ibérico y el ‘Duroc’, tienen garras negras, ‘en español, pata negra’, y gran parte de de las cerdas ibéricas on inseminadas artificialmente con semen Duroc, aunque posteriormente los jamones se venderán bajo la marca exclusiva de ‘Ibérico’”.

 

El Süddeutsche Zeitung explica que cruzar cerdos ibéricos con Duroc “es como echar azúcar en un buen vino” y explica cómo los defensores de la tradición del cerdo ibérico acusan al Ministerio de Agricultura de Madrid de “estar bajo la influencia de los principales industriales cárnicos, diseñados para maximizar el etiquetado engañoso y el fraude en los productos del cerdo”.

 

El artículo recoge también la escasa fiabilidad que tiene el libro genealógico realizado por la asociación AECERIBER y afirma que, en la actualidad, se estima que menos del 10% de los jamones ibéricos que se presentan como tales son de “pura raza”. “Más del 90% de los jamones no son excelentes”, concluye el periodista.

 

 

Puede encontrar la noticia en:

http://latribunadelpaisvasco.com/not/6581/la-prensa-alemana-se-hace-eco-del-ldquo-fraude-rdquo-del-jamon-iberico/

El Supremo pregunta al TJUE sobre el tamaño de las pocilgas y edad de sacrificio del cerdo ibérico

La Sala de lo Contencioso-Administrativo ha planteado una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para aclarar si determinados artículos del Decreto de 2014 que regula la calidad para la carne, el jamón, la paleta, y la caña de lomo ibérico es contrario al Derecho europeo. En concreto, pregunta sobre normas mínimas para la protección de los cerdos como el tamaño de las pocilgas -si deben ser de dos metros cuadrados- o la edad mínima de sacrificio, fijada en 10 meses.

Se pide a la justicia europea que aclare si estas normas son compatibles con los artículos 34 y 35 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y con el artículo 3.1.a) de la Directiva 20008/120/CE relativa a las normas mínimas para la protección de los cerdos.

El alto tribunal atiende la petición del fiscal y de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor), que es la organización que recurrió contra el Real Decreto que establece los requisitos de cría, cebo y sacrificio de los animales. Los productores solicitan la nulidad del artículo 8 de esta norma.

El artículo cuestionado establece las condiciones de manejo para los cerdos ibéricos que dan origen a productos con la designación de cebo (animales alimentados con piensos en sistemas de explotación intensiva). El apartado 1 recoge que los que tengan más de 110 kilos de peso vivo deben disponer de una superficie mínima de suelo libre total por animal de 2 metros cuadrados, en su fase de cebo. En el apartado 2 se indica que la edad mínima al sacrificio será de 10 meses.

En su auto, del que ha sido ponente la magistrada Celsa Pico Lorenzo, el Supremo señala que dicho artículo proyecta su ámbito de aplicación en un doble sentido: para vender en cualquier país productos con denominación “ibérico de cebo” elaborados en España, y para vender en España productos con la misma denominación aunque no hayan sido elaborados en España.

AFECTA A LOS COSTES DE PRODUCCIÓN

Por ello, afirma que “el resultado es que el producto de cerdo ibérico elaborado en España (y también el producto elaborado en cualquier país para su comercialización en España) se ve sometido a unos costes de producción superiores y más gravosos que los exigibles para la elaboración y la comercialización de los mismos productos en el extranjero”.

Añade que los dos productos -elaborados en España y fuera- se presentan ante los consumidores europeos como productos similares, lo que perjudicaría a los productores españoles para su labor de exportación al resto de la Unión Europea y, desde la perspectiva de las importaciones, perjudicaría a los productores europeos a la hora de comercializar sus productos en España.

La Sala concluye que “no es cuestión clara ni pacífica” que el artículo 12 de la Directiva 2008/120/CE, que establece requisitos más rigurosos para la protección de los cerdos en las explotaciones ganaderas y no la mejora de la calidad, “proporcione cobertura suficiente a la norma española cuestionada”.

Asimismo, destaca que dicho artículo permite a los Estados aplicar normas más estrictas en su territorio, mientras que el Real Decreto cuestionado tiene una dimensión trasnacional al imponer condiciones más estrictas de cría no sólo a los cerdos criados en España sino también a los criados en los demás Estados de la Unión Europea destinados a los mercados españoles.

Por último, la Sala también tiene dudas sobre si el objetivo de la mejora de la calidad, por sí mismo, puede ser una excepción que justifique la restricción a la importación/exportación. En este caso, precisa que una cuestión controvertida entre las partes es si el aumento de la superficie de cría disponible conlleva o no una mejora de la calidad del producto elaborado.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://www.bolsamania.com/noticias/empresas/economia–el-supremo-pregunta-al-tjue-sobre-el-tamano-de-las-pocilgas-y-edad-de-sacrificio-del-cerdo-iberico–2566747.html

Ciudadanos mantiene su pulso al ibérico y pone en duda la legalidad europea de los cerdos cruzados

Toni Cantó, que en los últimos años lidera las acciones más críticas contra las polémicas políticas productivas del cerdo de raza ibérica, instauradas por el exministro del ramo, Miguel Arias Cañete, en sucesivas normativas sectoriales, regresa con fuerza al primer plano de la actualidad del porcino ibérico español, presentando una nueva pregunta en el Congreso en el que se centra ahora en los porcinos híbridos (cruzados) y el posible incumplimiento de las normas comunitarias.

Pendiente aún de la contestación del Gobierno a sendas preguntas parlamentarias, –una sobre la metodología empleada para determinar y garantizar la pureza genética de los falsos reproductores que Aeceriber inscribe a destajo como 100% ibéricos en el Libro Genealógico de la raza, y otra a cuenta del desmedido aumento de los sacrificios que últimamente está registrando la variante comercial denominada como “de cebo de campo ibérico”–, el diputado de Ciudadanos y miembro de su comisión de Agricultura ha presentado en el registro del Congreso una nueva pregunta parlamentaria en la que denuncia el incumplimiento por parte del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) de los procedimientos zootécnicos aplicables a los porcinos híbridos (cruzados) que formaliza el prevalente Ordenamiento Jurídico Comunitario y que figuran traspuestos a nuestro Derecho interno por medio del Real Decreto 1108/1991.

Cuanto más indaga Cantó en la última reforma de la norma de calidad del ibérico, –encuadrada en el R.D. 4/2014–, más evidencias afloran de que Arias Cañete, actual Comisario Europeo de Energía y Acción por el Clima, pudo haber vulnerado el predominante Derecho de la Unión Europea en materia de procedimientos zootécnicos aplicables a las selectivas y programadas hibridaciones (cruzamientos reproductivos) entre sementales en todo o en parte de la norteamericana raza duroc y madres reproductoras de nuestra autóctona raza ibérica.
Como se destaca en la pregunta parlamentaria, atendiendo a lo dispuesto en la doctrina comunitaria, un reproductor híbrido de la especie porcina, “es todo aquel animal que procede de un cruce planificado entre ejemplares de raza pura pertenecientes a razas diferentes o bien entre animales que pertenecen a una raza pura y a otra procedente de un cruce”.

Y concentran e imponen toda una serie de graduados mecanismos para su preciso desarrollo, entre los que destacan por su importancia: disponer de una filiación nominal propia para la nueva combinación racial conformada, disponer de identificación tras el nacimiento y figurar todos sus miembros inscritos en un libro de registro, donde deben aparecer anotados también sus progenitores. Este registro censal deberá ser gestionado por una asociación ganadera, de cría o en su caso por un servicio oficial de la Administración.

Este ramillete de disposiciones del catálogo comunitario (directiva 88/661/CEE y decisiones 89/504/CEE, 89/505/CEE y 89/506/CEE, recientemente reemplazadas por el Reglamento Comunitario UE 2016/1012) entraron en vigor en los años 1988 y 1989, lo que lleva aparejada una extrema gravedad pues eran de obligada aplicación cuando Arias Cañete reguló por primera vez el sector en el año 2001.
En este nueva demanda parlamentaria, compuesta por 7 preguntas, Toni Cantó se muestra firmemente convencido de que el texto legal del artículo 3 de la presente norma de calidad del ibérico se desvincula claramente de las exigencias ordenadas por Bruselas y además presenta una redacción totalmente distinta a la expuesta en el emparentado capítulo del preliminar proyecto/borrador facilitado a Bruselas para su aprobación.

Razón por la cual el Diputado de la formación naranja pregunta al Gobierno “¿por qué el proyecto remitido a Bruselas, relacionaba los procedimientos zootécnicos exigidos en materia de hibridaciones porcinas y tras el positivo dictamen, sancionado por Bruselas, estos fueron desestimados y excluidos para la vigente norma de calidad del ibérico?”.

Según explica Cantó, el artículo 3 del proyecto/borrador de la norma de calidad del ibérico, –enviado por Agricultura a Bruselas–, recoge fielmente los procedimientos zootécnicos instaurados por el Ordenamiento Jurídico Comunitario, “el certificado racial de los machos cruzados de 50% ibérico, que intervienen para obtener animales de 75%, se emitirá por entidades reconocidas en base al Real Decreto 1108/1991”.

Pero tras alcanzar el favorable veredicto del Parlamento Europeo, Arias Cañete en el texto legal de la vigente reglamentación sectorial, –art. 3 del R.D. 4/2014–, eliminó deliberadamente los requisitos contenidos y exigidos por un título normativo superior, que por su carácter prevalente, tendrían que haber sido adoptados.

En su lugar, aparentando su cumplimiento, Cañete reemplazó su ejecución a través de un indeterminado y divisorio proceso administrativo que no figura proyectado ni moldeado en ninguno de los restantes capítulos del temario legal, “el procedimiento de justificación del factor racial de los machos cruzados de 50% ibérico, que intervienen para obtener animales de 75%, se decidirá por la Mesa de Coordinación de la Norma de Calidad del Ibérico”.
Cantó muestra su disconformidad con este novedoso y rupturista modelo legislativo, y en consecuencia eleva otra de sus interpelaciones, “¿cómo es posible que la vigente norma de calidad del ibérico, –R.D. 4/2014– se haya aprobado sin concretar las condiciones diseñadas para la ejecución del procedimiento de justificación y emisión del esencial certificado racial de los machos híbridos de 50% ibérico, que intervienen en el cruce para obtener animales del 75% ibérico?”.

La emisión de los citados certificados del factor racial de los machos cruzados ha sido adjudicada a empresas privadas, constituidas a nivel mercantil como entidades de inspección, que realizan y suministran estos justificativos pasaportes genéticos al margen de las competencias que reglamentariamente invoca el R.D 1108/1991.

La Mesa de Coordinación del Ibérico es un organismo del propio Ministerio de Agricultura, en el que se coordinan –como grupo de trabajo– diversas asociaciones sectoriales para garantizar el cumplimiento de las condiciones establecidas a lo largo de todo el proceso productivo, según reza uno de los párrafos del preámbulo de la norma de calidad del cerdo ibérico.
En intima relación con lo indicado y atendiendo a tales parámetros, Cantó formula otra de sus preguntas al Gobierno, ¿cómo es posible que la Mesa de Coordinación de la Norma de Calidad del Ibérico, careciendo de soberanía legislativa, pueda planificar y ejecutar un procedimiento de justificación del factor racial de los machos híbridos de 50% ibérico que intervienen en el cruce para obtener animales del 75% ibérico, si la función que tiene asignada y constituida este organismo administrativo del propio Mapama, es la de supervisar el desempeño de todas las medidas establecidas en la presente norma a lo largo del proceso productivo?.

Consciente de que esta artificiosa fórmula procedimental ha sido aprobada para anular el protocolo legalmente plasmado en la reglamentación Comunitaria, Toni Cantó remite otra de sus consultas al Gobierno, ¿por qué el Mapama, –a través de la modificación del proceso de justificación y emisión del certificado racial de los machos híbridos de 50% ibérico, que intervienen en el cruce para obtener animales mestizos del 75% ibérico–, introduce una excepción de procedimiento que rescinde la obligación comunitaria en materia de hibridaciones zootécnicas porcinas?.

Según el testimonio vertido a agroinformación.com por fuentes próximas al diputado de la formación naranja que conocen en profundidad la presente reglamentación sectorial, la Mesa del Ibérico no dispone de capacidad para legislar y su decálogo de complementarios actos administrativos carecen de validez legal, por cuanto son concebidos y tramitados para abortar la aplicación y el cumplimiento de los dominantes e irremplazables procedimientos zootécnicos comunitarios.
Pero el salvoconducto voluntariamente otorgado por el legislador del MAPAMA para esquivar el cumplimiento de las hegemónicas estipulaciones zootécnicas comunitarias, no afecta a toda la cabaña ganadera de los porcinos híbridos por igual, ya que en la práctica y de manera sospechosa esta restricción sólo concurre en los selectivos y planificados cruces reproductivos entre machos en todo o en parte de la raza duroc y hembras reproductoras de la raza ibérica, (por ponerlo en números, cerca de 2,5 millones de animales de este tipo campan anualmente fuera del control requerido por Bruselas) lo que lleva a Cantó a asegurar que “resulta por tanto llamativo que lo que es conforme y ajustado a Derecho Comunitario y Nacional, en la aplicación de normas zootécnicas para el desempeño de pautados programas de hibridación de otras razas selectas de porcinos integradas en España, –Landrace, Large White, Pietrain y Duroc–, no lo sea para el ya reiterado cruzamiento reproductivo entre ejemplares de la raza ibérica y la raza duroc, por lo que los principios de garantía y seguridad jurídica cambian de criterio sin motivación alguna”.

De manera abierta Cantó aboga por restituir los históricos principios zootécnicos comunitarios de hibridación porcina, –indebidamente abortados–, y resetear de arriba abajo una norma de calidad del ibérico que en la actualidad descansa en brazos del todopoderoso lobby sectorial del cerdo cruzado intensivo, “el artículo 3 del proyecto de la norma de calidad del ibérico, ya desde su fase preliminar de estudio y consulta recoge fielmente la normativa comunitaria en materia de normas zootécnicas aplicables a los animales híbridos de la especie porcina (traspuesta a nuestro Derecho mediante el R. D. 1108/1991), por lo que se debe apostar por la reversión y aplicación de los preexistentes y prevalentes mandamientos normativos que rigen los protocolos zootécnicos comunitarios y nacionales que fueron descartados en el texto final del artículo 3 del R.D. 4/2014”.

El sector Ibérico se une para blindarse frente al exterior

La mayoría de la industria aboga por una Indicación Geográfica Protegida (IGP) para productos de animales criados en España y Portugal.

 

El sector del ibérico se ha unido para reclamar una norma que impida la comercialización como “ibéricos” de productos derivados de animales que carezcan de un mínimo del 50% de genética de esa raza porcina fuera de la península, y concretamente en EE UU, según la Organización Interprofesional (Asici), integrada por ganaderos e industriales. Una mayoría del sector aboga por solicitar a Bruselas una Indicación Geográfica Protegida (IGP) que permita usar solamente esa denominación para productos de animales criados en España y Portugal.

Existen, sin embargo, discrepancias entre las Denominaciones de Origen del ibérico, algo que retrasa la presentación de una iniciativa en esa dirección, cuando ya están a punto de comercializarse en EE UU este tipo de productos. Agricultura, responsable de la norma, reconoce el problema, pero no quiere actuar a iniciativa propia, a pesar de tratarse de una situación que puede afectar seriamente al futuro del sector.

Desde los productores más ligados a la bellota, como Joselito, se considera que la mejor solución debería ser la prohibición de utilizar la palabra “ibérico” para los cerdos criados fuera de las zonas tradicionales de la dehesa, aunque la genética del animal sea total o parcialmente de esa raza.

 Los intereses que se han creado alrededor de lo ibérico han atraído la presencia de grandes grupos industriales en la península en el segmento de cebo, como Vall Companys o Inga Food, de Nutreco, con gran influencia en Cataluña, Murcia, Castilla-La Mancha, además de Extremadura, Castilla y León o Andalucía. Desde los criadores de ibéricos de cebo en granjas intensivas, en su mayor parte fuera de las zonas de dehesa, también defienden una IGP del ibérico para la península.

Las reticencias vienen de las Denominaciones de Origen (DO) del ibérico, Guijuelo, Huelva, Dehesa de Extremadura o Valle de los Pedroches, por entender que esa IGP podría perjudicar a los intereses de los industriales que operan bajo las actuales denominaciones de origen.

Con la actual normativa de 2001 es posible criar y elaborar un ibérico, no de bellota, pero sí de cebo, engordado en una granja intensiva, en cualquier parte España y del mundo si el animal tiene al menos un 50% de esa raza.

La ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, a una pregunta de Ciudadanos en una reciente intervención parlamentaria, señaló su disposición a trabajar para evitar que el término ibérico se pueda utilizar en todo el mundo. Sin embargo, Agricultura no quiere tomar la iniciativa y entiende que para poner en marcha ese proceso es indispensable que haya una propuesta planteada por todo el sector.

 

Puede encontrar la noticia en:

http://economia.elpais.com/economia/2017/01/08/actualidad/1483896979_646473.html

El último respaldo judicial a la norma de calidad del ibérico blinda al sector

Confianza de cara al futuro gracias a la minimización de la incertidumbre normativa y a la posibilidad de seguir persiguiendo a la competencia desleal es la lectura que el sector del ibérico de la provincia hace del último episodio judicial al que se ha enfrentado la Norma de Calidad del Ibérico. La última decisión de un tribunal avalando la norma actual, el Supremo de Castillo y León, se recibe en Huelva como un blindaje de las reivindicaciones históricas del sector en cuanto a la diferenciación de su excelencia con respecto al resto de ibéricos que se producen en España. Y es que a finales del mes pasado, el Tribunal Supremo de Castilla y León falló en contra de un recurso interpuesto ante los artículos 4 y 5 del texto normativo al considerar que las indicaciones del tipo racial y del porcentaje de raza ibérica son necesarias para proporcionar al consumidor una información esencial del jamón, paleta o caña de lomo.

El sector onubense aplaude esta decisión por ser lo justo en lo que se refiere al consumidor y lo más beneficioso para la provincia, ya que la mayor parte de la producción del ibérico en Huelva es pata negra, es decir, ibérico puro y de bellota.

Desde la Asociación de Industrias de la Carne de Huelva, Antonio Carrasco, su portavoz, confirma la buena noticia para los productores y comercializadores onubenses. “En principio, no se prevén más recursos en contra de la normativa actual” por lo que la última decisión judicial puede interpretarse como un blindaje más de la norma ante el que cualquier recurso posible en el futuro tendría pocas posibilidades de éxito. Es en este sentido en el que el sector onubense del ibérico toma fuerza y confianza de cara a los próximos años, amparado por una normativa estable y contundente que les beneficia y que escapa ya a los vaivenes judiciales a los que ha estado sometida en los últimos años, desde que en 2007 se publicara el Real Decreto 14469/2007 por el que se aprueba la norma de calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo ibéricos.

Carrasco confirma las buenas expectativas tras la decisión del supremo castellanoleonés. “Es cierto que la norma ha dado confianza al sector y esta es la base para el crecimiento del negocio porque te da seguridad. Esta decisión judicial nos da aún más confianza”. Asegura que una de las claves más importantes de la nueva regulación es que “nos ha permitido eliminar o, al menos, perseguir y denunciar a la competencia desleal” aunque, comenta, que desde la entrada en vigor de la nueva norma en 2011 no han sido necesarias muchas denuncias ya que “el sector a nivel nacional está respetando la norma”.

La nueva regulación ha sido fundamental en la evolución del volumen de negocio pero Antonio Carrasco focaliza las claves de la retrospectiva más reciente en la incipiente recuperación económica y en el equilibrio de las existencias. “La norma nos ha ayudado mucho pero en 2008 sufrimos un golpe muy fuerte con la crisis. Teniendo en cuenta las previsiones a las que condujeron los años de bonanza, los ganadores sacrificaron a muchos animales y sufrimos durante muchos años un excedente de existencias” que se enfrentaba a una demanda menguante. El portavoz de la asociación de la industria de la carne se apoya en datos contundentes. “Al final de 2007 y durante los años 2008, 2009 y 2010 se sacrificaron muchos cerdos, entre ibérico de cebo y de bellota, nos acercamos a los cinco millones de sacrificios. Entre los años 2013 y 2014 hemos estado rozando los tres millones. Ha habido una reducción importante y eso nos ha permitido recuperarnos. Pero sin duda, la norma ha sido fundamental para el renacer del ibérico de Huelva en España”.
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No es ibérico todo lo que pone ibérico (http://www.recetum.com)

Fraude y estafa en el mundo del cerdo iberico

Una pregunta que nos hemos hecho anteriormente en este magazine era la de qué dónde estaban los cerdos ibéricos para que se vendan tantos productos con esta denominación comercial. Antes y ahora, las cuentas no nos salen. Poco cerdo ibérico puro para tanto producto etiquetado como ibérico. Pero quizás podemos dar una explicación a esto.

El presidente de la Denominación de Origen Jamón de Huelva, Guillermo García Palacios, quiere que de una vez por todas se llame ibérico a lo que realmente es y no a lo que quiere el Gobierno actual que sea.

El MAGRAMA en 2001

En ese año, El MAGRAMA indicaba cuáles debían ser las características que debían tener los productos denominados como Ibéricos (Norma del Ibérico). Buscando separar la competencia desleal y posibles fraudes, abrió el abanico de posibilidades para denominar ibérico a un cerdo.

En vez de favorecer al genuino ibérico 100%, se permitió empezar a llamar ibéricos a los animales reproducidos mediantes cruces genéticos. O sea, desde nuestro punto de vista, se legalizó el fraude.

Esta normativa permitió etiquetar como ibérico el jamón procedente de un cerdo cruzado al 50% con ejemplares de la raza estadounidense Duroc. Los entendidos indican que esto permite la ‘trampa’ gracias a sus pezuñas negras y su semejanza morfológica.

A esto se le une que los cerdos criados en naves industriales, en un metro cuadrado y con piensos, también pueden ser etiquetados como ibéricos. Eso sí, nada ponen de esta crianza en cautividad en la etiqueta.

Conclusión: legalizando el fraude, aumento las exportaciones de ibérico y mejoro mis cifras. Lógica idea de cualquier político español.

Desde las denominaciones de origen se dice que esto es una estafa y fraude al consumidor. “Se permite que animales criados en una nave en cualquier lugar de España, que no han visto nunca el sol, se venda como ibérico y además se ofrezca al cliente un producto con la foto de una bonita dehesa con sus cerdos”, indica García Palacios.

Antonio Jesús Torralbo, presidente de la Denominación de Origen Los Pedroches, añade “que esto lo que hace es que haya ibéricos de dos precios: los que realmente proceden de cerdos 100% ibéricos y criados en dehesas y los de granja. El jamón del primero a 300 euros y el del segundo a 75 euros”. ¿Cuál compraríamos si los dos se etiquetan como ibéricos?

Ibéricos y cruzados

Esta Normativa se ha ido cambiando, pero escurriendo el bulto en el problema grave. O sea, llamar ibérico a lo que no lo es. Las DOs creen que la última reforma normativa es la puntilla para el sector.

Estas piden “Queremos una norma de claridad que utilice dos designaciones diferentes: ibérico y cruzado”.  Así, el cerdo ibérico volvería a ser el que cumpla unos requisitos de raza, alimentación y manejo. Es decir, los animales que sean descendientes de progenitores ibéricos sin cruce de otras razas, criados en libertad aprovechando los recursos naturales de la dehesa, en régimen extensivo y alimentados exclusivamente a base de bellotas en periodo de montanera, desde octubre hasta febrero.

Según los datos censales ofrecidos por el propio Ministerio de Agricultura, durante el último ejercicio -2015- se han sacrificado en España casi 2.800.000 animales denominados como ibéricos. Pues bien, de esta cantidad, únicamente 172.316 cochinos correspondían a ibéricos 100% y alimentados con bellotas en la dehesa.

Hoy, este tipo de cerdos supone el 6,4% de la producción del ibérico y el cruzado se va al 90%. Nunca ha sido tan baja la producción del 100% ibérico de bellota en España.

Las denominaciones de origen lo tienen claro. “Si convertimos el ibérico en un producto que come pienso en naves perderemos la exclusividad. Dejará de ser un producto español”.


Cañete y el lobby del jamón de naves industriales

El Sr. Cañete cambió la ley del cerdo ibérico para disparar la rentabilidad de las explotaciones intensivas.

Durante 2013, las asociaciones sectoriales lamentaban su falta de financiación, la caída de la demanda y la rentabilidad, los altos precios de la materia prima. Dos años y poco más después, todo son buenas palabras y optimismo.

Cañete “intensificó y fortaleció aún más los sistemas de producción intensiva o superintensiva”.

De esos polvos vienen ahora estos lodos. Las producciones de peor calidad del ibérico (cebo y cebo de campo, según la valoración que establece la propia norma) se han disparado exponencialmente, convirtiéndose en la opción favorita para la gran mayoría de los industriales.

En 2013 se mataron 34.000 cerdos, muy similar a años anteriores. Ya con Cañete mandando y sus nuevas normas, se mataron en 2014 310.000 y  533.000 en 2015. Todo porque es más barato y más rentable criar cerdos cuyos productos pueden venderse bajo la misma denominación comercial de cebo de campo ibérico.

En el Real Decreto 4/2014, Cañete modificaba la normativa favoreciendo claramente al lobby de los productores. En ella se permitía que el cerdo ibérico de cebo de campo, que hasta entonces sólo podía criarse en explotaciones extensivas, pudiera engordarse también de una segunda manera, en instalaciones intensivas al aire libre, pudiendo tener parte de la superficie cubierta y con 100 animales máximo por hectárea.

O sea, acudió a la llamada del lobby abriéndose a sus peticiones, por decirlo de forma suave.

Dos posibles fraudes más: inclumplimiento de la edad de sacrificio y la congelación

Incumplimiento de las edades de sacrificio

La Mesa de Coordinación de la Norma del Ibérico, organismo dependiente del MAGRAMA, delega en manos de empresas privadas de inspección y la expedición de certificados del factor racial de los reproductores cruzados presentes en las citadas explotaciones, (50% o 75% ibéricos). También son las que certifican la edad que tienen estos animales antes de su sacrificio.

Lo que resulta curioso es que a estas entidades les pagan los propios empresarios. Aquello de que no se muerde la mano que da de comer, se pone aquí en práctica. Todo indica que, en un porcentaje muy elevado, falsean la edad real de este tipo de animales. Los cochinos son sacrificados con 2 o 3 meses menos de la apuntada en los informes.

Congelación de los productos

En el Decreto-Cañete, se determinaban claramente las fases para la elaboración de los jamones y paletas ibéricas. Estas serían: salazón, lavado, post-salado y curación-maduración. Ni se menciona el hecho de que se puedan congelar ni que no. Tampoco indica que haya que poner en el etiquetado esta congelación en caso de que ocurra.

Pues parece ser que si se están congelando previamente los jamones y paletillas ibéricas y se descongelan y se realiza todo proceso en función de las demandas del mercado y cuando los precios para el productor sean más favorables.

Si nos atenemos a la normativa del Sr. Cañete, no parece ético aunque no es ilegal. Pero, ¿y el reglamento de la Comisión Europea de 2011 que obliga a informar al consumidor con el término “descongelado” como mención obligatoria cuando adquiere un producto que ha estado congelado previamente?

El Gobierno actual se escuda en estudios que indican textualmente: “la congelación de la materia prima para la elaboración de jamón curado produce una aceleración de la proteólisis y lipolisis tanto en los jamones de cerdo blanco como en el ibérico, pero las diferencias desaparecen a medida que el proceso de curado avanza”. Si no afectan a producto final, ¿por qué se saltan a la torera y no etiquetan como descongelado al producto?

Lo que es cierto es que la forma de elaborar este producto tan nuestro es tradicional. Y no contempla en absoluto una congelación.

Fraude, fraude y más fraude

Según recogen varios medios de comunicación a nivel nacional*, el real decreto con el que Miguel Arias Cañete impulsó la rentabilidad de las explotaciones ganaderas de ibérico cruzado a principios de 2014 infringe la normativa comunitaria sobre animales híbridos porcinos. En concreto, una norma europea incorporada al derecho español desde el año 1991.

Se infringe la normativa europea sobre procedimientos aplicables a los animales de la especie porcina obtenidos mediante cruzamientos -hibridación- de distintas razas. La vigente norma de calidad del ibérico, -promovida por Cañete y aprobada por el Gobierno- aparenta que cumple los procesos determinados por Bruselas pero permite a las explotaciones de cerdo ibérico españolas manejar y comercializar millones de animales cruzados de ibérico cada año fuera del control impuesto por el ordenamiento jurídico de la Comisión Europea.

El Ministerio reconoce en una carta que incumple la normativa europea y que no lo ha comunicado a Bruselas pero Cañete ha boicoteado voluntariamente la inclusión de todas las reguladas actuaciones a desarrollar en los procesos de cruce y que obligatoriamente contempla Bruselas.

Publicada la solicitud de cambios del pliego de condiciones de la D.O.P. Dehesa de Extremadura

Para adaptarse a la Norma del Ibérico

El DOUE recoge la publicación de una solicitud de modificación del pliego de condiciones de la D.O.P. Dehesa de Extremadura que afecta a la descripción del producto, la zona geográfica, prueba del origen, método de obtención, vínculo, etiquetado y a la estructura de control de la D.O.P. Estos cambios pueden ser consultados en la sección Legislación deeurocarnedigital.

Las modificaciones propuestas pasan por la adecuación a lo establecido en el Reglamento (UE) nº 1151/2012 y también al Real Decreto 4/2014 que establece la Norma de Calidad para los productos del cerdo Ibérico. En concreto se han adaptado la descripción del producto en el nuevo pliego de condiciones en cuanto al manejo, factor racial y denominaciones de venta, adaptándolos a la Norma de calidad.    Se mantiene una mayor restricción del pliego original ya que se establece un mínimo de 75% de sangre ibérica.

Se elimina la categoría de recebo y se mantienen las calidades de régimen extensivo (bellota y cebo de campo). La alimentación de bellota, hierba y pastos naturales de la dehesa, junto con el ejercicio de los cerdos y la raza, otorgan a la materia prima las características fundamentales y necesarias, para la elaboración de un producto único y diferenciado como son los jamones y paletas D.O.P. Dehesa de Extremadura.

Puede encontrar la noticia en:

El BOE publica la propuesta de Extensión de Norma de Asici

El BOE ha publicado El Anuncio de la Resolución de la Dirección General de la Industria Alimentaria por la que se somete a información pública la propuesta de extensión de norma y de aportación económica obligatoria, formulada por la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico, ASICI, durante cinco campañas.

Dicha resolución puede descargarse completa desde este enlace en nuestra área de descargas.

Los objetivos para los que Asici solicita esta extensión de norma son:

  1. La Promoción de los productos ibéricos.
  2. Apoyo a la I+D+i y estudios en el sector ibérico.
  3. Obtención de datos del sector ibérico.
  4. La mejora de la trazabilidad y la calidad de los productos ibéricos y coadyuvar el cumplimiento de la Norma de Calidad de Ibérico.
  5. Gestión óptima de la implantación, el seguimiento y control de la extensión de norma.

Para conseguir estos objetivos se desarrollarán las siguientes acciones:

  • Información y promoción, nacional e internacional, de productos del cerdo.
  • Mantenimiento de un sistema de vigilancia e información sectorial.
  • Apoyo y promoción de programas de investigación, innovación tecnológica y estudios en el sector.
  • Mantenimiento, desarrollo y mejora del sistema informático del sector (TRIP, Web ÍTACA y otros sistemas de trazabilidad), que soporta la información de los operadores y establece o contribuye a la trazabilidad de la cadena.
  • Establecer un sistema para la gestión y el control del cumplimiento de la extensión de norma.

El periodo de vigencia es de cinco años.

El primer tramo de la aportación económica total, para cada campaña, será de treinta céntimos de euro por cada cerdo sacrificado como ibérico. Cada rama profesional (industria cárnica y ganaderos) aportará el 50% de dicha cuota.

El segundo tramo de la aportación económica total, para cada campaña, será de veinte céntimos de euro por canal de cerdo sacrificado como ibérico. Cada rama profesional aportará el 50% de dicha cuota.

Los mataderos de cerdos ibéricos tendrán la función de:

  1. Informar al sistema informático del sector, ITACA, de los cerdos sacrificados como ibéricos, así como de las canales cuyas piezas hayan sido identificadas con precintos de Norma de Calidad y/o precintos de Denominación de Origen.
  2. Recaudar las cuotas que establece esta extensión de norma. Los mataderos de servicios no tendrán que abonar la cuota de elaboración. Los mataderos que estén integrados con actividades de transformación o elaboración, asumirán la cuota de elaboración correspondiente.

Los recursos generados por las aportaciones, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley 38/1994, reguladora de las Organizaciones Interprofesionales Agroalimentarias, solo podrán destinarse para los fines establecidos en esta extensión de norma. Se repartirá del siguiente modo:

  • 38% a la promoción e información de los productos ibéricos
  • 37% a mejorar la trazabilidad y la calidad de las producciones y coadyuvar el cumplimiento de la Norma de Calidad
  • 10% a apoyar la I+D+i
  • 5% a la obtención de datos del sector
  • 10% a establecer el sistema para la gestión y el control del cumplimiento de la extensión de norma

 

Puede encontrar la noticia en:

http://carnica.cdecomunicacion.es/noticias/17053/el-boe-publica-la-propuesta-de-extension-de-norma-de-asici

Rechazan que solo el número de encinas fije la producción de cerdos

El sector del ibérico reclama que no sea solo la superficie arbolada cubierta, es decir, el número de árboles por explotación, tal y como recoge la norma del ibérico, la que determine cuántos cerdos pueden engordarse por hectárea en cada finca durante la montanera sino que se incluyan otros parámetros. Así lo destacaron ayer los diferentes participantes en la novena jornada de porcino organizada por Asaja Córdoba en Villanueva de Córdoba, una vez que que ha sido la del 2015 la primera montanera en la que se aplican estos criterios.

En este sentido, José María Molina, vicepresidente de la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico, señaló que calcular exclusivamente la capacidad de producción de una hectárea en función del número de copas de encinas “no es adecuado”, ya que hace falta tener encinas “que sean buenas y que produzcan”. A su juicio, la superficie arbolada “es un primer paso”, aunque habrá que adecuarlo con otros parámetros objetivos como la pendiente de las fincas y analíticos como la cantidad grasa que produzcan las bellotas de una determinada zona”.

El presidente del consejo regulador de la Denominación de Origen Protegida DOP Los Pedroches, Antonio Jesús Torralbo, mostró su queja ya que las mediciones del número de encinas por explotación que realiza la propia DOP no coinciden con las que realizan las entidades inspectoras. No obstante, Antonio Jesús Torralbo insistió en que en Los Pedroches y en el marco de la DOP nunca se ha bajado de 2,16 hectáreas por cerdo, lo que supone más rigor aún de lo exigido por la norma de calidad.

Fernando Adell, vicepresidente de Asaja Córdoba, explicó que lo que realmente engorda al cerdo no es el número de encinas que haya en la finca sino cuántas bellotas producen éstas, “por lo que el resultado logrado por la norma no ha sido el perseguido”. Respecto a la situación de Los Pedroches, los diferentes participantes destacaron que la de esta comarca es una de las mejores dehesas de España, con una elevada densidad de encinas pero, a pesar de ello, muchas explotaciones se quedan por debajo del 30% de superficie arbolada cubierta y, por tanto, se quedan por debajo de poder producir un cerdo por hectárea.

Esta situación favorece a fincas de otras comarcas con mayores pendientes e invadidas de matorral, frente a las cuidadas, de árboles frondosos y sin pendiente como son las de Los Pedroches.

El Ministerio de Agricultura tiene ya en su poder todos los informes elaborados, entre otras asociaciones por Asaja, y se espera que en un par de años como máximo se puedan tener en cuenta nuevos parámetros más allá del número de árboles.

 

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http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobaprovincia/rechazan-solo-numero-encinas-fije-produccion-cerdos_1031358.html

El sector del ibérico ve avances considerables en trazabilidad tras 2 años de Norma Calidad

Los sectores productor y transformador del porcino ibérico ven avances considerables en la trazabilidad de sus productos al cumplirse dos años desde la entrada en vigor de la nueva Norma de Calidad del ibérico. Así lo han asegurado el director gerente de la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (Asici), Andrés Paredes, y la secretaria técnica de la Asociación Española de Criadores de Ganado Porcino Selecto Ibérico Puro y Tronco Ibérico (Aeceriber), Elena Diéguez, quienes han hecho en declaraciones a Efeagro un balance del desarrollo de esta normativa en sus dos primeros años de vida. Paredes ha valorado el trabajo desarrollado tanto por los ganaderos como por los industriales y mataderos para adaptarse a esta nueva normativa.

   Ha recordado que “lo primero” que se hizo tras la aprobación fue implantar el uso de las bridas de colores para las piezas en los mataderos, ya que la nueva normativa obliga a precintar cada pieza con un color (blanco, verde, rojo o negro) en función de la pureza racial y de la alimentación recibida por el animal.

    Los industriales fueron los primeros en aplicar la Norma de Calidad del ibérico; si bien, en este último año han cobrado especial protagonismo los ganaderos, ya que han comenzado a usar la aplicación tecnológica Ítaca para comunicar nacimientos, entradas de animales en montanera o salidas para sacrificio.

Buena colaboración aunque falta mejoras en los cálculos de la carga ganadera

    “La colaboración y participación de los ganaderos en el sistema es cada vez más positiva y va siendo mejor”, ha subrayado. Según Paredes, esta labor permite que la trazabilidad se implante desde la propia granja.

    No obstante, desde el sector han apuntado la necesidad de realizar mejoras en los cálculos que recoge la norma para establecer la carga ganadera por explotación en función de la superficie arbolada cubierta.

    En esa línea, Paredes ha avanzado que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) trabaja en un procedimiento para ajustar mejor el cálculo, teniendo en cuenta otros factores como la cantidad y calidad de bellota de cada montanera.

    En este sentido, la secretaria técnica de Aeceriber ha apuntado que en esta montanera podría haber entrado más animal para engorde en la mayor parte de las zonas de producción españolas al ser una campaña “extraordinaria”. Y no ha sido posible precisamente por dicho procedimiento de cálculo incluido en la norma de calidad del ibérico, regido por la superficie arbolada cubierta.

    Por otro lado, tanto Diéguez como Paredes han señalado que a partir de ahora los consumidores comenzarán a ver cada vez más en los puntos de venta las bridas de colores en las piezas ibéricas, ya que están saliendo a la venta las paletas ibéricas cuyo proceso de curación ronda los dos años y las primeras precintadas nada más aprobarse la norma de calidad ya están llegando al mercado.

    El precinto blanco es para las piezas de cebo ibérico; el verde, para las de cebo de campo ibérico; el rojo para las de bellota ibérico y el negro para las de bellota 100 % ibérico.

 

 

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http://www.agroinformacion.com/noticias/15/porcino/85928/el%20sector%20del%20iberico%20ve%20avances%20considerables%20en%20trazabilidad%20tras%202%20anos%20de%20norma%20calidad.aspx




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